Leah
—¿Cómo estás?
—Excitada —respondo sin darme cuenta. ¡Joder! tengo miedo de decir trágame tierra, porque podría aterrizar en el infierno. Caled abre bastante los ojos.
—Fuerte declaraciones, Lee —responde Caled mientras comienza a reír y va a contarles a los demás lo que he dicho. ¡Increíble!
Reajusto el gorro de lana negro que me tejió mi hermana, me lo envió el día de mi cumpleaños. Estamos caminando hacia el avión, el piloto se retrasó un poco para ir a contestar una llamada, por lo que esperamos para poder abordar. Caled antes de preguntarme cómo estaba, me quitó mis maletas para cargarlas él.
Suspiro como por cuarta vez, hoy volví a despertar con un estúpido sueño. Últimamente no hacen otra cosa que ponerse más y más calientes, y por si fuera poco no tuve oportunidad de quitarme las ganas, ya que se me hizo un poco tarde y tuve que salir corriendo. Gracias a Dios, anoche hice mi maleta y ya estaba lista.
Sigo algo frustrada y molesta conmigo misma, por sentirme como lo hago, se supone que tengo veintitrés años, ya no soy una adolescente, y debo controlarme y comportarme como tal. No puedo descomponerme por un ridículo sueño, que no es más que eso, un simple sueño.
Froto mis manos cubiertas por los guantes a juego con el gorro y, por el nivel de frío que hay, termino viendo mi propio aliento en forma de vaho. Miro de reojo a los chicos, Caled parece muy animado contando mi vergüenza, Nate se encuentra con los ojos muy abiertos, al parecer sorprendido pero divertido, ya que al igual que Iam, trata de reprimir una sonrisa, opción que Shane no quiso tomar ya que está riendo como si no hubiera un mañana. Idiotas.
Decido acercarme a ellos, para que digan que ha sido exactamente lo que les dijo Cal, pues el pelirrojo suele exagerar y hacer de una pequeña lluvia, el mismísimo diluvio. Una vez le dije que me dolía la cabeza y que tuve un leve mareo y acto siguiente, terminé como con cinco pruebas de embarazo frente a mí. Un exagerado.
—¿Qué les dijo Carrie? —digo cuando me introduzco en el círculo que formaron.
—Le dijo Carrie —dice Iam sonriendo y provocando que voltee mis ojos.
—Una cosa sumamente interesante —dice Shane mientras me guiña un ojo.
—Imbéciles... —murmuro.
—Nos amas —dice Bray que, hasta el momento, solo sonreía calmadamente.
—Los odio —digo volviendo a reajustar mi gorro, me queda un poco pequeño y se recoge.
—Ninguna novedad —dice Ale, quien llega junto a Des y Adrien, luego de haber ido por un café para la mayor, para probablemente engatusarla hasta que les compraran algún dulce. Ale tiene una debilidad por los niños, y ellos, inteligentes al fin, saben sacar provecho de eso.
Des está junto a Adrien, ambos muy abrigados. Estamos esperando en la pista y si, Guilty Pleasure tiene jet privado. No acostumbran usarlo muy seguido por el tema del medio ambiente, pero dada las circunstancias nos vemos obligados a llevarlo, no se encuentra ningún vuelo a nuestra disposición y que conste que busqué hasta con casi un mes de anticipación, pero nada.
El piloto regresa y por fin nos vamos de la pista para adentrarnos en el avión. La azafata resulta muy amigable y profesional, no se lanza sobre los chicos y eso le suma 100 puntos; guardan mis maletas y decido tomar asiento junto a Shane, conmigo quedando al lado de la ventanilla y frente a nosotros están Caled y Bray. Nate está hablando con Iam, justo al otro lado de nuestros asientos, y Adrien y Des encienden rápidamente una computadora para ver una película, mientras Ale se apresura a acomodarse para tomar una siesta en uno de los últimos asientos, lejos de nosotros.
ESTÁS LEYENDO
Inefable (Editando)
RomansaLeah Moore es la perfecta definición de libertad e independencia. Aunque muchos la acusen de egoísta por haber abandonado todo para encontrar su felicidad. Nathan Rymer es descarado y seguro de si mismo como nadie lo ha sido. La música es su pasión...
