CAPÍTULO 60

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Leah

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Leah

—Dios Mio —alejo los enterizos que trajo Cal, uno rojo y el otro morado. Están llenos de estampado de animales, todo muy bello, hasta que lees la frase "bebés no planeados" sobre el área de su trasero.

—Es jodido, pero cierto, les enseñaré a que sean siempre honestos desde bebés —asiente como si eso fuera lo más sensato. Niego con la cabeza y dejo a un lado la ropa junto a los demás regalos.

Hoy es mi baby shower, o eso fue lo que encontré al llegar a casa. Según entendí, fue organizado por mi hermana menor con ayuda de Nath, y aportes de Lore, al menos eso me explicó Lana.

Mi mañana estaba bastante ocupada con mi participación en una gala benéfica, y estaba muy contenta porque era la primera que hacía algo en solitario, sin acompañamiento de Nate o de los chicos. Por suerte Nath también era parte de las figuras invitadas y estuvimos mucho tiempo juntas, aunque he de admitir que me agotó. No sé si fue por el hecho de traer dos bebés en mí. Nath estaba paranoica sobre todo, y me preguntaba a cada rato si me sentía bien.

Invité a Nate, solo que también estaba ocupado con varias reuniones que tenía pautadas para la mañana de hoy, sin contar que la noche pasada había tenido una entrevista vía Skype con el resto de los chicos, que fue transmitida en España. Le tocó desvelarse porque el horario de allá era diferente al de acá.

Cuando regresé del evento Nath vino conmigo, con la excusa de que quería acompañarme y ver que llegara bien, no me pareció extraño, por lo que no le presté atención. "Sorpresa" fue lo primero que oí, y mi vista se quedó en la sala que estaba hermosamente arreglada con globos y flores de color perla. Mayor sorpresa se apoderó de mí cuando me di cuenta de que la decoración se extendía al jardín donde había aperitivos de todo tipo, preparados por mi suegra.

—¿Desde cuándo planearon esto? —pregunto a mi hermana que se despega de su teléfono y me mira.

—Hace unas semanas, se lo propuse a Nate y él dijo que era una gran idea, y luego Nath, contactó conmigo porque Nate le comentó y ella quería ver si podía ayudar, y lo demás es historia ¿Te gustó? Se sincera.

Lana está hermosa, más de lo normal, y no sé si se deba a que ya no percibo esa timidez inicial de cuando llegó. Se le nota más segura alrededor de los chicos y el resto de las personas que son parte de este mundo. Su cabello castaño claro cae sobre sus hombros, y su camisa de tirantes amarilla hace ver su piel bronceada muy hermosa, sin contar que sus jeans, se ajustan perfectamente a sus caderas. Definitivamente de las tres hermanas la que menos cuerpo tiene soy yo.

—Me encanta, todo quedó precioso —admito. Todo parece salido de un cuento de Disney, y eso, por más extraño que suene, me gusta.

Ella asiente y lleva el vaso de ponche a su boca. Me doy cuenta de cómo su mirada se pierde en todos los invitados que ríen y hablan.

Inefable (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora