Leah
El Museo de Artes de Filadelfia es hermoso, lástima que solo abra los lunes, viernes y sábados, y apenas hoy estamos a miércoles. Me contengo las ganas que tengo de ir, espero y luego tenga algo de tiempo para visitarlo. Anhelo ir lo antes posible.
Sujeto la mano de Des en todo momento, mientras le indico que baje la cabeza y evite mirar a cualquiera, cosa que ella sabe pero nunca está de más recordarle. Vamos llegando a la entrevista que concedieron los chicos.
Ya no es secreto para nadie que Guilty Pleasure está en Filadelfia. Desde que salimos del hotel una multitud de paparazis nos esperaban después de los límites estipulados, porque claro, reservé en un hotel que no permitirá la entrada de estas personas. Miro de reojo a la niña y me doy cuenta de algo que me paraliza: Nate está del otro lado de ella mientras le sujeta la mano que pensé estaba libre.
En mi defensa debo agregar que no me di cuenta dado del panorama en que estamos. Nos encontramos rodeados por los guardaespaldas, quienes intentan manejar la situación, y me parece insólito que estén en la entrada del canal al que vamos a ingresar. Los chicos no le dan la importancia que merece a la situación, supongo que están acostumbrados. No me encantó la idea de que los niños vinieran con nosotros, y no porque me incomodaran, si no por esto, los flashes, las preguntas. Este no es un ambiente para niños.
Adrien también nos acompaña, y camina pagado a su hermano. Me molesta un poco que hostiguen a mis niños. Tuvieron que venir, ya que Ale también estará en la entrevista y ellos se quedarán en el camerino junto a mí. Cuando por fin estamos dentro, me tranquilizo y vuelvo a entrar en pánico gracias a Nate, por lo que suelto la mano de Des fingiendo buscar algo en mi bolso.
Oh, no, nos fotografiaron y seguro parecíamos marido y mujer. Grandioso.
Nos recibe una de las asistentes, supongo, y nos indica ir al camerino mientras esperamos. Me deleito con el enorme buffet que tienen a su disposición y los niños son los primeros en saltar a comer y mirar todo lo que hay.
—Muy bien, primero... Shane, sí, mira, no te pases de sarcástico. Debes ser un poco más natural, ¿ok? Veamos... Cal, tu trata de no soltar toda la información, los spoilers son malos para el negocio, nada de decir fechas, o el nombre del disco. Iam, no coquetees tanto con la entrevistadora, trata de contenerte y si quieres cuando termine la entrevista, tú ya le hablas de forma más... ¿seductora? No sé, lo que sea.
»Nada de chistes de doble sentido, que estamos en horario de todo público. Bueno creo que eso es todo, y recuerden las fechas que sí pueden decir, para sus próximas presentaciones, y Ale también estará con ustedes por si alguno lo olvida, déjenla hablar sobre ello. Y —miro hacia la mesa y veo a Adrien a punto de comer un enorme pedazo de pastel de chocolate— Adrien, baja eso ya —lo regaño y este me hace ojitos— Nada de esas miradas, sabes que ya desayunaste, es muy pronto.
—Tú no desayunaste y no veo a nadie regañándote, yo por lo menos pensaba compartirlo con Des y no sería mucho.
—Nada de replicar.
—Te calló la boca —dice Shane.
—Un punto para el niño rubio, y cero para la morena ardiente —dice Caled.
—Leah —me llama Nate— ¿Por qué no desayunaste?
—Por eso estás tan flaca —me regaña Iam.
—Siempre haces lo mismo —dice Bray.
¿En qué momento esto se convirtió en una intervención acerca de mis –malos– hábitos alimenticios?
—No tengo apetito. Ya me adapté. Déjenme en paz.
—Nada maduro de tu parte. ¿Segura que no estás embarazada? —pregunta Caled.
ESTÁS LEYENDO
Inefable (Editando)
RomanceLeah Moore es la perfecta definición de libertad e independencia. Aunque muchos la acusen de egoísta por haber abandonado todo para encontrar su felicidad. Nathan Rymer es descarado y seguro de si mismo como nadie lo ha sido. La música es su pasión...
