CAPÍTULO 14

3.6K 253 82
                                        

Leah

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Leah

Dice la gente que el amor es lo hermoso, lo romántico y mágico. Para mí, el amor es esta intensidad que no sale de mi pecho, es querer a alguien incluso más que ayer. Amor ese instante cuando aun después de haber probado sigues saboreándolo como la primera vez.

Me enfadaba cuando escuchaba muy a menudo decir a la gente cosas como: "él es diferente", "él es él indicado". ¿Qué pasó con tus otros amores? ¿Acaso los amaste menos? ¿No merecían tu amor? ¿Los dejaste de amar? Porque incluso si rompen tu corazón, no puedes cambiar el haberle dicho que los amabas, o los besos, las caricias, la entrega. Me frustraba, no entendía como un día le juras amor a esa persona y luego todo termina como simples desconocidos, no se me hacía justo. Creo que esa es una de las razones por las que solo he tenido parejas no románticas, y a pesar de ser solo eso, he terminado encariñándome con ellos. Hoy por hoy algunos siguen siendo amigos.

Por ello, el estar con Nate me aterra de tal manera, sé que él es definitivamente la persona correcta, él indicado, para quererme y amarme.

¿Me amará tanto como yo lo hago? Este es mi problema, siempre lo he sabido. No me entrego a cualquiera, pero cuando lo hago, termino ofreciéndole mi corazón, corriendo el riesgo de ser pisoteada. Siempre ha sido mi miedo.

Amar no debería asustar. El miedo a amar es algo ilógico, como juntar pimienta con helado. Sin embargo, lo que enfrento no es exactamente miedo amar, es miedo a amar y ser lastimada. El amor, así como puede regalarte cosas hermosas, también te expone al dolor.

¿Soy culpable por temer? ¿Cobarde? El que no arriesga no gana, dicen muchos, pero ese es el problema, yo no tengo nada que arriesgar, al menos no lo suficiente. ¿El amor basta? ¿Y si me arriesgo y pierdo mi amor? No es una apuesta nada justa, por lo tanto, no es segura, cosa que logra despertar aún más mi temor.

El miedo es lo que está intentando dominarme, pero con temor o sin él, debo intentarlo. Por mí y por él, por nosotros, porque cada día sea como el primero, sin rosas, sin palabras vacías, pero con amor.

¿Qué hay de malo con temer? Soy un simple ser humano, y me estanco, me caigo, pero soy una mujer que se levanta, que lo intenta, que lucha y lo logra. Yo no debería temer al amor, el amor debería temerme a mí, porque amo amarlo y no me detendré por el miedo. No hoy, no con él.

Lo amo sin razón y con razón. Lo amo con ternura y con pasión. Lo amo con cada pincelada, cada canción y con cada caricia. Lo amo sin si quiera saber cuánto lo amo, sin saber cómo explicarlo. Lo amo sin palabras, pero con toda el alma.

Despego la cara de Nate de la mía, él me mira como pidiendo perdón pero no tengo tiempo de detallarlo, porque mi vista cae en el individuo que nos acaba de interrumpir. Y me doy cuenta de que si es posible querer matar a alguien dos veces el mismo día. Cal está parado en la puerta aun si moverse.

Nate está frente a mí dándole la espalda a la puerta y yo tengo mi cabeza sobre su hombro ahora, para ver de quién se trataba. Doy gracias a Dios porque Nate se encuentra tan pegado a mí que logra cubrir mis pechos y torso. Me pregunto si se hubiera visto mejor o peor que Nate no trajera pantalón, pero ambos estamos vestidos de la parte de abajo.

Inefable (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora