CAPÍTULO 45

2.3K 162 48
                                        

Leah

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Leah

—¿Quieres ser mi novio?

—Yo...emm...

—¿En serio, Nate? ¿Te vas hacer de rogar?

—Puede ser...

—¡Nate! Me duelen las rodillas.

—Okey, okey. Yo acepto tu propuesta, preciosa.

—Me haces muy feliz, Rymer, me haces muy feliz —contesto para tomar su mano y ponerme de pie nuevamente.

—¿De pie tan rápido? Y yo que pensé que sellaríamos este momento con una satisfactoria muestra de amor.

Lo miro enarcando una ceja. No es muy común ver a un Nate descarado y pidiéndome algo tan indecente. Luego bajo mi mirada para ver el cierre de su pantalón. Ahora que lo pienso quizás...

—Wow, Wow, pequeña descarada, me refería a que nos diéramos un beso, deja de verme abajo que no soy de hierro y no respondo.

—¿Me quiere besar, novio? —saboreo la palabra en mis labios y es definitivamente una de mis favoritas.

Su respuesta es acortar distancia y unir sus labios con los míos. ¿Cómo es que había olvidado está sensación? Es hermosa y deliciosa... mmm, Nate.

Cuando nuestras bocas se juntan, me doy cuenta de que ellas son las que más se han extrañado. La calidez con la que me recibe Nate es impresionante, y para mi sorpresa esta vez no soy yo la que demanda cercanía, no señor, esta vez Nate toma el mando del beso y lo hace como si el mañana no existiera.

Me limito a derretirme en sus brazos, mientras lo dejo tomarme por la cintura y pegarme más a él. Nuestras respiraciones de nuevo son una, y nuestras lenguas se vuelven peligrosas aliadas en este momento que ambos deseábamos. Volver a sentirlo parte de mí me reconforta, y me hace creer que ya después de esto nada será igual que antes, será mejor. Sin secretos u anonimatos, solos nosotros siendo lo que muchos definirían como normales, en una relación tradicional. Mi primera relación.

—Me pediste ser tu novio ¿Sabes lo loco que fue eso? —dice cuando nos separamos. Relamo mis labios, ocultando una sonrisa.

—Sabes que muy normal no soy —me encojo de hombros. Ríe y toma entre sus dedos un mechón de mi cabello para colocarlo tras mi oreja.

Creo que él, aún no cree el hecho de que estamos juntos, y todo lo que ha pasado en los últimos minutos, o eso me da a entender cuando me jala, de una forma para nada brusca pero si demandante, para acercarme a él y darme otro brazo. Me acuno aún más contra su pecho, solamente disfrutando el momento y esa cercanía que tanto he anhelado en todo este tiempo.

—Te extrañé —susurra sobre mi cabeza.

—Yo también, Nate.

Antes de que cualquiera de los dos vuelva a decir algo, lo tomo por la nuca y lo pego a mí para volver a besarnos.

Inefable (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora