CAPÍTULO 40

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Leah

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Leah

La reinvención es parte de la vida, de crecer. En ciertas ocasiones me considero una persona a la que le gusta la reinvención, quizás sea difícil de entender, pero es lo que creo. Una parte de mí se siente atraída por los cambios, por poder evolucionar, y no conformarme con el primer resultado cuando sé que puedo hacerlo mejor, que puedo superarme.

La diferencia de ideas podría ser una oportunidad, o el inicio de una amarga discusión, y sin embargo, es frecuente a donde sea que vayamos, en la escuela, el trabajo, o cualquier lugar que se base en conceptos de socialización ¿Y el hogar? Creo que es el centro de la disputa, de la intriga y aunque sea difícil de admitir, es el lugar donde el niño se le priva de tener sus propias opiniones e ideas, por ello soy tan mala con las palabras.

Desde pequeña me hirieron con el habla, con palabras que parecían simples, y resultaron ser tan traumáticas que dejaron una huella imborrable. No estoy diciendo que todo aquel que pasa por esto está condenado a tener represalias, ya que muchos lo superan y no le dan importancia. Admiro a todos lo que logren esto, yo aún estoy sanando.

En diversas ocasiones me planteo pensar antes de hablar para que esto no ocurra. Quizás nuestros padres no quisieron decir eso en mala fe, o simplemente estaban molestos y explotaron, y es ahí cuando debemos demostrar que nosotros somos mejores que ellos en ese aspecto. Puede que un día te hayan denigrado e insultado, y ese evento te marque para todo la vida ¿Y sabes qué? Quizás esa persona ni siquiera lo recuerde, y la única que sufre eres tú.

Aunque... Es muy difícil. Cuando recuerdas ese insulto, esas palabras de alguien que amas, hace que todo sea peor, logrando que se sienta demasiado mal, y todo empeora cuando uno se cree esas palabras.

«No sirves para nada»

«Eres una decepción»

En un primer punto me gustaría decir que yo nunca, jamás, en ningún momento, pedí nacer ¿Si? Comencemos por eso. ¿Y saben qué? No pedí que nadie esperara nada de mí, la única que debe tener expectativas altas de mi soy yo ¿Estamos? Yo soy la única que se debe superar cada día, tratando de ser la mejor versión que pueda. Si resulto una decepción... ¿Bueno que esperaban?

Sí, esto era lo que escuchaba en mi niñez a cada momento ¿Torpe? Sí, era un poco torpe, y simplemente lo comencé a creer cuando crecía. No fue hasta que me fui de casa, que vi lo que podía hacer, y que puse mis expectativas en mí, y me di cuenta que la única aprobación que necesitaba era la mía.

Es algo extraño y que no debería ser. Yo era una persona en casa y otra en la calle. Tarde entendí eso ¿Podrían culparme? Es que estaba tan aterrada de la opinión de los demás, de que pudieran juzgarme por ser como soy, que estaba más que cegada. Cada vez que salía de casa sonreía porque solo sabía que me alejaría de allí. El miedo era tanto que prefería no hablar y me paseaba con la vista en el suelo para evitar hacer contacto visual, y todo era peor en las reuniones familiares. A simple vista hacía como si no me afectara ¿No odian los comentarios de las tías o sus primas? O de un familiar en específico, bueno yo sí.

Inefable (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora