El Palacio sigue siendo un revuelo. Dominick ciertas veces viene a mi piso hasta amanecer sola al día siguiente. Hoy toca nuevas técnicas de ataque y las pruebas cada vez son más difícil para obtener un lugar en los guardianes.
Aitor ahora no se despega de mí, toda hora me tiene en su cuidado y no sé si es por órdenes de Dominick. Hace quince días hábiles donde me vigila y aunque sea incómodo y lo enfrento solo dice órdenes ¿De quién? No hay respuesta; solo sé que llegó, es guardián, nuevo y tiene una pasión por asesinar a la diversión, es callado pero cauteloso.
La ubicación de mi madre la tenemos en unos pocos días, no estoy preparada para este enfrentamiento, pero, aunque mi vida peligre prefiero que la vida de mi madre se encuentre intacta. Por otro lado, las notas no se detienen y cada mañana se encuentra una diferente en mi habitación con pistas del paradero de mamá, no sé si es alguna trampa de papá o si algún tercero tiene conocimiento sobre algo.
Los análisis junto la limpieza de mi sangre solo ha evolucionado un 30% puede ser poco, pero es suficiente para mí. Maggie dice que hará lo que pueda para estar limpia, aunque las posibilidades sean nulas. Solo un milagro puede salvarme y limpiar los desechos que mi padre ha logrado.
—¿Salimos esta noche? —Maggie cruza su brazo en mi cuello atrayéndome como si fuera salir de clases—. Necesito más alcohol que un dependiente empedernido.
—Mañana tengo prueba de semifinal para entrar a los guardianes.
—Lo sé, por eso te invito antes que quedes sin vida —suelta con ironía—. También, quiero que me cuentes que pasó ese tiempo que el señor Dominick no estuvo en el palacio.
—Estab....
—No me creí el cuento ese que fuiste de vacaciones, así que cambiala —expone sacando un cigarro—. Allá los payasos que se creyeron el cuento, así que dime cuantas veces te taladró ese hoyo.
—¿Puedes ser un poco decente al preguntar?
—Sí, pero tratando de dos actores pornográfico se pregunta como tal.
Ruedo los ojos caminando junto a ella.
—Puedo confesar que se comportó diferente esta vez —hablo—, fue un caballero, me llevo a ver las ballenas, fuimos al teatro, centro comerciales y restaurantes que solo un rico puede darse el lujo de ir —sigo—. Era un Dominick completamente diferente...
—Amiga lo único diferente que encontrarás en ese cuerpo es cuando se deja la barba.
—No miento, se comportó distinto a lo que es él —alego.
—Extraño... —duda y vuelve a mirarme—. ¿Estás segura que era él?
—Completamente.
—Le dijiste algo que pueda usar a su beneficio.
—Que yo sepa, no.
—Esto no me gusta para nada.
—Que lo hayas visto durante toda tu vida siendo un hijo de puta que solo tiene sexo cuando quiere; no significa que no haya cambiado.
—Solo no quiero que sufras por culpa de sus ambiciones.
—Dominick me ha cuidado y salvado de casi todas las veces que me han querido asesinar, sin dejar de contar las veces que arriesga su vida por la mía —defiendo—. Tengo esperanza que cambie, que sienta lo mismo que siento yo por él.
—¿Qué sientes por él? —vuelve a mirarme sin entender.
—Me enamoré de Dominick —confieso sin rodeos—. Lo amo tal cual es, y no tengo respuestas lógicas de como sucedió.
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Falacia
RomanceEsperar de la vida no es algo que debemos aferrarnos. Confiar en que una persona puede hacerte renacer luego de tanto dolor causado por la maldad que el mundo te ejerce como castigo no tiene precio, terminando con ese mismo sentimiento de dolor, res...