Todos esperábamos el momento en que Lucian regresase del castillo para ir con él. Mientras tanto observé algunos detalles entre todos los que allí estábamos reunidos. El cambio más evidente y que llamaba más la atención era que Ennoia había convertido a Zach en su ghoul. Si aún quedaban dudas de lo mucho que se había encariñado con el muchacho, ahora todas quedaron disipadas. El nuevo ghoul observaba todo conteniendo como buenamente podía la sorpresa, sabía lo diferente que resultaba la visión del mundo cuando habías ingerido la sangre de un vampiro, aunque en mi caso era porque me habían convertido en uno. Quizás él no tenía tantos problemas como yo tuve al principio para lograr resistir el quedarte mirando algo durante horas interminables.
Otro detalle importante y sutil era que todos llevaban sus correspondientes anillos, aquellos que les señalaban como protegidos de algún vampiro en particular. Sabía que muchos se los habían quitado cuando se fueron de vacaciones, el día anterior sólo Blaise, entre los magos que no eran ghoules, seguía llevándolos con naturalidad. Yo no les había dicho nada a Crabe y Goyle y, sin embargo, allí estaban con el anillo que les había regalado el Domingo de Ramos. Hermione se había acostumbrado a ellos y tampoco se los quitaba desde que salimos de juerga con sus amigos. Una de las cosas a las que le había dado vueltas era que, teniendo en cuenta el aprecio que todos le habían cogido a Hermione, no le habían ofrecido que llevase sus anillos también, probablemente consideraron que no tenía suficientes dedos en las manos para cargar con tanta pedrería. Me sonreí al imaginarlo.
Lara permitió la entrada de sus guardias a la sala, por precaución y seguridad, ellos entrarían primero en el castillo y se desplegarían en sus puestos antes de que nosotros hiciésemos nuestra entrada. Tampoco tenía muy claro cómo íbamos a hacerlo todo. Sí que sabía que, a partir de entonces Dumbledore dejaría de tener poder sobre el propio castillo, que mi sire sería el cabecilla oficial y quien impartiría la mayor parte de las normas, pero aún seguía teniendo mis dudas acerca de lo que se esperaba exactamente de mí. Pronto llegó la hora de que entrásemos en el Abismo todos juntos. Mi sire nos guió con rapidez hasta el portal en el que saldríamos ya dentro de la seguridad de la torre que ellos habían ocupado con anterioridad. Ahora también había una entrada allí hacia mi cámara, se encontraba en los niveles inferiores que no habían utilizado todavía y en los que se acomodarían Calebros y Todd.
El Nosferatu y su ghoul eran los que cargaban con más equipaje, llevaban varios carros con baúles apilados uno sobre otro hasta una altura impresionante. Me preguntaba qué habría dentro de todos ellos. Seguro que eran cachivaches para organizar la seguridad del castillo, sensores, ordenadores y cosas así. Lameth estaba esperándolos cuando llegamos y se fue con ellos, seguro que tendría que ayudarle a que tantos aparatos electrónicos siguiesen funcionando a pesar de la magia que los rodeaba. No se me escapó el cosquilleo provocado por la magia del castillo. Ahora parecía mucho más potente, era como si Hogwarts se hubiese “sintonizado” con Lameth, incluso parecía que estaba “contento” porque el atlante se proclamase su dueño por una temporada. Algo me decía que el castillo se había creado para responder a la magia de magos muy poderosos, por esa razón la elección de Director del colegio solía recaer en profesores que llevaban mucho tiempo en él. Era asombroso percibir el poder que emanaba de las paredes.
Era temprano por la mañana y, como aún estábamos en periodo vacacional, no había clases a las que asistir. La mayoría fue a instalarse en sus nuevos cuartos. Hannah y Susan acompañaron a Zach y Ennoia hasta el cuarto que ahora compartirían en el piso donde se encontraba el dormitorio de la Gangrel. Haquim y sus concubinas, igual que César y Marco, se dedicaron a inspeccionar sus nuevos cuartos, en dos pisos de nueva construcción en la torre. Estaba claro que no sólo había crecido a lo ancho, también a lo alto. Isabel y Ziva también disponían de un piso para ellas, con habitaciones para los ghoules de la Assamita y otro para Blaise y Daphne. Crabe y Goyle me miraron un poco perdidos, no sabían si irse a Slytherin o quedarse conmigo. Me giré hacia Tony, el druida me señaló una puerta. Resultó ser una vía de comunicación con las mazmorras de Slytherin, directamente conectada con la zona en la que estaban los dormitorios de mis amigos, lo que implicaba que estaban dentro del radio de acción del escudo de protección de la torre. Al menos no tendría que crear dormitorios para ellos en la cámara. No me haría mucha gracia y a ellos tampoco.
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Entre las sombras
RomanceDraco sufre un grave accidente y su única manera de salvarse es convertirse en un vampiro, de todos modos desea regresar a Hogwarts y terminar su último curso... pero lo va a tener muy difícil.
