Capítulo 9

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Isabel en todo el transcurso no le dirigió la palabra al bruto que tenía en su espalda ¿Cómo se atrevió a cargarla de eso modo? Ella que es una dama, aunque ya le dolía la espalda y los muslos, por tratar de estar recta para que su espalda no tocara el pecho de este, pero lo cierto era que ya se estaba cansada, no sabía cuánto tiempo llevaba en esta situación, trataba de que su mente se concentrará en otras cosas, pero no había mucho que ver ya que él no la llevaba por el camino del pueblo si no por el bosque y eso era raro ¿¡y si quería matarla!? Pensó Isabel, puede que sea un bruto, pero no tiene cara de asesino o ¿sí?, entre más lo pensaba más lógica tenía así quedaría viudo y podría estar libre ¡al fin! ¡No! ¡No! piensa mejor, su casa debe ser una cabaña por eso tomaron la ruta del bosque— ¿tu casa queda en el bosque? —le preguntó, quería salir de las dudas, por un momento pensó que él no le iba a contestar — No —ese no hizo que su piel se le erizara y no por frío.

Marco podía sentir una leve tensión en el cuerpo de aquella mujer, no podía dejar de preguntarse si aquella postura era cómoda para ella, ya que no reposaba su espalda en torno a él, era la primera vez que una mujer no aceptaba su toque tan sutilmente, sabía que debía estar enojada por la forma que la montó en su caballo, pero a él no le gusta esas actitudes de niña malcriada, aunque estando así de cerca pudo ver bien su cabello, ¿ella era mayor que él? ¿Por qué cubría su cabello con polvo o ese era su cabello? Esta mujer era un acertijo para él, pero tenía otra cosa que pensar, no solo el hecho de que tiene una esposa ¿Cómo sería su reacción al descubrir que no tenía una casa? ¡Por Dios! Estaba en el oeste de país sabía lo peligroso que era estar con una mujer a la deriva tenía que pensar en cómo solucionar eso e hizo una pausa en su pensamiento y miró a su alrededor "creo que este lugar está lo suficiente apartado para pasar la noche" pensó y con esto disminuyó el trote de su cabello.

¡Oh por Dios! ¡El caballo disminuyó su trote! La iba a matar y dejaría su cadáver en las profundidades del bosque ¡pues no! Ella no lo iba a permitir se iba a defender como era posible. Cuando el caballo en su totalidad paro ella tomó un fuerte suspiro ante de tomar su mano izquierda con la derecha y con toda su fuerza giró su brazo dando así un codazo en el brazo de él que al tomarlo por sorpresa este cayó del caballo.

- ¿¡Qué te pasa!? ¿¡Estás loca!? —Marco no podía creer que había hecho esa pequeña mujer lo había tirado del caballo - ¡porque me quieres matar! —a él le tomó un tiempo en comprender lo que estaba diciendo, pensó que el golpe lo dejo a aturdido - ¡¿de qué hablas mujer?! —el alzó su mirada y pudo ver que se encontraba agitada, sobándose el codo - ¿qué de qué hablo? ¡Me llevaste a las profundidades del bosque para hacerme daño! —Marcó sabía que no se conocían y era de esperar que pensara lo peor del uno del otro, pero pensar que él era un asesino le parecía ilógico –dime ¿quién está tirado en el suelo por una loca?

- ¡No soy loca!, sino me ibas matar ¿Por qué estamos en el bosque?

- ¡Para dormir loca! —se puso de pie mientras sacudía un poco de tierra en sus pantalones, cuantos hombres él había derrumbado con sus puños y por un simple descuido una pequeña mujer lo derrumbó.

Isabel fue consciente de su error, otra vez dejó que su imaginación la guiara y terminó en meterse en lio, vio cómo aquel hombre de apellido Miller sacudía su pantalón con gran enojo y era de esperarse a nadie le gustaría ser tirado de su cabello, y a ella le dolía el codo, pero sabía que aquí eso no tenía importancia, pero abrió paso a nuevas dudas ¿Como que dormir? - ¿no tienes casa? —le preguntó a lo que muy tajante el contesto – si tuviera casa durmiera en bosque - ¡un frío de terror recorrió por todo su ser! ¡No tenía casa! Su vida iba a ser la de una vagabunda - ¿quieres que te baje? O ¿piensas quedarte ahí toda la noche? —Lo fulminó con la mirada cuando lo escucho decir esto —yo puedo bajarme sin tu ayuda —le sorprendió como él solo se encogió de hombros y le dio la espalda, dejándola sola con aquel problema, pensó que le iba a insistir una segunda vez o en su defecto la bajaría por fuerza, pero no.

Era la primera vez que estaba en un caballo sin la silla para dama, trató de bajarse como veía que hacían los hombres, levantado su pierna, pero esta se encontraba un poco entumecida así que eso no iba a funcionar, decidió que lo mejor era deslizarse lentamente, por un lado.

No lo pensó mucho y procedió con aquella idea inclinó todo su cuerpo hacia un lado para que el mismo peso de este ayudará en su descenso lentamente, cuando su pierna derecha tocó el piso la otra aún seguía en el caballo, este Ángulo era un poco incómodo y vergonzoso así que comenzó a dar salticos cortos con su pie derecho hacia el frente para que así la otra pierna fuera deslizándose, pero en uno de eso saltico pisó su vestido y casi se cae de frente, un ruido de como una risa contenida la hizo mirar hacia donde se encontraba aquel hombre pero vio que este estaba organizando unos trozos de palo, "Cálmate Isabel" se dijo para sí misma su mente estaba muy despierta hoy, volvió hacer una vez más lo mismo, pero estaba vez tuvo cuidado con su vestido y así logró bajarse del caballo.

Se sintió un poco cansada por el pequeño esfuerzo que hizo, pero sabía que su noche apenas estaba empezando.

Hola mis amores espero que le guste este capítulo 😊  

Amor En La LlanuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora