Sabía que las personas del pueblo no eran tan cortes como las de Londres, pero detener su andar solo para verla a ella y a Marco le parecía una exageración —me siento como un animal de alguna feria ambulante, lista para el espectáculo —le comentó a Marco.
-No han visto tanta belleza en este pueblo –ella volteo su rostro para verlo mejor –Claro está, que me refiero a mí –no pudo evitar sonreír por sus ocurrencia -además no debemos sentir vergüenza o incomodidad, no hemos hecho nada, así que, miren todo lo que quieren -Marco tenía razón ella no había hecho nada por lo cual deba avergonzarse, su matrimonio es el resultado de las manipulaciones de su prima.
Pero no pudo evitar sentir alivio cuando vio la tienda de Madan Blanc, era la primera vez que entraba en aquella tienda, la mayoría de sus vestidos eran traídos de Boston, desechó ese pensamiento aceptaría hasta un saco con tal de quitarse ese vestido, sabía que no solo era por el tiempo que lo llevaba usando, sino porque no quería tener nada referente a Madison en su ser. El caballo fue disminuyendo su paso hasta detenerse por completo, Marco bajó de un salto y luego la ayuda bajar.
Espero hasta que él terminara de amarrar el caballo en el poste que se encontraba horizontal y le tendió aquel cofre que el guardo dentro de su camisa y el pantalón hacía de sostente. Era curioso, pero de repente volvió su timidez, se sentía hasta un poco nerviosa
-¡Entremos! —Marco vio un cambio en la actitud de Isabel que lo sorprendió de repente no tenía ese porte altivo al contrario parecía un poco tímida e insegura, cuando entraron en la tienda un sonido de una campana sonó dando aviso de su presencia
-¡Marco Miller! Me sorprende que tu entres a mi tienda -escuchó la voz de Madan Blanc con su acento francesa tan peculiar, con un extravagante vestido rojo y peinado exagerado en su cabello vetado de plata, con sus grandes ojos verdes y su piel pecosa —vine por unos vestidos para mi esposa –contestó para ver la reacción de Isabel pero ella se encontraba un poco escondida atrás de él con su cabeza agachada -¡no, no, no! Pensé que era solo rumores sobre tu matrimonio ¿quién es la desafortunada? —la pregunta de Madan Blanc hizo que quitara su mirada de Isabel para responderle.
-¿Por qué todos dicen eso? Es que acaso es un compló contra mí, ¡soy un buen hombre! –le respondía.
-Ba, ba –Madan Blanc hizo una señal despectiva de sus quejas –quítate y déjame verla.
Él se apartó para que viera a Isabel, se preguntaba si ella tenía problemas en hablar con personas desconocidas y de ahí su actitud un poco tímida.
-Es un placer conocerla, Madan Blanc —Isabel le regaló una pequeña inclinación en forma de respecto -¡Mon Dieu! ¡Pero qué niña tan encantadora! Lástima que tenga tan mal gusto —eso se ganó una sonrisa de su parte y más cuando escucho a Marco quejarse, le gustó ver que en los ojos de Madan Blanc no había miradas quisquillosas por su aspecto o con desdén.
-Me gustaría que le hicieras 7 vestidos. 4 informales y 3 vestidos formales, quiero que sean cómodos, sabes que nuestra vida es el campo, así que nada de corceles, me gustaría que uno sea falda y blusa -ella simplemente dejo que Marco hablara le sorprendía que supiera tanto de ropa de mujer, pero sabía que la ropa de las mujeres del campo con las de la cuidad era diferente conocía que muchas solo dejaban los corceles para aquellos eventos importantes y la mayoría del tiempo usaban falda y blusa sin tanto volante para hacer los trabajos del campo, de repente se imaginó cogiendo agua con uno de los vestidos que utilizo en el Londres con guante y sombrero de pluma, se vería totalmente ridícula —nada de volante exagerado, y colores tan llamativos.
-¿Eso es todo? o ¿quiere algo más? —Se llevó la mano en la boca al escuchar el sarcasmo de Mandan Blanc —pensé que los vestidos eran para tu esposa —Marco puso una cara de confundido al escuchar eso, pero ella sabía a qué se refería Mandan -¡claro que es para Isabel! —le contestó.
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Amor En La Llanura
RomantikIsabel Thompson regresa de su temporada en Londres a Montana para casarse con su prometido, Daniel Crowl. Sin embargo, en el mismo día de su regreso, descubre que Daniel planea casarse con su prima Madison en lugar de con ella. Resulta que Madison h...
