Isabel quería seguir durmiendo, podía sentir los fuertes brazos de Marco rodeándola y el color que este desprendía, logrando hacer un delicioso refugio, pero parece ser que su cuerpo estaba en contra de ella, ya que unas ganas de orinar la atacaron fuertemente, quiso ignorar la sensación, pero le era imposible. Con resignación abrió sus ojos. Sonrió al ver a Marco durmiendo, así se veía un poco más joven y no tan severo con su ceño fruncido, le dio un suave beso en su mejilla
Aquí llegaba la parte difícil ¿Cómo levantarse sin que este se diera cuenta?, teniendo en cuenta como estaban sus brazos en su cuerpo, tomo una respiración profunda y sin respirar aparto sus brazos con lentitud—Mm—se quedó quieta cuando lo escucho y vio cómo sé voltio apretando su amarre en ella, espero unos segundos para seguir, ya con su cuerpo totalmente libre de su amarre, bajo lentamente de la cama
Sintió un calambre entre sus piernas y todos los recuerdos de la noche pasaron por su mente, podía sentir su rostro caliente de la vergüenza, pero también tenía una sonrisa genuina en el, camino lentamente, ya que sentía la molestia, recordó las palabras de Abigail sobre su dolor en la cadera, llevo su mano a su boca para tapar la pequeña carcajada que casi sale. Se puso su camisón porque no tenía pensado caminar desnuda por toda la casa
Una vez que cumplió con el llamado de la naturaleza, se preguntó si se veía diferente. Fue a la concia y se preparó un té mientras pensaba, las mujeres mayores decían que cuando uno dejaba de ser virgen el cuerpo de la mujer cambiaba. Ella se sentía normal, excepto que vio que sus pechos tenía algunos puntos rojos, pero sabía que estos fueron hechos por Marco y sus besos, pero de ahí se veía normal o eso creía
--¡Isabel! —se puso de pie cuando vio a un Marco completamente desnudo entrado a la concina, podía ver que aún tenía el rastro del sueño en su rostro –estoy aquí, no tienes que gritar – camino y se rascó un poco la cabeza y se colocó al frente de ella, a lo que le tendió la taza de té que había preparado para ella—¿Cómo te puede gustar esto? —le dijo una vez que probo el té –pensé que era café—podía escuchar su voz roncan por el sueño, y su cuerpo reacciono a eso
Vio que puso la taza del té al lado de la mesa, luego le sonrió y se acercó más besado su cuello--¿Por qué te levantaste de la cama? —ella envolvió sus manos en su nuca, cerrando los ojos disfrutando de sus besos—tenía que levantarme –el dejo de besarla para verla --¿Por qué? —soltó un suspiro. Era algo perdido decir que esos temas no se tocan con la liberta que lo hace Marco, pero él es el, así que no le toca más remedio que decir la verdad—tenía gana de orinar
--por un momento pensé que te habías arrepentido de lo que compartimos –no le gusto ver la vulnerabilidad en sus ojos –sabes que ya no puedes disolver el matrimonio, te ataste aún simple vaquero
--cuando entenderás que me has dado más que cualquier hombre que conocí. Y No hablo de lo material—tomo su rostro entre sus manos—no me arrepiento de nada, cuando estoy junto a ti, siento que todo es perfecto--¡Dios! El amor que sentía por Marco estaba creciendo cada día más. Él le sonrió e inclino su cuerpo para cargarla y ponerla en la mesa- ¿Qué haces? —le pregunto con una mano en su pecho.
---piensa que después de lo que me dijiste, no haré nada, estás equivocada. Pero antes dime ¿te encuentras bien ahí? —la mirada de Marco se dirijo a su zona baja y lo colores volvieron a su rostro-- ¡no preguntes eso! —le dijo golpeándolo
---¡como que no! Ya eso es mío ¿o te tengo que recordar? —le sonrió y se mordió el labio—creo que si necesito
---así ...--Marco se acercó y la beso, pero podía sentir como sus manos le subían el camisón--¿te acuerdas de lo que te prometí?—el término el beso mordiéndole su labio inferior—no—contesto casi sin aliento
--te dije que el día que fueras mía, te encerraría por una semana en nuestra habitación
--- no puedes hacerlo
--¿me estás retando?
--- sabes que no, pero en este momento estás trabajando y no permitiré que abandones el trabajo por estar una semana conmigo—por mucho que deseaba esta semana, era algo que no sedería con Marco, tenía toda una vida para estar juntos, pero solo había una oportunidad para invertir y no quiera desaprovecharla. Además, aún no había hablado con su tío así que no podía contar con su herencia en este momento
--que agua fiesta eres. Bueno no me queda más remedio que aprovechar todo el día de hoy—ahí estaba de nuevo aquella maliciosa mirada--¿Qué piensa hacer?—pregunto, pero él solo inclino su cuerpo haciendo que se acostara en la mesa---Marco puede llegar Abigail en cualquier momento y no quiero que nos vea así –podía sentir como había levanto su camisón hasta su cintura—ella estará en una pésima condición para levantarse teniendo en cuenta todo lo que tomo, además sabe que hoy le dan el día a los vaqueros, por lo tanto todo el día me la pasaría contigo en casa, no tendría caso en venir y hacerte compañía cuando estoy yo –tenía sentido sus palabras
---además pienso hacerte el amor en cada rincón de nuestra casa, para cuando este viejo y no pueda más que ser un compañero para dormir recordaras todo lo que hicimos aquí, pero también lo harás cuando nos peliemos y quieras huir de mi presencia, esta casa te recordara a grito como me suplicabas por más y como esto—bajo su mano hasta su zona y la apretó. Soltó un jadeo – se moja por mí, solo por mí –la voz ronca de Marco en su odio hizo que un escalofrío la recogiera y más cuando este le mordió su oreja. Podía sentir un poco de incomodidad, pero no era capaz de decirle no
Marco sabía que debía esperar un poco más, pero se había vuelto adicto al cuerpo de Isabel, no podía estar sin que sus manos tocaran la suavidad de sus curvar, sentir sus pechos llenos y plenos, escuchar sus gemidos y jadeos. Si fuera por el pasaría todo el día enterrado en su coño, pero sabía que eso la escandalizaría.
Tenía que hablar de algo muy serio con Isabel, ayer hizo algo que nunca le había ocurrido con ninguna otra mujer, su deseo por Isabel fue más grande que su cordura, nunca había plantado su semilla en el vientre de una mujer—Isabel ayer estaba tan lleno de deseo que no pensé muy bien –vio cómo su ceño se fruncía—y no siento remordimiento alguno, no me arrepiento de nada, pero fue egoísta de mi parte no preguntarte si quería tener hijos tan pronto—acaricia su mejilla con su nariz—¿no te entiendo?, de que no te arrepiente –la miro a sus ojos—nunca había planto mi semilla en el vientre de una mujer y ayer lo hice contigo sin preguntarte si quería tener hijos –vio que la compresión junto con un rubor en su rostro
--yo no quiero tener hijos Marco—la entidad sabía que su situación económica no era mala, pero tampoco era muy buena, pero sus pensamientos se cortaron por la siguiente oración--- yo quiero tener son tus hijos Marco –Isabel en volvió sus piernas en su cintura apretándolo más a ella—y entre más pronto ocurra mejor
Hola mis amores es poco corto pero hoy no tuve tanto tiempo espero que les guste, no olviden comentar y darle like 🥰 😊
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Amor En La Llanura
RomantikIsabel Thompson regresa de su temporada en Londres a Montana para casarse con su prometido, Daniel Crowl. Sin embargo, en el mismo día de su regreso, descubre que Daniel planea casarse con su prima Madison en lugar de con ella. Resulta que Madison h...
