Mientras seguía tomando pequeños bocados de agua para refrescar su garganta estuvo viendo todo lo que hacía él en su alrededor. Se sentía tan cansada que no pudo evitar que un bostezo saliera de su boca, se llevó una mano a esta para ocultarlo. Notó como él acomodaba la silla del caballo para luego acercarse — dime ¿quieres que te monte al caballo por las buenas o por las malas? —ella lo miró realmente aún no se sentía tan despierta como para pelear así que solo levanto un poco sus brazos. Él se acercó con el caballo para luego acercarse y tomarla por su cintura y montarla en el - viste, no perdiste nada —ella no cambió su postura, sintió como él se acomodó detrás, pero le era difícil mantener los ojos cerrados, luego de un minuto sintió como su cabeza se fue por completo hacia atrás – ¡ten cuidado! —Lo escuchó exclamar y puso un brazo en su cintura para darle más estabilidad —es que los ricos no madrugan —fue lo único que alcanzó a escuchar cuando cerró los ojos.
Marco vio a la mujer dormida en su pecho, solo en ese estado podía hasta caerle bien, nunca entendería como los ricos desperdician su mañana durmiendo e Isabel no se escapaba de este mal hábito hoy era su primer día como casados. Soltó un fuerte suspiro de sus labios, el día iba ser largo, hoy trabajaría un poco, necesitaba el dinero para poder mantenerlos a ambos, sabía que dormir al aire libre ya no era una opción, prácticamente estuvo despierto toda la noche vigilando si alguien se acercaba a ellos y como siempre la ironía de la vida la que está cansada y durmiendo es ella.
Algo en su interior fue creciendo al ver aquella mujer durmiendo, sabía que su actuar lo iba a mostrar como un niño mimado, pero ¡él era el que debería estar durmiendo! Así que movió las cuerdas del caballo para que este acelerará su paso haciendo que ambos rebotaron un poco y luego lo detuvo, este movimiento hizo que el cuerpo de ella fuera hacia adelante y luego hacia atrás despertándola por completo.
El corazón de Isabel estaba que salía de su pecho, cualquier rastro de sueño fue borrado - ¡¿Qué?! ¡¿Qué pasó?! —Le preguntó – ¡Nada! —No se tomó la amabilidad de responderle mirándola a la cara —y entonces ¿Por qué el caballo se movió así? –le preguntó.
- ¡Porque quise! además estabas babeando y la vista no era agradable- ella llevó rápidamente su mano a su boca para limpiar cualquier rastro de baba, pero cuando la pasó se dio cuenta que no tenía nada, giró su rostro para verlo, pero la sutil sonrisa que tenía era una prueba que solo la estaba molestado una vez más- ¡que infantil eres! —volteo su rostro y se acomodó para evitar que su cuerpo tocara el de él.
Marco tuvo que morderse la lengua para no soltar una carcajada por ver la cara que puso en el momento que le dijo que estaba babeando mientras dormía, solo por eso sintió que el día no iba hacer tan malo.
Pero luego de unos minutos cualquier rastro de humor fue borrado a medida que se acercaba al rancho del viejo Angus, en este rancho no ha habido una mujer desde hace mucho y Angus no era conocido por ser un viejo respetuoso con las damas, pero él tenía que trabajar, debía obtener un poco más de dinero, solo tenía que dar instrucciones acierta mujer para que las cosa salieran según como lo había planeado.
Isabel se obtuvo de preguntar si este era su destino cuando se dio cuenta que se acercaban a un rancho ya que con este hombre no sabía qué esperar. El detuvo el caballo para luego de un salto bajar el, en esta ocasión él no le pidió permiso solo la tomó de su cintura y la bajó del caballo— tengo que trabajar —lo escuchó decir mientras su mirada se posó en ella.
Ella lo miró sin comprender, pero al ver que él seguía mirándola –y que tiene que ver eso conmigo —vio que él se quitó el sombrero para sacudirlo en su pantalón —si yo trabajo hay dinero, si hay dinero hay comida, si hay comida tu comes —la miro sordamente —tengo que seguir explicando que tu condición de vida ahora depende de mí y de lo que haga o de repente me vas a dar algún dinero —como odiaba cuando actuaba como si ella no era capaz de entender la situación —no soy una tonta entiendo esa parte, lo que te pregunte en que te estorbo para que trabajes —lo dijo mientras cruzo sus manos en su pecho.
-Cuando crucemos ese rancho —señaló —estarás donde yo esté ¡no quiero que hables con nadie! ¡No miraras a nadie! ¡Estarás a un metro de mi vista! —ella apretó los dientes he hizo un puchero no tenía que gritarle las cosa no era sorda— y ¿por qué tengo que hacer lo que tú digas? —lo provocó, él en dos zancadas estuvo al frente de ella - ¡porque eres mi esposa y tu deber es hacer lo que yo diga! ¡Todo tu ser ahora me pertenece! —le gritó en toda la cara, le asustó su actuar agresivo, pero aun con su corazón latiendo respondía -bueno si mi deber es hacer lo que tú digas el tuyo es darme una casa -ella nunca olvidará que es una dama así que esto lo dijo con la mayor calma y sin levantar la voz, sabía que iba a tomar una represalia, pero lo único que hizo fue tomar la por el brazo y arrastrar la hasta el rancho.
- ¡Suéltame! —Le decía mientras golpeaba su brazo para que lo liberara- ¡yo puedo caminar! —pero él siguió arrastrándola hasta el rancho una vez estando dentro hizo un ruido muy fuerte entre sus labios haciendo que el caballo fuera atrás de ellos.
-Te sentaras ahí—señaló lo que parecía ser un tronco caído, ¿ella sentarse ahí? ¡Jamás! le dañaría el vestido.
—Estoy bien así, gracias.
-Como quieras, mi lady –esto último hizo una reverencia en forma de burla ¡uf qué patán!, vio como él se alejaba para luego dirigirse a otros hombre que se encontraban ahí y le miraban sin ningún miramiento "que maleducados" volteo su rostro para ver los alrededores del rancho era grande aunque un poco tosco para su gusto pero así son los ranchos –tengo que arreglar el cercado –su cuerpo brinco al escuchar esa voz tan cerca de su oído —te gusta molestarme, verdad —vio una pequeña sonrisa que se asoma en sus labios no necesitaba más afirmación—vamos.
Aunque esta vez tuvo un poco de dificultad en seguirle el paso y no era porque él la estuviera llevando ya que había un poco de barro en el camino y sus zapatas no estaba diseñado para esto, varias veces sintió como su pobre pie se doblaba, pero no estaba dispuesta a darle la satisfacción de mostrarle su sufrimiento, así que cuando él volteaba ella actuaba normal.
-Voy a estar aquí, puedes sentarte donde quieras —miró a su alrededor no tenía muchas opciones, vio un pequeño banco así que procedió a sentarse, pero cuando lo hizo sintió que este se fue de un lado, haciendo que ella metiera la mano para lograr equilibrarse, Marco alzó la mirada para verla - ¿pasa algo? —le preguntó.
- Nada, no pasa nada —le contestó a lo que él la miró por unos segundos más para volver a su deber.
Hola disculpe por la demora, espero que les guste,no olviden comentar y darle like 🥺🥰
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Amor En La Llanura
RomanceIsabel Thompson regresa de su temporada en Londres a Montana para casarse con su prometido, Daniel Crowl. Sin embargo, en el mismo día de su regreso, descubre que Daniel planea casarse con su prima Madison en lugar de con ella. Resulta que Madison h...
