-¡Detenido!, pero ¿por qué? o ¿Qué? —llevo su mano a su bajo vientre sentía que se iba a desmayar, pero no era el momento que sus nervios controlaran su ser -¡muchacho! ¡Casi te ganas un tiro! ¡Hubiera tenido problemas con tu madre! —escuchó Abigail gritarles.
-¡Llévame con él! —la verdad, a ella no le importa si Abigail le daba un tiro o no, solo pensaba en Marco, el dejo de mirar Abigail, para bajar su mirada y asentir —mi nombre es Noah señora ¡vamos! —Apresuro su paso para seguirle, luego recordó la casa y volteo -¡vete yo me encargo! –grito Abigail desde el alumbrar de la puerta.
Noah la ayudo a montar en su caballo y como si el mismo diablo les perseguía cabalgaron como locos al pueblo, ella no espero que él la ayudara cuando se bajó, mientras entraba a pasos apresurados a la comisaria, escuchó el porqué de su arresto -¿por riñas? —Le sorprendió eso -¿con quién? –volteo su rostro para mirar a Noah sin entender sus palabras, estando dentro, la conversación con Noah pasó a segundo plano, busco al sheriff con su mirada, pero solo vio a su joven ayudante, era un joven desgarbado y algo delgado con su cabello negro un poco largo y ojos verde la miraron, luego su mirada se posó a la pequeña celda que estaba al fondo, caminó hasta ahí no importándole el chico.
-¡En serio Marco! ¡Una riña! –Marco no quería que Isabel se enterara de su pequeño problema, pero sabía que las cosas se les escaparon de sus manos, caminó hacia ella ya que se había sentado a un rincón de la celda.
Isabel vio mejor a Marco y no necesito que le hablara ya que él le confirmo los hechos, tenía la ropa un poco desajustada y llenada de tierra y un labio partido haciendo que tuviera un hilo de sangre hasta su barbilla -¡cada vez que pienso que vas a cambiar! ¡Haces algo para arruinarlo! ¡Mírate el labio! —este hombre ponía sus nervios hasta el tope tenía ganas de llorar solo por verlo atrás de las rejas y solo mostraba su cara estoica –esto, es porque me caí, no fue por la pelea –cerró los ojos para canalizar su ira, la única explicación que le dio fue la del labio partido -¡dime y eso debe tranquilizarme!
-Isabel si pretendes que te pida perdón por la pelea, estás perdiendo tu tiempo, no me arrepiento de nada, al contrario, siento que le faltaron más golpes —como un hombre estando en prisión no cambiaba su comportamiento -¡entonces estas en el lugar correcto! ¡No haré nada por sacarte! —gritó y salió de la comisaria.
Apretó sus manos ya que sentía como estas temblaban ya sea por la rabia o el miedo —señora, disculpe que me meta —volteo su rostro y vio a Noah —sé que el comportamiento de Marco deja que hablar, pero solo quiso defenderla —frunció su seño –él es mi esposo y pueda que en este momento lo quiera matar, pero no lo dejaré ahí –le dijo rotundamente, ella podía insultarlo, pero no permitirá que nadie más lo humillara de esta forma. Vio cómo llegó el sheriff, seguido de ¿Daniel?, abrió sus ojos al comprender todo, agarró con toda su fuerza el sentimiento de ira que tenía en este momento.
-Buenos días –escuchó decir al sheriff mientras levanta su sombrero de su cabeza en señal de saludo dejando mostrar su cabello rubio, y sus ojos color miel con su barba de candado, era un poco más Bajo que Marco y robusto, podía escuchar las espuelas de sus zapatos al caminar – fueran buenos días, pero a ninguna esposa le gusta saber que su esposo está en la celda – le dijo cuándo los tres caminaron hacia la comisaria.
Vio cómo se acomodó en su escritorio y Daniel estaba sentado en una silla cercana a ella, por su aspecto él fue el más perjudicado en la pelea, dio unos pasos lejos de su presencia – puedo saber ¿Por qué mi esposo está detenido como si fuera un vil ladrón o un asesino? –miró atentamente al sheriff.
-Su esposo está detenido por estar en una riña –ella abrió sus ojos – ¿entonces no comprendo? —lo miró en con función -¿que no entendiste? —esa pregunta vino de Daniel a lo que ella contestó mirando al sheriff - ¿que no entiendo? Que para hacer una riña como mínimo se necesitan dos personas, entonces ¿por qué solo esta Marco en la celda? o es que acaso la ley solo tiene peso para uno más que otros.
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Amor En La Llanura
RomanceIsabel Thompson regresa de su temporada en Londres a Montana para casarse con su prometido, Daniel Crowl. Sin embargo, en el mismo día de su regreso, descubre que Daniel planea casarse con su prima Madison en lugar de con ella. Resulta que Madison h...
