Isabel estaba un poco desesperada, Marco se estaba demorando mucho en salir--¡ya estás listo! -no era propio de ella en gritar, pero iban a llegar tarde, su tío le envió la invitación formar de la reunión y esta empezaba a las cuatro de la tarde, una hora ante, de la hora del té. Le había comprado a Marco un nuevo conjunto de ropa, no quería que el quedara por debajo de ninguno, sabía que solo con su actitud Marco llamaría la atención, no le importaba, si habría su primera cuenta con el sastre de pueblo, luego pagaría
Sabía por la cara de Marco que no le gusto la ropa cuando se la mostró, pero él no podía siempre usar su jean desgastado y sus camisas sencillas, además esta ropa le serviría para cuando tuviera que reunirse con los socios, ya que él se convertiría uno de ellos--¡me siento raro!-lo escucho gritar en respuesta soltó un suspiro, como había llegado tarde ya ella estaba lista solo faltaba el, pero parecía un niño caprichoso
--¡Marco ya baja!-ella se encontraba al pie de la escalera esperando que bajara, para salir de una vez. No se atrevía a subir sabía que haría cualquier cosa para llegar tarde o en su defecto no ir, sabía que su cordura junto a Marco no duraba mucho y terminaba cediendo a el
Escucho unos pasos. Alzo su mirada y se le cortó la respiración, se veía tan guapo con aquel atraje, le había comprado un pantalón de color gris, con una camisa blanca y una chaqueta negra que llegaba hasta las muñecas de sus manos y unos zapatos negros, vio que decidió peinarse el caballo hacia atrás, podía pasar por un caballero de la alta sociedad, solo con una gabardina y estaba completo
--siento que esto me aprieta hasta las pelotas-y como si una piedra se tratara aquel espejo soñador que había tenido del, se rompió con aquellas palabras, ahí estaba su vaquero -Marco, que te dije de usar esos términos-vio como llevo su mano adelante y jalo un poco el pantalón
--ya entiendo por qué ellos hablan así, con esta incomodidad, hasta yo mantendría la voz aguda todo el tiempo-se llevó una mano a la boca y la otra la puso al frente del, no quería reírse, pero le era imposible---no me quiero reír, porque eso te alienta a seguir hablando así ---dijo viéndolo como él tenía una sonrisa en su boca-solo digo la verdad-lo vio encogerse de hombro
--puedes tener la voz aguda, pero te ves realmente guapo -se acercó tocando su chaqueta para luego ponerse en cuclillas y besarlo lentamente disfrutado de las sensaciones que le trasmitía sus besos-que beso tan rico, bella dama -lo escucho decir cuando se separó del, ella había optado por un vestido blanco. A Marco le encantaba decía resaltaba el color de su cabello así que se vestio según sus gustos
--estás hermosa-ella sonrió para molestarlo-no diga eso mi señor, o mi esposo el vaquero se enfrentará a usted-lo vio sonreír e inclino su cuerpo en ella -pero él no está aquí-le susurro en el oído. Ella actuó como si estuviera preocupada por sus palabras, miro a un lado y luego al otro-tienes razón-tomo su rostro entre sus manos y lo beso, luego sé, separo del, caminado hasta la puerta de la casa para salir de esta
--¡Isabel! -escucho su llamando a lo que sonrió con malicia-no me gusto el final de ese juego-voltio y lo vio refunfuñando-¿si un hombre te dices las mismas palabras? -ella lo corto-solo el resultado sería el mismos, si ese hombre es Marco Miller
--así me gusta-negó con la cabeza de lo posesivo que podrá ser, pero no puede negar que le gustaba así
Ya estando en la casa de su tío, se dio cuenta de que este, tenía un concepto diferente de una pequeña reunión, ya que había bastante persona reunida, en ningún momento se alejó de Marco, ya que esto fue lo primero que le advirtió, podía ver como algunas de las mujeres presentes miraban detalladamente. Se acercó a él y entrelazo su brazo --¿marcando? -dijo Marco, le dio gracias ver a Isabel celosa por las miradas de aquellas mujeres, ya que el solo tenía ojos para ella, era la más hermosa de la sala, podía sentir como los hombres la miraban a su pasar y ella no se daba cuenta
--¡muchacho a ti te estaba buscando! -Marco vio como caminaba de forma efusividad el señor Thompson hacia él, se preguntaba que se traía entre manos
---¿qué tan buenos eres con los caballos? -le pregunto
-soy tan bueno como para decir que primero aprendí a montar ante que caminar -vio como el señor Thompson sonrió--¿eres capaz de decirme que caballo vale para comprar? -le volvió hacer otra pregunta
--depende para qué lo quiere, no es lo mismo comprar un caballo para hacer carrera que uno para trasportar -lo corto
--¡este es el que necesito! Acompáñame, quiero comprar en caballo, pero no estoy seguro si es un buen negocio, necesito a una persona que me guie-Isabel sonrió al ver como Marco era arrastrado por su tío él la miro, pero ella le hizo señal, que no se preocupara y fuera tranquilo, lo esperaría
Había pasado un tiempo desde que Marco se fue y nada que regresaba, se estaba aburriendo así que decidió caminar un rato por la sala, nunca fue una mujer de socializar, podía ver como su prima disfrutaba de las atenciones de los demás y como alguna de las mujeres quería ser aprobada por Madison. Soltó un suspiro y decidió ir al estudio de su tío
Una vez estando en el estudio, miro que libros nuevo había adquirido, pero el abrir de la puerta llamo su atención-disculpa, pensé que no había nadie-vio que el que acababa de entrar era Daniel
-no te preocupes, ya iba de salida-a pesar de que esto era una mentira no quería estar en una habitación a sola con él y que esto se pudiera malinterpretar
--no es necesario que te vayas se que te gustan los libros-ella ignoró sus palabras y camino hacia la puerta, pero él se puso al frente impidiendo su paso-quiero hablar contigo Isabel
--me puedes dar un permiso-vio que dudo, pero se quitó del camino-realmente quiero pedirte perdón Isabel, por la forma que te trate-eso la detuvo sé voltio para verlo
--hay cosas, que no se soluciona con un lo siento
--lo sé Isabel, por eso quería hablar contigo, solo dame 5 minutos de tu tiempo, por lo que tuvimos--vio como él tenía una mirada de arrepentimiento
--yo no te debo nada Daniel, si te doy los 5 minutos no es por ti, es porque no soy una mujer rencorosa
Marco estaba buscando a Isabel, no la encontraba por ningún lado ¿en dónde se abría metido?
Hola mis amores bellos espero que sea de su agrado es algo corto 😪no olviden comentar y darle like
Mi instagram jenharly123
Facebook jenharly
ESTÁS LEYENDO
Amor En La Llanura
RomanceIsabel Thompson regresa de su temporada en Londres a Montana para casarse con su prometido, Daniel Crowl. Sin embargo, en el mismo día de su regreso, descubre que Daniel planea casarse con su prima Madison en lugar de con ella. Resulta que Madison h...
