Bell es un habilidoso joven de 15 años que viaja a Orario para cumplir su sueño de ser un héroe. Allí, tras vagar por la ciudad sin ser aceptado por no ninguna familia, es acogido por la diosa Hestia. Desde ese momento comenzará la historia del mayo...
El Calabozo, un lugar extraño, caótico y peligroso, bajo el suelo de Orario. Un sitio repleto de monstruos fuertes y feroces, que al morir, a diferencia de otros seres y vivos y monstruos del exterior, no dejaban un cuerpo que el tiempo o los carroñeros devastsrían, sino grandes nubes de ceniza y cristales era lo que quedaba de estos seres al morir. En este lugar, el cual ni siquiera los dioses comprendían o conocían su origen, miles de aventureros arriesgaban su vida a diario, para obtener cristales con los que cubrir de dinero y gloria a los dioses que los acogían en sus Familias y les entregaban su falna, osea, su energía divina, para poder enfrentar a los poderosos monstruos del Laberinto a través de los numerosos pisos que descendían hasta el interior de la tierra.
En uno de estos pisos, más concretamente el piso 4, uno de los pisos superiores y campo de batalla de los aventureros novatos, dos niñas se enfrentaban ferozmente a un grupo de kobolds.
Una de las niñas era una joven amazona de nombre Gina, de pelo castaño oscuro, que protegía su cuerpo con un sencillo peto de cuero reforzado con una placa de metal que cubría sus pechos y cuello, brazales y guantes con nudillos de metal en manos y antebrazos, y grebas en las espinillas. Su arma era una espada corta curvada que empuñaba en su mano derecha, y un sencillo broquel de acero en su mano izquierda.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
(Armamento de Gina) Tras ella estaba una pequeña elfa llamada Primo, de la misma edad y familia que Gina. La pequeña elfa llevaba su vestido morado habitual, salvo por una sencilla cota de malla que portaba bajo este, protegiendo su torso, hombros y muslos. En su mano derecha portaba un bastón mágico de madera, de color verde musgo y de textura nudosa, y atado al lado izquierdo de su cintura, había una daga corta.
La joven amazona combatía este momento con un kobold. Usando el broquel, bloqueó el ataque del monstruo, atrapando la boca de la bestia con el pequeño escudo, y golpeando con fuerza su cuello con un fuerte tajo de su espada, que separó la cabeza del cuerpo del monstruo. Mientras éste caía al suelo volviéndose cenizas, otro kobold intentó morder su brazo, pero Gina lo esquivó de un salto, y con un barrido, hizo tropezar al monstruo, y este cayó al suelo, momento que la amazona aprovechó para clavar su arma en el cuello del kobold, matándolo al momento.