Capítulo 39

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~¡Ah, esto es la gloria, que bien se siente!~ En los baños termales del interior del Templo de los Dioses, un grupo de diosas se relajaba en una de las fuentes del lugar, con sus hermosos cuerpos desnudos dentro de las aguas cálidas.

Estas diosa eran: Hestia, Freya, Loki, Artemisa, Athenea, Astraea, Día, Brigid, Hephesto, Aphrodita, Demeter y Hécate.

N/a: Que hermoso Panteón XD

Hestia, junto a todas sus amigas del Cielo, habían ido a este lugar tras haber finalizado el Denatus, aprovechando que estaban todas juntas para divertirse un rato, mientras Miach y Takemikazuchi eran invitados por Ganesha a tomar algo con él en su sede, cosa a la que no se negaron.

El grupo de amigas solía reunirse después de cada Denatus, y esta vez, Hestia se había unido con ellas, por lo que por primera vez en mucho tienpo desde que la primera de ellas bajó del Cielo, estaban todas juntas, lo cual llenaba de alegría a las doce diosas.

-Jamás me cansaré de venir aquí, este es mi lugar favorito de todo Orario para relajarme- Aphrodita estiró una de sus piernas por encima del agua, pasando sus manos por ella -Despues de todo, todas las mujeres, mortales o diosas, adoramos los baños y estar limpias y aseadas, y que mejor sitio que este hermoso lugar-

-Aphrodita-chan tiene razón, llevo años en Orario y aún me asombro de lo hermoso que es este sitio- Señaló Astraea, mientras lavaba su cabello bajo una de las fuentes de mármol del baño

-Según se, el Arquitecto Divino, Dédalo, diseñó estos baños especialmente para las diosas a petición de las primeras que descendieron del Cielo- Dijo Athenea

-Pues hizo un excelente trabajo, para mí es el mejor y más increíble edificio de todo Orario, exceptuando Babel, claro está- La gran Torre Celestial era un prodigio de la ingeniería y esfuerzo de los mortales, obra cumbre del primero mortal que recibió el falna y Excelia de los dioses, Dédalo, que se había ganado a pulso su título de Arquitecto Divino.

-Teneis razón, yo misma estuve ahí, y debo decir que fue asombroso ver cómo miles de humanos unían sus manos para construir semejante monumento- Hécate fue de las primeras deidades que descendieron al Plano Terrenal después de Uranos, y ella misma conoció a Dédalo y supervisó junto a él la construcción de Babel  -Pero no niego que este Templo es también una obra de arte, esto es la gloria, siento como todo mi estrés se desvanece- Afirmó Hécate, estirando su cuerpo bajo las aguas, apoyada en el borde de la piscina -Tendría que venir aquí más a menudo, para relajarme de todo mi trabajo-

-Pues ya sabes, deja de obsesionarte tanto con tus investigaciones y sal más a menudo de tu despacho, loca de los libros- Dijo Loki con una sonrisa traviesa, haciendo reír a sus amigas y sacando un mohín molesto de la diosa del conocimiento

-Moooo, eres mala, Loki-chan- Dijo Hécate inflando sus mejillas, lo que hizo reír más aún

-¡Venga, solo era una broma, no te enfades!- Dijo Loki, juntando sus manos mientras se disculpaba, antes de mirar a Hécate con una sonrisa que le provocó un escalofrío -¡Ya se, para que me perdones, te daré un masaje en tus gemelas!-

-¡Kyaaaaaa, ¿que haces, Loki-chan?, suéltame, no me toques ahí!- La diosa del engaño se había abalanzado sobre Hécate, amasando entre sus manos los pechos de la diosa, provocando gemidos en este

-¡Vaya, te han crecido los pechos desde la última vez que nos vimos, Hécate-chan, los tienes tan suavecitos, y huelen tan bien!- Loki, con una sonrisa lasciva, hundía su rostro en los pechos de Hécate, mientras esta respiraba agitadamente, con el rostro rojo por la excitación

La Leyenda del PretorianoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora