Capítulo 35

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En la sede de Hestia, más específicamente en el interior del sótano de la iglesia en ruinas, las tres chicas de la Familia, la diosa Hestia y sus dos más recientes hijas, Lili y Syr, se encontraban reunidas en torno a una sencilla mesa, la única del humilde lugar, mientras degustaban un sencillo desayuno.

Las tres se habían levantado hace poco, después del amanecer, observando que Bell no estaba ya allí. No era raro, pues desde siempre el peliblanco se había levantado el primero, soliendo entrenar en el pequeño patio que había tras el edificio en ruinas antes del desayuno e ir al Calabozo. Sin embargo, esta última semana había estado yendo a la ciudad a realizar ese entrenamiento, invitado por la Princesa de la Espada a realizar esas prácticas con ella.

Desde allí, tras su entrenamiento durante dos horas con Aiz, Bell iba directamente a Babel, donde se reunía con su amiga y soporte pallum para iniciar su cacería habitual en el Calabozo

-Ah, se hace raro no desayunar con Bell-kun- Suspiró Hestia, la que más acostumbrada estaba a iniciar sus días con Bell. El chico, para no molestarlas al levantarse, siempre tomaba un escueto desayuno antes de ir a reunirse con Aiz.

A Hestia, aunque no le molestaba para nada que Bell estuviera practicando con la hija favorita de Loki, el que Bell no estuviera allí para desayunar con ellos se le hacía raro. Llevaba ya más de un mes iniciando todos sus días comiendo junto a él, preparando el desayuno mientras escuchaba el sonido de las armas de Bell hendiendo el aire mientras éste entrenaba arriba en el patio trasero de la vieja iglesia.

No es que fuera la gran cosa, ya que después de todo aún seguían reuniéndose a la hora de cenar cuando volvían de sus respectivos trabajos, pero el estar junto a él durante ese pequeño fragmento de la mañana le daba las fuerzas suficientes para encarar otro día de duro trabajo.

-No se preocupe Hestia-neesama, dentro de poco Bell-sama estará aquí otra vez con nosotras por las mañanas- Dijo Lili tras dar un sorbo de su raza de té, al observar la expresión ligeramente desanimada de su diosa y hermana mayor. Bell les dijo que a partir de mañana, Aiz no podría continuar entrenando con Bell, ya que debía ir a una expedición con su Familia, por lo que es posible que estuviera un tiempo fuera.

-Además, incluso cuando regrese la Princesa de la Espada y reinicien su entrenamiento, no siempre podrán reunirse, ya que es posible que surjan nuevas misiones o expediciones que que acaparen la atención de la Familia Loki, Hestia-chan- Añadió Syr, la cual, al igual de Lili, también deseaba poder desayunar con Bell, pero debían entender que el chico quisiera practicar con una persona fuerte y hábil como Aiz. Su objetivo era hacerse cada día más fuerte, para así lograr su sueño, ser un héroe y poder proteger a sus seres queridos y todo el que lo necesitara, por lo que cruzar espadas con una de las aventureras más fuertes de Orario, y posiblemente del mundo, le ayudaría bastante a lograr ese hermoso objetivo, que ellas confiaban ciegamente en que lo lograría -Y para Bell-kun, es todo un privilegio, además de útil, entrenar y llevarse con una de las aventureras de élite de la segunda Familia más poderosa de Orario-

-Teneis razón, muchas gracias chicas- Agradeció Hestia, más animada por las palabras por las palabras de sus hijas. Como dijo Syr, el que Bell se llevara bien con Aiz y entrenara con ella era beneficioso para lograr su objetivo, así como mejorar su relación con la Familia de Loki. Siempre era bueno que las Familias se llevaran bien, sobre todo si esa Familia era la de una de sus amigas más cercanas, aunque a veces fuera un poco plasta -No debemos querer acaparar a Bell todo el rato, debe relacionarse sin problemas con otros aventureros. Es bueno para él, y hasta para nuestra Familia, que haya buen trato con otros aventureros y dioses, nunca se sabe cuándo podríamos necesitar su ayuda-

La camarera y la pallum asintieron, totalmente de acuerdo, era bueno forjar relaciones positivas con otras Fanilias. La misma Hestia era amiga de muchos dioses, algunos de ellos con Familias poderosas, como la diosa Freya, que como bien sabía Syr por como hablaba la diosa que la acogió de pequeña de Hestia, la diosa del amor la consideraba como una hermana, agradecida eternamente por todo lo que Hestia hizo por ella en el pasado.

La Leyenda del PretorianoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora