En Orario, más específicamente en la Anfitriona de la Fertilidad, una camarera peligrís descansaba sentada en una mesa de la cocina del local.
Syr estaba descansando tras haber sufrido un pequeño vahído, mientras May, la cocinera del local, le llevaba un vaso de agua
-¿Estás mejor, Syr-nya?- Preguntó la chica gato, mientras la peligrís tomaba un pequeño sorbo de agua
-Si, más o menos, ya no me duele tanto la cabeza- Dijo la camarera con una sonrisa débil
-Tal vez deberías hacer lo que dijo la jefa e ir al dormitorio a descansar; no has dormido nada en estos dos días, vas a caer enferma, nya- Afirmó May preocupada
-Lo se, y te agradezco la preocupación, pero estoy bien, en serio- Aseguró Syr -Ahora mismo, trabajar me mantiene la mente ocupada, y así logro, al menos paliar mi angustia- Respondió la chica, haciendo asentir no muy convencida a la chica gato
Habían pasado dos días desde que Hestia partió con el grupo de rescate al Calabozo, con el objetivo de ayudar a Bell y su grupo, es decir, Lili, Cecilly, Primo y Gina, tras haber quedado atrapados en los Pisos Intermedios del Calabozo, perseguidos por una horda masiva de monstruos. Ella también se ofreció a ir, pero Hestia no se lo permitió, pues resultaba demasiado peligroso para ella.
A recomendación de Mía, se quedó estos días en una de las habitaciones de su local, la misma en la que ella se había estado hospedando antes de irse a vivir con la Familia Hestia. El motivo es que Syr no podía quedarse sola en este momento, de modo que la enana le ofreció quedarse de nuevo en la Anfitriona de la Fertilidad hasta que su Familia volviera.
Durante ese tiempo, estuvo en todo momento apoyada por Anya, Chloe, Lunoire y May, para que la chica no se derrumbara a causa de la preocupación, aunque ellas las amas, y también Mía, estaban muy preocupadas por Bell y su grupo, pero trataban de no mostrarlo demasiado para no empeorar el estado de Syr.
No obstante, aquellos dos días estaban resultando un infierno para ella: No sabía nada sobre sus compañeros y su diosa, si finalmente los habían encontrado o siquiera estaban bien. Sabía que Hestia estaba a salvo por qué, de haberle pasado algo, habría perdido su falna, pero la preocupación y la angustia la estaban matando, impidiéndole pegar ojo, lo que a su vez provocara que hace apenas unos minutos desfalleciera mientras servía una de las mesas, a causa de una terrible combinación de agotamiento, físico y mental, estrés y falta de sueño.
-No te preocupes, Syr-nya- Anya, como todas las chicas en el local, sabían lo angustiada que estaba su amiga, angustia que se percibía con tan solo mirarla a la cara -Estoy segura que Bell-nya, Lili-nya y Hestia-sama están bien, ya lo verás-
-Además, Ryuu-nya ha ido a buscarlos, y sabes muy bien lo fuerte que es- Aseguró la chica gato, tratando de calmar a su compañera, cosa que pareció funcionar en parte, ya que consiguió sacarle una sonrisa esperanzada a la peligrís
-Gracias, May-chan- Agradeció la peligrís de corazón el gesto de la cocinera
-Ni lo menciones, ¿para que están las amigas?- Afirmó la chica gato guiñándole un ojo -Asi que relájate y ve a tu cuarto a descansar, Mía-san dice que puedes tomarte el resto del día libre, nya-
-Hai, eso haré, creo que será mejor que descanse un poco- Por mucho que se preocupara, no dormir no iba a ayudar a su diosa y compañeros de Familia, y era posible que al volver, el verla enferma o agotada solo les haría sentirse peor o culparse de su estado, así que decidió aceptar la oferta de May y tratar de dormir un poco.
La peligrís se levantó de la mesa e iba a salir de la cocina para ir a su cuarto cuando un temblor sacudió de repente el lugar, tan fuerte que hizo caer varios platos y otros utensilios de los estantes, y obligó a a May y Syr a guardar el equilibrio para no caer por la brusquedad de las sacudidas terrestres
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La Leyenda del Pretoriano
FanfictionBell es un habilidoso joven de 15 años que viaja a Orario para cumplir su sueño de ser un héroe. Allí, tras vagar por la ciudad sin ser aceptado por no ninguna familia, es acogido por la diosa Hestia. Desde ese momento comenzará la historia del mayo...
