Entre las transitadas calles de Orario, caminaban por estas Bell junto a su diosa, Hestia, y su soporte y compañera de Familia, Lili, los tres en dirección al Gremio, vestidos con sus ropas casuales para andar por la ciudad.
Un día había pasado desde que Bell había vuelto a su hogar tras estar tres días recuperándose en el hospicio, gravemente herido tras su feroz combate contra el Errante Minos, el Rey Tauro. La recuperación tan rápida que tuvo sorprendió a todas las sanadoras de Brigid y a la propia diosa de estas. No era normal que pudiera andar como si nada después de haber sufrido heridas de esa magnitud.
Por desgracia, no permanecía del todo indemne, como atestiguaban las cicatrices y moratones aún restantes en su cuerpo, destacando sobre todo el corte que recibió en su pecho, producto de la espada del monstruo, y la cicatriz en su brazo izquierdo, lugar donde uno de los cuernos del momstruo atravesó su extremidad.
Aún así, el chico seguía doliente tras recibir tamañas heridas, así que, a consejo, y obligado, por Brigid y Airmid, el chico debía descansar al menos una semana más antes de pensar siquiera en pisar de nuevo el Calabozo, y estaban siendo generosas, algo a lo que el chico no pudo negarse, pues sus propias compañeras le prohibieron siquiera acercarse a Babel.
La mirada enojada de su Familia y la de la sanadora y capitana de Brigid acabó en ese momento con la idea de cualquier réplica por parte del atemorizado peliblanco, más aterrorizado por la mirada vacíaa y oscura de Hestia y las demás que del propio Minos. Ni loco las haría enfadar, acabarían terminando lo que empezó el Errante...
De ese modo, teniendo estos días de descanso, Bell, con la excepción de Syr, que estaba trabajando, decidió dirigirse con su diosa y compañera pallum al Gremio, pues Lili tampoco podía acudir al Calabozo sin Bell. El motivo que los llevaba a aquel lugar era el otro acontecimiento ocurrido tras el feroz combate contra el monstruo: La subida de nivel del albino.
Para consternación de Hestia y sus hijas, Bell, con solo un mes y medio como aventurero, ya había subido a nivel 2, rompiendo por amplio margen el récord anterior, perteneciente a Aiz Wallenstein, que logró subir de nivel en solo un año. Y no solo eso, sino con stats increíblemente altos, todos triple S, algo que desde luego si que era una locura; la mayoría de aventureros apenas subían al rango A antes de subir de nivel, e incluso los pocos que aumentaban sus stats aún las, no solían pasar del rango S. Lo que Bell había conseguido, alcanzando rango SSS en todos sus stats, era asombroso e inaudito. ¡Y solo en mes y medio!
-¿Será por Liaris Freese, tan potente es esa habilidad?- Era la única explicación que encontraba la diosa para semejante evolución, aunque ella no podía evitar sonreír al pensar lo fuerte que debía ser el deseo y las convicciones de Bell como para obtener dichas estadísticas tan rápido. Además, no es como si su niño no se esforzara por ello, al contrario, ella y sus hijas estaban seguras que era quien más lo daba todo por fortalecerse en toda la ciudad
Hestia solo podía suspirar preocupada al pensar en esto. Por supuesto, estaba orgullosa de su hijo, y se congratulaba cada vez que pensaba en la cara que se les quedaría al saber esto los que tacharon a Bell de débil.
Pero lo que la mantenía tensa y alterada era pensar en lo que podrían hacer otras Familias o dioses si intentaban hacerse con Bell, más si descubrían la habilidad de crecimiento rápido que él poseía, o peor, deshacerse de él por considerarlo una amenaza. No sería la primera vez que ocurría esto en Orario desde que fue fundada la ciudad.
Si por ella fuera, ocultaría la subida de nivel de su primer hijo, pero tarde o temprano se acabaría sabiendo, y la ley decía que toda subida de nivel debía ser informada al Gremio. Así que no les quedó otra alternativa, y se dirigieron hacia el lugar se trabajo de Eina, estando segura de que se armaría una buena al tener conocimiento de esto, como comentó Syr. De hecho, la peligris incluso pensó en saltarse el trabajo para acompañarles: Se moría de ganas de ver las caras del Gremio cuando estos supieran que Bell ya había subido tan rápido de nivel
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La Leyenda del Pretoriano
FanficBell es un habilidoso joven de 15 años que viaja a Orario para cumplir su sueño de ser un héroe. Allí, tras vagar por la ciudad sin ser aceptado por no ninguna familia, es acogido por la diosa Hestia. Desde ese momento comenzará la historia del mayo...
