Prólogo: Los chicos se preocupan al verte llegar herida de una misión.
Alexaaajcs
Advertencia: descripciones de heridas, sangre.
Lo único en lo que Steven había podido pensar en todo el día estando en el trabajo, era en que te encontrabas en una misión muy peligrosa.
Los chicos sabían que tu entrenamiento del Red Room era muy bueno y sabías defenderte, pero eso no significaba que no pudieran preocuparse. Eras su novia después de todo.
Cuando llegó al departamento por la noche, abrió la puerta y encendió la luz, dejando su chaqueta en el perchero al igual que su bolso.
Dejó las llaves encima del mesón de la cocina, cuando escuchó un quejido del baño.
Rápidamente se apresuró a ir y cuando abrió la puerta, te vio sentada sobre el retrete, apretando un paño en la boca mientras suturabas a duras penas una herida en tu muslo izquierdo.
–¡Dio santo, querida! ¡¿Qué fue lo que te pasó?! ¡Mírate nada más como estás!–Exclamó asustado, arrodillándose ante ti y tomando la aguja y algodones de tus manos, viendo las heridas en tu rostro y otras en tu cuerpo al estar solo con una camiseta sin mangas y tus bragas puestas.
–No es nada, Steven. No te preocupes. Debiste ver como quedó el otro tipo.–Reíste ligeramente haciendo una broma, apoyando la espalda atrás.
–T/N esto no es gracioso. Mira como quedaste. Debiste haberme dejado ir contigo.–Te dijo abriendo una pequeña banqueta plegable que dejaban en el baño para así sentarse en ella y limpiar tu pierna.
–Lo teníamos bajo control, Jake. Fue solo un contratiempo, es todo.
–Qué tipo de contratiempo.–Sonó más como una orden que una pregunta.
Al no recibir respuesta, levantó la vista hacia ti y pasó el algodón con alcohol por tu herida, haciendo que soltaras un quejido.
–Te hice una pregunta.
–No sabíamos que habían bombas en el edificio. Yelena y yo no logramos salir a tiempo, Bucky y Sam nos sacaron de los escombros. Bucky se quedó con Yelena y Sam se fue hace media hora, le dije que me dejara sola.–Le explicaste mientras cerrabas los ojos y él seguía limpiando y suturando.
–¡¿Por qué no fuiste al hospital?! ¡T/N mira como quedaste! ¡Pudiste al menos habernos llamado!–Te dijo sonando algo molesto y asustado, mientras te ponía un parche a prueba de agua en la herida de la pierna.
–Ya sé... ya sé... pero estoy bien. No fue nada.–Le dijiste poniéndote de pie con dificultad para caminar a su habitación y buscar ropa en su closet.
–¿Cómo que no fue nada? ¡Querida mírate! Apenas te puedes mover.–Te dijo mientras se acercaba a ti para llevarte a la cama y sentarte en ella y él así poder buscar tu ropa.
–¿Pueden por favor dejar de regañarme? Bucky y Sam ya nos dieron el sermón de nuestras vidas, y lamento que lo único que sepa sea arriesgar mi vida, pero es lo único que conozco. Es lo único que me enseñaron mientras crecía desde que era una niña.–Les dijiste molesta, poniéndote de pie y quitándole la ropa a Steven de las manos para caminar al baño y cerrar la puerta.
Steven dejó ir un suspiro y se acercó para golpear suavemente la puerta, pero no alcanzó a tocar cuando abriste.
–No puedo quitarme la ropa, necesito ayuda.–Le dijiste en voz baja y evitando su mirada.
–Está bien, no te preocupes.–Te dijo con voz suave, entrando al baño para ayudarte a quitarte con cuidado las prendas de ropa, y después te ayudó a meterte en el agua caliente de la bañera y dejarte ahí sentada.
Cerraste los ojos y Steven se sentó junto a la bañera en la pequeña banqueta, tomando un poco de agua con sus manos y limpiando la sangre de tu cuerpo.
–Perdón por hablarte así...–Le dijiste con voz suave, volteándote hacia él para verle a los ojos.
–No te preocupes, querida... está bien. Entiendo que aún te cueste medir las consecuencias de tus acciones en las misiones... no es fácil olvidarse de una cosa así si eso fue lo único que conociste durante tantos años.–Te dijo con una sonrisa, acercándose para dejar un beso en tu frente, y después tomar tú mano en la suya para besarla.–Solo por favor no nos alejes, déjanos ayudarte... queremos ayudarte. Nos preocupamos por ti.
–Lo sé... solo no quiero que piensen que soy... débil...–Murmuraste jugando con su mano que estaba en la tuya.
–Mi dama nosotros jamás pensaríamos que uste' es débil... para nada. Mírese... si fuera débil, no habría aguantado todo el dolor que yo sé que está sintiendo ahora.–Te dijo con una voz dulce, tomando tú mano en ambas de las suyas.–Yo sé que a veces somos medios brutos y unos pendejos, pero nos preocupamos por usted. Queremos mantenerte lejos del dolor y el peligro, pero eso es algo que no siempre podamos hacer...
Les ofreciste una pequeña sonrisa y te acercaste a ellos con dificultad para dejar un beso en sus labios.
–¿Pueden quedarse un rato aquí conmigo?–Le preguntaste con voz suave, dejando tu frente pegada a la suya.
–No tienes que preguntar dos veces.–Te dijo con una sonrisa, antes de quitarse toda la ropa, y meterse en la ducha contigo, sentándose detrás de ti y dejando tu espalda en su pecho para así acariciar tu cuerpo.
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Moon Knight III
أدب الهواةTercer libro dedicado a estos tres maravillosos hombres. 🌑Oneshots de nuestros tres loquitos favoritos, Steven, Marc y por supuesto Jake. Con algunas apariciones especiales de nada más, y nada menos que Oscar Isaac Hernandéz Estrada. Y ahora tambié...
