Prólogo: Quieres consentir a Jake aunque sea por un día ya que él nunca descansa ni deja que hagan cosas por él.
Jake Lockley es el protector del sistema. No puede descansar ni detenerse porque él no se lo merece. Debe proteger a sus dos hermanos y a ti. Debe consentirte, no por obligación, si no porque le gusta. Jake debe siempre ser quien esté en guardia y listo para cualquier cosa.
O al menos esa es la forma en la que piensa de sí mismo.
Pero tu no lo veías así. Por supuesto estaba claro que era el protector del sistema, pero también tenía derecho a descansar, a querer estar tranquilo, a bajar la guardia de vez en cuando. Tenía derecho a ser consentido.
Por eso mismo, y aprovechando que al fin tendría un día libre, estabas dispuesta a consentirlo sin que se quejara de vuelta.
—————
Jake se dio vuelta en la cama hacia tu lado para abrazarte, pero al no encontrarte soltó un prqueño gruñido y abrió los ojos con dificultad, pasando ambas manos por ellos.
–Que bueno que despertaste, cariño. Justo te traía el desayuno.–Le dijiste con una sonrisa, entrando en la habitación con una bandeja en las manos mientras él se sentaba en la cama.
–¿Y esto por qué? ¿Es un día especial? ¿Celebramos algo? No me diga que es nuestro aniversario.–Dijo algo asustado la última parte, viéndote con los ojos bien abiertos.
Soltaste una pequeña risa dejando la bandeja en su regazo y sentándote frente a él.
–No mi amor, no olvidaste nada, no te preocupes.–Le aseguraste con una sonrisa.
–¿Y entonces por qué es esto?
–¿Qué acaso no puedo traerte el desayuno a la cama y consentirte?
–M-mi dama... uste' sabe que eso no es necesario, se lo he dicho.–Te dijo con una pequeña risita nerviosa.
–Eso a mi no me importa. Tu también tienes derecho, y te mereces ser consentido aunque sea por un día, Jake. Haces muchas cosas por Steven, por Marc y por mi, y me gustaría poder recompensártelo de alguna forma que no sea solo sexo.–Reíste al decir la última parte, tomando su mano en la tuya.
Jake te ofreció una sonrisa y acercó tu mano a su boca para dejar un beso en ella.
–Uste' es lo mejor que me pudo haber pasado.–Te susurró con una sonrisa antes de inclinarse y besar tus labios.
—————
Jake no estaba acostumbrado a ser el centro de atención por mucho tiempo. Ni tampoco nunca nadie había hecho todo lo que estabas haciendo por él en un día.
Nunca nadie le había llevado el desayuno a la cama, o le habían preparado un baño de burbujas caliente para relajarse, ni tampoco le había dado un masaje, a excepción de ti que a veces cuando venía muy tenso y cansado del trabajo lo hacías, pero no siempre te lo permitía.
Y claramente tampoco nunca nadie le había invitado a comer sin que él tuviera que pagar nada.
—————
Ambos estaban en su restaurante favorito, sentados en su mesa después de haber comido mientras esperaban la cuenta.
–Ha sido uno de los mejores días de mi vida, mi dama. Muchas gracias.–Te dijo con una sonrisa, dejando un beso en tu mano.
–No tienes nada que agradecerme, Jake. Te mereces esto y mucho más, ojalá pudiera darte realmente todo lo que te mereces, pero no puedo.–Le dijiste con una sonrisa, cuando llegó el mesero.
–Aquí tiene, Señor. La cuenta.–Le dijo a Jake, entregándole el recibo.
–Muchas gracias, yo pago.–Le dijiste con una sonrisa, provocando que Jake frunciera el ceño con su billetera en mano y el mesero se acercara a ti.
–¿Mami qué está haciendo?–Te preguntó confundido mientras veías el recibo, y sacabas tu tarjeta de tu billetera.
–Pagar la cuenta.–Le respondiste sin dejar de sonreír, deslizando la tarjeta por la prqueña máquina, y luego ingresando tu clave.–Muchas gracias.
–Gracias a ustedes, espero hayan disfrutado su cena. Tengan una buena noche.–Les dijo el camarero con una sonrisa, entregándote el recibo.
–Igualmente.–Le dijiste antes de que se fuera, Jake y tu poniéndose de pie.
Tomaste tu bolsa y ambos caminaron fuera del restaurante donde Jake se posicionó frente a ti y se quitó su chaqueta para dejarla en tus hombros.
–Mi dama no era necesario que pagara...–Murmuró acomodando su chaqueta en ti.
–Lo sé... pero la que te invitó a comer fui yo.–Le dijiste con una sonrisa, posando ambas manos en sus caderas para acariciarlas con ternura, mientras él dejaba sus manos en tus hombros.
Una pequeña sonrisa se formó en su rostro y apartó la vista de ti avergonzado y con las mejillas sonrojadas.
–Uste' sabe que yo la amo más que a nada en el mundo, ¿cierto?–Te dijo con una sonrisa, llevando sus manos para acariciar tus mejillas.
–Lo sé. Y yo también te amo, Jake Lockley.–Le respondiste con una sonrisa, antes de acercarte y besar sus labios con ternura.
ESTÁS LEYENDO
Moon Knight III
Fiksi PenggemarTercer libro dedicado a estos tres maravillosos hombres. 🌑Oneshots de nuestros tres loquitos favoritos, Steven, Marc y por supuesto Jake. Con algunas apariciones especiales de nada más, y nada menos que Oscar Isaac Hernandéz Estrada. Y ahora tambié...
