Carta de San Valentin (STEVEN)

1.3K 150 51
                                        

Prólogo: Steven te escribe una carta en San Valentin pero no sabe cómo entregártela.

Era día de San Valentin.

Muchas personas estaban con sus parejas en sus hogares, algunos habían ido a citas, y otros simplemente salieron con amigos.

¿Y Steven?

Steven estaba en medio de una crisis dando vueltas en la pequeña habitación de su diminuto departamento con un sobre en la mano.

Era un sobre hecho con un papel de color rosado claro sellado con una pegatina de una pirámide ya que Steven no tenía otra, sin embargo dibujó varios corazones alrededor del sobre hecho a mano. Algunos eran rojos y otros de un rosa más oscuro.

En el frente decía: "Para T/N", con tu nombre subrayado de morado para destacarlo.

Sin embargo Steven aún seguía tratando de buscar alguna manera de hacerte entrega de esa carta.

Los dos se conocieron hacía poco más de un año cuando te mudaste a la puerta frente a la suya.

Ambos comenzaron a desarrollar una gran amistad en la cual pasaban mucho tiempo en el hogar del otro, se visitaban en sus trabajos, salían de compras juntos, y más.

Y Steven había comenzado a sentir cosas por ti, pero no tenía el valor para hacértelo saber.

Sin embargo la noche anterior al día de San Valentin, se la pasó escribiendo una carta que terminó siendo de cinco hojas por ambos lados hablando de lo mucho que le fascinabas, lo importante que eras él, todo lo que le gustaba de ti, y más. Incluso escribió un pequeño poema inspirado en ti.

Steven se dio el trabajo de hacer el sobre, dibujar los corazón y recortar otros más de otros colores para poner dentro con las hojas que contenían las palabras de amor y la confesión más hermosas que podría existir.

Pero a pesar de todo el esfuerzo que había puesto en su declaración de amor, ahora simplemente no tenía el valor de ir y entregártela.

Pendejo solo anda y desliza el sobre debajo de la puerta, y ya. No sé pa' qué te complicas tanto la vida.

No es tan simple, Jake. ¿Qué pasa si confundí las cosas? ¿O si ella no siente lo mismo? Después todo sería muy incómodo entre nosotros. Preferiría morir antes que perder su confianza y amistad.–Le explicó jugando con el sobre en sus manos nervioso y dando vueltas frente a su cama.

Steven solo ve y arriésgate, T/N seguro siente lo mismo y tu ni cuenta te das.

¡Es que no puedo! ¿Y saben qué? Esto es ridículo. Fue ridículo y absurdo y tonto de mi parte pensar que T/N alguna vez podría sentir algo por—. Steven iba hablando mientras caminaba hacia el cesto de basura en la cocina, cuando uno de los otros dos forzó un cambio.

Cuando volvió a cobrar conciencia, Steven estaba arrodillado fuera de tu puerta deslizando el sobre bajo ésta, la cual acababa de ser abierta.

–¿Steven?–Le preguntaste confundida de pie frente a él.

Steven abrió los ojos nervioso y levantó la vista con rapidez, en la misma incómoda posición con el sobre en el suelo.

Q-querida... hola...–Te saludó con un tono de voz nervioso, poniéndose de pie rápidamente pasando una mano por sus rizos haciéndolos a un lado y jugando con el sobre en sus manos.

–¿Qué hacías ahí?–Le preguntaste riendo ligeramente jugando con un tulipán rosa en tus manos.

¿Q-que qué estaba haciendo aquí? A-ah... eh... b-bueno... yo...–Comenzó a hablar nervioso mientras le veías con una sonrisa.–Y-yo... bueno... v-venía a... a-a entregarte ésta carta, p-pero veo que al parecer alguien se me adelantó.–Rió ligeramente triste señalando a la flor en tus manos.

–¿Qué? ¿Esto? Oh no, nadie me ha dado nada, ésta flor no es mía.–Reíste jugando con la flor.–De hecho es para ti, ahora iba a entregártela.

¿P-para mi?–Te preguntó con una gran sonrisa llevando sus manos con el sobre hacia su corazón.

–Sip... sé que los tulipanes son tus flores favoritas y que te gustan mucho, y a mi me gusta la sonrisa que pones cuando los ves.–Le dijiste extendiendo la flor hacia él.

Steven la tomó con mucha delicadeza viéndote con un brillo en sus ojos, observándote como si fueras la más hermosa reliquia egipcia que jamás haya visto.

Dios... ¿Cómo es que puedes ser más maravillosa de lo que ya eres? Eres perfecta...–Se preguntó más a sí mismo que para ti sin dejar de verte.

Soltaste una risita avergonzada bajando la vista con las mejillas sonrojadas, y la sonrisa de Steven se hizo aún más grande.

B-bueno yo también venía a entregarte algo... a-aunque no creo que sea algo tan grande ni mucho menos tan lindo como ésta flor. Y-y seguramente te vayas a aburrir, son cinco hojas completas por ambos lados de solo palabras aburridas... creo que si me excedí, no debí hacerlo, y ahora estoy hablando demasiado, mejor guardo silencio.–Comenzó a hablar rápidamente antes de sonreír apenado y bajando la vista.

–¿Es una carta para mi?–Le preguntaste con una gran sonrisa y sintiendo una sensación cálida en tu pecho en la parte de tu corazón.

S-si pero no quiero aburrirte con

–¿Por qué no me lees tú la carta?–Le preguntaste con un brillo en tus ojos.

¿Y-yo?–Preguntó de vuelta señalándose a si mismo y viéndote asombrado.

–Mhm... sería lindo oírlo con tu voz...–Le dijiste acercándote a él dejando tus manos en sus brazos y sin dejar de sonreír.

Okey...–Respondió viéndote embobado.

Dejaste un beso en su mejilla, y luego tomaste su mano cerrando la puerta y guiándole dentro de tu departamento para estar más cómodos en el sillón cuando Steven te leyera su carta de San Valentin.

Moon Knight IIIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora