Prólogo: Marc se entera que nunca te han dado un oral y está decidido a cambiar eso.
ZZZZ_MARVELC
Advertencia: sexo oral (mujer recibiendo por primera vez), dom!Marc, sub!lectora, mención de palabra segura (solo para confirmar, no durante el acto), elogios, dirty talking (?), un poco de fingering, menciones de fluidos, jalar el cabello.
Marc y tu llevaban saliendo poco más de cuatro meses, y finalmente había llegado el momento donde ambos habían decidido dar el siguiente paso e ir a la cama.
Él estaba encima de ti sin su playera y con tan solo sus bóxer, al igual que tú con tu ropa interior mientras se besaban con necesidad y desesperación.
Marc pasó sus manos por tu espalda y desabrochó tu brasier para quitarlo, y luego bajó tus bragas para lanzar la ropa con la otra en el suelo, y se alejó un poco para verte.
Mordió su labio inferior con una sonrisa, e inconscientemente intentaste cubrirte pero Marc te detuvo.
–No te cubras... te ves hermosa, mi amor. Eres preciosa, bella, maravillosa.–Te dijo con una sonrisa, acercándose para besar tus labios.
Reíste ligeramente avergonzada mientras comenzaba a besar tu cuello, deslizando su mano entre tus piernas para pasar sua dedos por tus pliegues, y lentamente insertó uno en ti.
Soltaste un gemido mientras arqueabas la espalda y él metía uno de tus pechos en su boca.
No era la primera vez que sentías dedos dentro de ti, aunque siempre eran los tuyos. Sentir los de Marc era una experiencia totalmente nueva, pero que a la vez te hacía sentir muy bien.
Marc comenzó a dejar besos por tu cuerpo hasta llegar a tu abdomen, y no fue hasta ese momento que te diste cuenta a dónde se dirigía.
–¿M-marc qué estás haciendo?–Le preguntaste algo confundida y nerviosa.
–Pues voy... voy a... ¿linda tu... tu de verdad... acaso nunca...?–Trató de formar una frase coherente sin incomodarte, hasta que se arrodilló en la cama para verte retirando su dedo de ti con cuidado para acariciar tus piernas.–¿Mi vida alguna vez te han dado un oral?
Al escucharlo, te sentaste en la cama llevando ambas de tus piernas a tu pecho para cubrirte mientras tus mejillas se tornaba de un fuerte color rojo.
–¿Sería muy malo si digo que no?–Le preguntaste escondiendo tu rostro.
–¿Por qué sería malo? Mi amor, no pasa nada, está bien.–Te aseguró con una sonrisa, pasando sus manos por tus brazos.–¿Por qué sería malo?
–E-es que... mira... e-ésta no es... n-no es la primera vez que yo...–Tartamudeaste riendo nerviosa, a lo que Marc solo asintió con la cabeza sin despegar la vista de ti.–P-pero tampoco es como que haya estado con tantas personas... quiero decir, fue solo una... t-tu serías el segundo— ¡p-pero ese no es el punto! Mi punto es... e-es que él nunca... e-él decía que... q-que era desagradable, pues... i-ir ahí abajo... e-entonces yo nunca...
–Es un imbecil.–Te dijo viéndote fijamente a los ojos.
–¿Q-qué...?–Reíste nerviosa.
–Que es un imbecil. Si ese idiota cree que darte un oral es desagradable, entonces es el hombre más estúpido que pueda existir.–Te dijo mientras hacía que te recostaras en la cama, abriendo tus piernas y posicionándose encima de ti.–Y si me dejas, sé que puedo hacerte sentir bien.
–Marc esto no es—. Trataste de decirle con una sonrisa nerviosa, pero te interrumpió deslizando su mano hacia tu pierna para acariciarla por la parte interna.
–Pero quiero hacerlo, quiero probarte, quiero sentir tus piernas apretar mi cabeza... ¿me dejarías?–Te preguntó viéndote con un brillo en sus ojos.
–Y-yo... s-si... si, si, solo... e-es que no quiero que te sientas obligado.
–Créeme linda, sentirme obligado es lo último que podría pensar ahora.–Te dijo guiñando un ojo.
Se acercó y dejó un beso en tu frente, para luego comenzar a bajar dejando besos por todo tu cuerpo hasta llegar tus piernas.
Las abrió con delicadeza y suavidad, dejando besos en ellas hasta pasar su nariz por tus pliegues.
El aire se quedó atrapado en tus pulmones y Marc levantó la vista e hizo contacto visual buscando tu aprobación, a lo que tu respondiste asintiendo con la cabeza.
–Sí quieres que me detenga, solo dilo. ¿Está bien? ¿Recuerdas tu palabra segura?–Te preguntó con suavidad, a lo que tu asentiste con la cabeza.–¿Puedes decirla?
–T/P/S.
(Tu Palabra Segura)
–Muy bien, si quieres que me detenga, solo di esa palabra y yo me detengo. Te prometo que no me voy a enojar. Ahora, tu solo relájate y disfruta.–Te dijo con una sonrisa besando el interior de tu pierna antes de hundir su rostro entre ellas.
Pasó su lengua por toda tu parte baja haciéndote arquear la espalda y soltar un fuerte y vergonzoso gemido, e inmediatamente llevaste tu mano para cubrir tu boca, sonrojándote profundamente.
–Déjame oírte, mi amor. Déjame escuchar lo mucho que disfrutas de esto.–Te dijo con una sonrisa antes de volver a lamer.
Algo temerosa sacaste tu mano de tu boca y la llevaste para jalar de su cabello mientras la otra se aferraba a las sábanas, y Marc soltó un gemido al sentir que jalaste de su cabello que te recorrió todo el cuerpo.
Comenzó a succionar en tu clítoris provocando que volvieras a gemir alto su nombre, apretando con tus piernas su cabeza.
–Mierda, linda... eres deliciosa... tu ex no sabe de lo que se perdió.–Dijo con voz ronca desde tu entrepierna.
Su lengua se deslizó dentro de ti y comenzó a moverla dentro y fuera, mientras que su nariz se refregaba justo contra tu clítoris.
–¡M-marc!–Gemiste arqueando la espalda.–N-no pares... no pares por favor...
–No pensaba hacerlo.–Te dijo con una sonrisa coqueta viéndote desde su posición.
De tan solo verlo entre tus piernas soltaste un gemido y sentiste aquella sensación tan particular en tu abdomen.
Marc pareció notarlo también y comenzó a acelerar sus movimientos, hasta que te corriste en su boca jalando de su cabello mientras él tragaba todo y gemía en tu parte baja.
Él siguió lamiendo y succionando una vez tu orgasmo había pasado, tan concentrado y embriagado por ti que tuviste que jalar de su cabello para alejarlo de ti.
Se apoyó en sus manos y te ofreció una sonrisa coqueta guiñando un ojo, con su barbilla, nariz e incluso un poco de su cuello cubiertos por tus fluidos.
Marc se acercó a ti posicionándose encima de tuyo y te besó dejándote saborearte a ti misma en su boca, y lamiste su barbilla para luego volver a meter tu lengua en su boca.
Una vez se quedaron sin aire, Marc se alejó ligeramente apoyándose en su brazo y pasó un mechón de tu cabello tras tu oreja.
–¿Cómo te sientes?–Te preguntó con suavidad.
–Fue... fue increíble... nunca me había sentido así.–Reíste ligeramente con las mejillas sonrojadas.
–Que bueno, porque podemos repetirlo cuando tu quieras, y quien sabe... tal vez pueda enseñarte unas cosas más.–Te dijo con una sonrisa coqueta y guiñando un ojo.
Tu solo reíste avergonzada y Marc sonrió, acercándose para besar tu mejilla hasta llegar a tus labios mientras bajabas su bóxer y él acariciaba tus piernas.
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Moon Knight III
FanfictionTercer libro dedicado a estos tres maravillosos hombres. 🌑Oneshots de nuestros tres loquitos favoritos, Steven, Marc y por supuesto Jake. Con algunas apariciones especiales de nada más, y nada menos que Oscar Isaac Hernandéz Estrada. Y ahora tambié...
