Prólogo: Comienzas a hacer piropos a Sgeven que resultan en exactamente lo que querías.
Patt_Xphilo
Advertencia: piropos subidos de tono, Steven nervioso, Steven dominante y coqueto (🌚), sexo oral (mujer recibiendo), menciones de fluidos, pequeña aparición de Jake.
Steven no sabía qué clase de demonio egipcio se te había metido o qué te estaba pasando, pero últimamente cada vez que le veías le decías algún piropo, y la mayoría eran subidos de tono que le dejaban sonrojándose por el resto del día y cada vez que se acordaba.
Era de mañana y Steven acababa de salir de la ducha, sin embargo en el baño se dio cuenta que había olvidado la toalla, por lo que algo nervioso salió del baño completamente desnudo mientras tú estabas durmiendo en la cama.
Por supuesto ésta no era la primera vez que le veías desnudo, pero aún así no podía evitar sentirse nervioso. Sin embargo agradecía infinitamente que estuvieras durmiendo para que no le dijeras algún piropo que—
–Vaya vaya... ésta sí es una buena forma de despertar...–Dijiste con una sonrisa una vez Steven abrió la puerta de baño, tu estando recostada en la cama abrazada a la almohada de Steven.
–O-oh querida... n-no sabía que estabas despierta... y-yo solo venía a por mi toalla que se me quedó aquí en la—. Dijo nervioso acercándose a la cama tomar su toalla bajo tu atenta mirada hasta que le interrumpiste.
–¿Steven te puedo hacer una pregunta?–Le dijiste sentándote en la cama con la sonrisa más inocente que podías poner.
–C-claro...–Dijo jugando con la toalla en sus manos, olvidándose por completo de cubrirse al estarte prestando tanta atención.
–¿Acaso eres un vaquero o algo así?
–¿D-disculpa?–Preguntó confundido.
–Porque tremendo pistolón que te traes ahí colgando, mi amor.–Le dijiste con una sonrisa pícara y guiñándole un ojo.
Steven pareció no entender, pero Jake pronto apareció en el espacio mental.
–Se refiere a tu Steven-conda, pendejo británico.
–¿Steven-conda?–Preguntó en voz baja, mientras tú le observabas divertida.
–¡Tú verga mamón! ¡Tú verga! ¡La verga que te cuelga entre las piernas! La misma verga que se nos para cuando la dama empieza a—
–¡JAKE YA MEJOR CÁLLATE!–Gritó cubriéndose los oídos y haciéndote reír, mientras bloqueaba al otro en el espacio mental.
Te acercaste a él arrodillándote en la cama para quedar a su altura y pusiste ambas manos en su pecho, mientras él te veía nervioso.
–¿Sabes? Yo sé mucho de cómo ocupar tremendos pistolones... ¿te molesta si me hago cargo del tuyo?–Le preguntaste con una sonrisa coqueta pasando tu nariz por su mandíbula, y llevando tu mano a su miembro para tomarlo.
Steven inhaló profunda y temblorosamente, tragando la saliva en su boca tratando de reunir todo el valor y confianza que tenía para decirte lo que tenía en mente.
–¿Sabías que puedo contener la respiración por bastante tiempo bajo el agua en las piscinas? ¿Así que por qué no me dejas hundirme en la tuya y mostrarte?–Te preguntó tratando de sonar lo más confiado posible, viéndote a la cara.
Inmediatamente te pusiste completamente roja, quedándote inmóvil en tu lugar.
Nunca antes Steven te había dicho una cosa así, y que lo hiciera te había dejado completamente mojada.
Steven se acercó y te besó sentándote en la cama y dejando caer la toalla al suelo, haciendo que te recostaras mientras deslizaba su mano por debajo de su playera que llevabas puesta hasta tus bragas.
–Mmm... veo que la piscina ya está llena... ¿será que está abierta para el público?–Te preguntó con una sonrisa entre pícara y llena de amor, pasando sus dedos por tus pliegues.
–Y-yo...–Ni si quiera podías formar una sola frase coherente viendo a Steven de esa forma.
Dejó un último beso en tus labios, y luego te subió la playera más arriba de las caderas, para después remover tus bragas y dejarlas a un lado.
Se arrodilló fuera de la cama e inmediatamente hundió su rostro entre tus piernas sin mayor preparación previa.
Soltaste un fuerte gemido llevando ambas manos a su cabello para jalar de él, mientras Steven apretaba tus piernas con fuerza y prácticamente sofocándose en tu parte baja.
–¡S-steven!–Gemiste arqueando la espalda mientras se alternaba entre succionar tu clitorís y meter su lengua dentro de ti.
Apretaste tus piernas en su cabeza y Steven soltó un gemido sin soltar tus piernas.
Muy pronto comenzaste a sentir la sensación en tu abdomen que avanzaba con rapidez, y Steven pareció notarlo también al acelerar sus movimientos.
Ni si quiera pudiste advertirle antes de correrte en su boca mientras él tragaba hasta la última gota.
Siguió lamiendo y succionando incluso después de tu orgasmo, y tuviste que jalarle del cabello para alejarlo de tu parte baja.
Una vez pudiste ver su rostro, tenía una sonrisa de oreja a oreja de idiota enamorado, y de su nariz hacia su barbilla, incluso un poco de su cuello estaban cubiertos por tus fluidos.
–Te dije que podía contener la respiración.–Te dijo sin dejar de sonreír, acercándose para besarte.–Pero creo que no te quedó muy claro, tal vez deba volver a hacerte una demostración.
–O tal vez deberías dejarme montar ese pistolón, ¿no crees?–Le preguntaste con una sonrisa coqueta.
Steven soltó un pequeño gruñido sintiendo su miembro retorcerse en la parte interna de tu pierna, antes de volver a besarte con fuerza.
ESTÁS LEYENDO
Moon Knight III
Fan-FictionTercer libro dedicado a estos tres maravillosos hombres. 🌑Oneshots de nuestros tres loquitos favoritos, Steven, Marc y por supuesto Jake. Con algunas apariciones especiales de nada más, y nada menos que Oscar Isaac Hernandéz Estrada. Y ahora tambié...
