Ochenta y cuatro

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Al día siguiente, Chay amaneció dormido con su pequeño abrazado en la cama, solo ellos dos. Se levantó, bañó rápido al menor y después él mismo, terminando de vestirse en tiempo record.

-Último bocado mi amor y nos vamos- llevo la cuchara con algo de avena y cereales a la boca del menor.

Reviso una vez más su mochila, verificando todo, así como la de su hijo incluyendo su lunch box y juguetes, tomando la pluma del día anterior para devolverla.

-¿A donde vas?- pregunto Macau bajando con el cabello aun algo húmedo y vestido listo para salir.

-¿Pues a donde? A la escuela obviamente, vamonos Jao- tomó de la mano al pequeño.

-Papi.. dame patito, es mio- estiró la mano.

-No, solo te lo prestaron ayer.. mas tarde te traere uno para ti- le explico con calma.

-Espera.. yo los voy a llevar hoy- saco las llaves se su bolsillo y salió de la casa.

-Aun no desayunas, deberías quedarte, uno de los guardias puede llevarnos- respondió cortante, a Chay aun no se le pasaba el coraje del día anterior.

-Dije.. qué yo.. los llevo, es una orden- les bloqueo el paso.

-Si..- hablo el menor- que papá nos lleve.. ayer.. papá no fue a escuela por mi-

-Ah.. lo siento campeón, hubo un problema en el trabajo- se inclino para acariciar sus mejillas- no se va a repetir, lo prometo- beso su frente.

-Si papá- asintió y jaló la mano de Chay- vamos..-

Subieron al auto, asegurando al menor en el asiento trasero y después Chay de copiloto.

-¿Papi fue por ti ayer?- pregunto Macau cuando iniciaron el recorrido.

-Si.. papi llego..me dio muchos besitos y abrazos.. y luego fuimos donde manteadas..y luego.. encontré.. patito.. y señor pato me dejo jugar con ese- hablo rápido entre pedazos.

-Parece que.. hiciste un nuevo amigo ayer Jao- hablo mirando de reojo a Chay.

-Si.. señor pato In..Nin.. mhh..- se detuvo pensativo.

-Intouch.. así se llama- aclaro Chay.

-Bueno...señor pato- cambio al ser más comodo- es amigo de papi.. ¿Puede ser amigo mio?-

-Claro que si cariño- le respondió Chay.

-Debes tener cuidado, sabes que todos son extraños, nadie debe abrazarte ni ser cariñoso más que nosotros- hablo firme Macau.

Porchay podía notar como los nudillos se ponían blancos de la fuerza con la que sostenia el volante.

-Si papá.. señor pato no hizo eso- negó con la cabeza- solo me dejo jugar con su patito-

-Listo.. llegamos- Chay bajo para llevar al menor hasta la puerta, despidiéndose con un abrazo antes de entrar al jardin de niños.

-Vamos a hablar- le dijo Macau poniendo el seguro de las puertas y encendiendo el auto.

-Vaya que si.. tenemos cosas que hablar- respondió con molestia.

-¿Con quien demonios te largaste ayer? ¿Fue una linda cita en el maldito café? Hasta te subió a su maldito auto.. ¿Te divierte estar con alguien más joven?- pregunto de golpe minutos después en el estacionamiento de la universidad.

-Tenia tarea en equipo- respondió simple- mejor dime tu.. ¿Por que no me avisaste que estarías ocupado? No sabes lo horrible qué fue encontrarlo solo y triste, horas después de su salida y con hambre- exigió enojado.

Second ChancesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora