71

277 46 0
                                        

Ambos habían pasado un día precioso, pero por supuesto, les faltaba algo para que  todo fuera perfecto, su hijo. 

Apenas Error iba a abrir un portal cuando sintió una presencia nueva en su jardín. Se puso a la defensiva, sin embargo Reaper lo calmó con una sonrisa poniendo una de sus manos en su pecho.

—Tranquilo, pensé que no iba a venir a saludar luego de que ayudó mucho en éste lugar —se levantó y ayudó a Error a  hacer lo mismo. Una vez puso enfocar su vista al ponerse sus lentes pudo ver una figura alta con una larga capa, ¿un Gaster?

Oh. Era el Gaster de este lugar. El padre de Reaper.

Ambos fueron juntos hacia donde él estaba. Error era más bajo que Reaper, pero, ahora frente a éste enorme ser... Se sentía diminuto.

—Saludos, joven destructor —Gaster hizo una leve reverencia, viendo hacia aquel esqueleto negro. Se veía nervioso. —Soy el padre de Sans, aunque tu debes llamarle Reaper, ¿no es así? 

Su rostro estaba serio, lo que lo hacía más incómodo para los dos y Reaper lo notaba. 

—Si, yo... Error, soy... —se llenó de glitches. Obvio, decir que Reaper era su novio era algo vergonzoso que sólo se lo decía a él, ¿pero ahora decirlo a su padre? ¡Jodidamente vergonzoso! 

Pero por fin Gaster cambió de cara, pues se llevó la mano al rostro para cubrir un poco su sonrisa.

—Lo sé, eres el novio de mi hijo, no dejó de decírmelo mientras armábamos todos juntos éste jardín para ti —esta vez Reaper solamente sonrió y se encogió de hombros, sin rastro de culpa.

—Era más que obvio, amo mucho a mi muñequito —se acercó a besar la mejilla de Error, poniéndolo más nervioso y con un rubor tan brillante que podría parecer una lámpara andante. —Lindo~

—¡B-Basta! Uuugh... Eres tan cursi, Reaper, y alguien que no conoce la vergüenza en absoluto —ocultó parte de su rostro en su bufanda, Gaster ahora tenía una sonrisa amable en su rostro.

—Sé que has nacido hace no mucho, para los dioses un año o dos no son nada, pero veo que has hecho una gran diferencia en la vida de mi hijo con tu repentina aparición —se acercó a Error, estirando sus manos hacia él pero sin llegar a tocarlo. Podían sentir magia venir de él, claro, era el dios de la magia, sin embargo era algo extraño y nuevo para Error. —Has nacido tarde para destruir universos, pues ahora hay tantos de ellos que te será difícil, sin embargo... Has nacido en el momento perfecto para traerle la felicidad a Reaper. Estoy agradecido de eso, te pido que no lo dejes y así los dos puedan ser felices por siempre.

Ambos se quedaron en silencio, sorprendidos por sus palabras. Error sintió como algo muy dentro de él se estrujó, pero no por la tristeza o por algún tipo de pena, sino de la vergüenza y de ese inmenso amor que sentía por Reaper.

—Gracias, eso... G-Gracias... —volteó a ver a su amado, quien pronto le dio una mirada llena de amor que fue recíproca. 

—Entonces, ¿esta fue una bendición para nuestra boda, viejo? —y otra vez, Error se volvió a poner nervioso. Si fuera un gato ya tendría las orejas y cola erizada, algo que Reaper sólo pensaba con ternura y algo de risa.

—No para su boda, pero si para su vida, el día de la boda les daré una bendición diferente —soltó una risita, haciendo que Reaper se emocionara más y empezara tontamente a decirle en voz baja algo como "¡lo aceptó! Hay que casarnos"; Gaster volvió a ponerse serio. —Sólo que por ahora sólo les voy a pedir a ambos, que saben lo enorme que es el multiverso, que se cuiden. Son fuertes, pero hay seres que pueden ser una amenaza para ustedes. Así que, por favor... ¿Hoy no han traído a Goth?

Ante la mención de su hijo Error volvió a ponerse a la defensiva, a lo que Gaster sólo negó cualquier cosa que Error haya pensado. Le explicó que las pocas veces que veía a Goth siempre iba con él a hablarle emocionado, por eso apenas había notado su ausencia. 

Claro, Error pensó que la amenaza podría estar sobre Goth en éste momento o algo, no pudo dejar de pensarlo, así que en cuanto pudieron irse fueron a ver a su niño. 

Dormía tranquilamente, así que ambos por ahora estaban más relajados. Llevarían a Goth al jardín otro día, necesitaban descansar pero... Error no podía dejar de pensar en las palabras de Gaster.

Necesitaba respuestas.

Eres tu [DestructiveDeath]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora