—Akko, relájate —le dije.
Estábamos en el patio de la academia, sentados en el césped, bueno, todos menos Akko. Ella estaba caminando en círculos por todo el patio mientras sostenía su escoba frente a ella, haciendo ruidos de exasperación. Me tiene como loco.
—¡No puedo! —me respondió Akko de forma tan repentina que hizo que saltase de donde estaba sentado— ¡La clase de vuelo mágico está a punto de empezar, así que por fin podré aprender a volar en escoba!
Akko se quitó su zapato y luego su media. Extendió su pie hacia mí, casi pegándolo contra mi cara.
—¿Sabes cómo me hice esta cicatriz? —preguntó. Ella tenía una cicatriz en la parte superior de su pie, ¿cómo diablos te haces una herida ahí?
—... No —le respondí mientras apartaba mi rostro de su pie.
—Cuando era niña, me caí de un árbol intentando volar en una escoba —me explicó.
Ella procedió a mostrar todas las cicatrices que tenía en sus piernas, contando como se las había hecho.
Como pueden ver, Akko no es precisamente alguien normal, más bien todo lo contrario, es bastante rarita.
—Y mira, Mikey. Esta de aquí me la hice cuando... —Akko comenzó a levantar su falda para enseñar otra de sus cicatrices, pero yo de inmediato la detuve.
—Sí, Akko. Ya entendí.
—¿Por qué intentabas volar en escoba tantas veces? —preguntó Sucy una vez Akko se calmó— no puedes hacer ningún tipo de magia sin la energía de una Piedra Filosofal. En la academia podemos usar magia libremente porque tenemos una.
—Cuando era niña no sabía todo eso —le respondió Akko— pero ahora por fin podré hacerlo ¡MI SUEÑO DE LA INFANCIA SE HARÁ REALIDAD!
—Sí, sí, ya entendimos... —le dijo Lotte— relájate.
Dudo mucho que Akko pueda volar a la primera, dado que jamás en su vida ha tenido un mínimo acercamiento con la magia, pero prefiero no destruir su sueño.
Cuando llegó la hora, nos dirigimos hacia la zona del campus donde se impartían las clases de vuelo. Era un área llana y verde, sin árboles u obstáculos con los que se podría chocar volando en escoba. Nos situamos junto a las demás alumnas frente a la profesora, una mujer de mediana edad. Genial, otra profesora que no es una anciana.
—Las clases de vuelo mágico van a empezar —dijo la profesora, su voz era firme y fuerte— las estudiantes nuevas tendrán una clase especial, y las demás practicarán para acelerar su vuelo y su equilibrio en altas velocidades —indicó— muy bien, ¡empecemos!
La profesora dejó al resto de las alumnas a un lado para que hicieran lo que les indicó, mientras se iba junto con nosotros, o nosotras, no sé, yo soy el único "él"... En fin, me estoy yendo por las ramas. Las alumnas de nuevo ingreso, yo incluído, fuimos con ella a un lugar apartado de las otras alumnas.
—Volar en escoba es algo que toda bruja debe aprender —dijo la profesora— sin embargo, si no son cuidadosas, podrían terminar heridas. Primero, sostengan su escoba con firmeza, deben de montarse en una posición cómoda y segura, digan el conjuro y despeguen los pies del suelo.
Hicimos lo indicado. Nunca antes había volado en escoba, la sensación era increíble, aunque, ahora que lo recuerdo, en el bosque de Arcturus estuve en la escoba de Sucy, sin embargo, estaba demasiado concentrado en no morir como para poner atención a esas cosas.
Me elevé en el aire, subí y subí hasta estar varios metros arriba.
Desde acá arriba, la vista es increíble. Puedo ver casi todo el campus.
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El Primer, Único e Inigualable Brujo
FanfictionEs conocimiento común que las brujas son solo mujeres. No hay muchas en el mundo actualmente, pero son las únicas capaces de controlar la energía sobrenatural conocida como magia, o eso se creía hasta la llegada de un peculiar chico a Luna Nova, una...
