Diana me había citado.
Diana Cavendish, la misma chica que desde que empezó el año escolar se ha esforzado en hacerme la vida imposible (y yo a ella) me ha citado.
¿Por qué? ¿Por qué quiere verme? ¿Y por qué justo tan tarde en la noche?
Hannah y Bárbara, por la mañana, fueron las que me informaron de esta petición tan extraña de Diana. Ellas se veían deprimidas, pero no me dijeron nada aparte del mensaje que debían transmitir.
¿Qué está pasando?
No le comenté a mis amigas nada de esto porque... bueno, no lo sé. Me avergüenza un poco, siendo sincero.
Y también he de decir que me sorprende la facilidad con la que simplemente decidí ir, sin ponerme a pensar que quizá Diana quisiera matarme o algo así, porque la hora y el lugar son bastante sospechosos. No sería raro que lo hiciera después de todo lo que he hecho para fastidiarla.
Entrada la noche, fui al lugar que especificó: el patio interior de la academia. Cuando llegué, ella estaba allí.
Su cabello resplandecía en un tono plateado casi tan brillante como la luna. Su postura no era la de siempre, ni su expresión. Esta no era la Diana firme y decidida que solía ver siempre.
Me acerqué con nerviosismo... ¿Y si de verdad quiere matarme?
Cuando estuve a unos metros, ella habló.
—Viniste... —dijo en voz baja, como si no creyera que realmente estaba ahí frente a ella.
—Casi no lo hago —mentí, para no parecer tan... tan no sé— ¿Por qué querías que viniera?
Desvió la mirada. Esos ojos que congelaban con solo verte ahora parecían dos cubos de hielo que se derretían.
—Quería decirte algo —comenzó— tú sabes que nunca hemos sido muy buenos amigos. Más bien, todo lo contrario. Tú has sido la razón de gran parte de mis enojos y frustraciones... pero también eres la persona por la que me he esforzado más que nunca. Todo para superarte. Por primera vez, se me presentó un verdadero reto. Luego, noté que gracias a ti ya no veía el esfuerzo académico como algo necesario. Lo... disfrutaba, hasta cierto punto. —En sus labios se dibujó una pequeña sonrisa— era divertido competir contigo. Aunque me hicieras enojar como nadie lo ha hecho nunca.
No supe qué responder, no tenía ni idea.
¿Por qué me está diciendo esto? ¿Qué le pasa? ¿Esto es un sueño extraño?
—Debo decir que el sentimiento es mutuo —admití— si no me hubiera obsesionado con ser mejor que tú, no me habría esforzado tanto en ser el mejor de la academia. Podría decirse que gracias a ti soy el estudiante que soy.
Nos vimos a los ojos por unos segundos más. Mi corazón latía más rápido de lo normal, mi respiración se entrecortaba y mis manos empezaron a sudar.
No pasó ni un minuto, pero sentí como si hubieran pasado horas.
—Solo quería... despedirme de ti... y agradecerte por haber sido una piedra en mi zapato —dijo Diana finalmente.
—¿Despedirte?
Ella suspiró con pesar.
—Sí... Esta misma noche, dentro de unas horas, me voy.... Me voy de Luna Nova.
No supe porqué, pero al escuchar esas palabras sentí como se me apretaba el corazón y se formaba un nudo en la garganta.
—¿Por qué? —dije, apenas audible, sin creer lo que ella me estaba diciendo.
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El Primer, Único e Inigualable Brujo
FanfictionEs conocimiento común que las brujas son solo mujeres. No hay muchas en el mundo actualmente, pero son las únicas capaces de controlar la energía sobrenatural conocida como magia, o eso se creía hasta la llegada de un peculiar chico a Luna Nova, una...
