Dejé la pluma a un lado con un quejido de cansancio. Apoyé mi espalda en el respaldar de la silla, aunque no ayudó mucho al dolor muscular. Era duro y de madera, pero más dura mi verdura.
—¿Te cansas tan rápido?
No hice caso al comentario. No era una pregunta honesta. Esas palabras estaban cargadas de ese tono condescendiente que conozco tan bien.
Sí, ahora estudio con Diana en la biblioteca. ¿Alguna duda? Ni pregunten, porque no responderé.
—¿Por qué estás tan empeñado en encontrar algo relacionado con esa palabra? —preguntó Diana— Lyonne...
—Es porque, de no encontrar nada, Akko cometerá una locura —respondí— quiere subir a la copa de Wagandea para, supuestamente, encontrar la sexta palabra. Esa cosa pronto esparcirá su polen, y ya sabes lo peligroso que es.
—¿Y no puedes simplemente convencerla de que no lo haga?
—No, es imposible. Y tampoco puedo vigilarla todo el tiempo —aclaré— por ahora, la profesora Úrsula está con ella, pero estoy seguro de que cuando esté sola irá a buscar ese maldito árbol.
Diana frunció el ceño, pero no dijo nada más al respecto y siguió con su lectura. Ella dice que me ayuda como agradecimiento por lo que hice la vez que fui a buscarla hasta la mansión Cavendish... Yo creo que debe haber algo más que eso, pero prefiero no preguntar.
—Nada —dijo Diana una vez terminó de leer el libro, cerrándolo y dejándolo a un lado.
—Tómate un descanso —dije— ni siquiera yo sé exactamente de qué trata todo esto. Esas "Palabras" o lo que sea, no entiendo cómo es que funcionan...
—¿Y por qué no le preguntas a Akko? Así sería más fácil la búsqueda.
—Sí, claro. Akko no entiende ni lo más mínimo en teoría mágica, mucho menos podría explicar como diablos funciona eso.
Nos quedamos en silencio. Un silencio incómodo.
Claro, ya no nos llevamos tan mal como antes, pero aún seguía siendo... extraño.
—Michelangelo, ¿puedo preguntarte algo? —dijo Diana con cautela.
—Claro —contesté de forma despreocupada, sin prestarle mucha atención.
—¿Cómo funciona tu... Magia Arcana?
Qué raro. Diana no me había preguntado nada, ni siquiera mencionado el tema, desde que se descubrió mi naturaleza como Brujo Arcano.
Es la primera vez que lo hace... pero meh, qué más da. Por lo menos tengo una excusa para dejar a un lado esta aburrida búsqueda.
—¿Ahora resulta que te intereso? —pregunté con una sonrisa burlona, apoyando mis codos sobre la mesa e inclinándome un poco hacia delante.
—No es eso. Solo pregunto por tu magia, solo conocimiento técnico —contesta rápidamente, frunciendo el ceño y cruzando los brazos.
—Para mí es tan natural como caminar. No hay hechizo o floritura, la magia fluye y la moldeo como quiera. Es así de simple —expliqué— se pone un poco más técnico cuando quieres hacer algo específico, como levitar un objeto. Debes entender y controlar las propiedades de la magia para darle la forma que deseas. Todos los hechizos complejos funciona de una forma muy distinta entre sí, por lo que si comprendes uno, no significa que sepas la teoría para comprender todos.
Diana apoyó los dedos sobre la mesa, pensativa. Su mirada afilada pasó de mi rostro a mis manos, como si esperara ver en ellas algún indicio físico de lo que describía.
—Entonces… es como moldear arcilla —murmuró.
—Si quieres verlo así, sí —respondí con un encogimiento de hombros— excepto que la arcilla no explota si te distraes un segundo.
Diana soltó una pequeña risa. Muy ligera. De esas que casi no se escuchan y que trataría de negar si se lo menciono.
—Suena agotador.
—Lo es si quieres hacer algo muy elaborado, como todo en esta vida. Pero también es liberador —admití—. La magia normal, la de ustedes, funciona como una ciencia exacta. La magia arcana es más... liberadora, más...
—Peligrosa —interrumpió Diana, sin rodeos.
—Sí, también —dije, dejando caer mi peso contra el respaldar de la silla— por eso estoy aquí, buscando algo que ni siquiera sé si existe, para que Akko no termine muerta por una “idea brillante”.
Su expresión cambió apenas, un gesto muy pequeño, como si la hubiera tocado una chispa de preocupación real.
—Michelangelo… —comenzó, pero pareció arrepentirse de inmediato— olvídalo.
—No, dilo —dije, mirándola con un poco más de atención— ya empezaste.
Diana volvió la vista al libro cerrado a su lado, como si este pudiera darle una excusa para callarse.
—Akko confía demasiado en ti —dijo al fin— a veces creo que eres el único al que realmente escucha.
Me quedé callado. No por incomodidad, sino porque no supe qué responder. Era raro escuchar eso de Diana, la eterna voz de la disciplina, la racionalidad y el juicio impecable. Pero ahí estaba, dejando caer una verdad que preferiría esquivar.
—No sé si me escucha —dije— si lo hiciera, no querría trepar un árbol mortal para encontrar una supuesta palabra mágica.
—Entonces… quizá deberías intentar algo distinto —propuso— no ordenarle. No advertirle. Hablarle.
—¿Hablarle? —arqueé una ceja— ¿A Akko?
—A Akko —repitió con firmeza.
Rodé los ojos.
—Voy a intentarlo —dije, sin mucha convicción. Me froté la nuca, sintiendo los músculos tensos— pero antes necesito encontrar aunque sea una pista sobre “Lyonne”. No puedo hablar sin nada en las manos. Me siento… inútil.
Diana volvió a su postura recta, recogió el libro y lo abrió de nuevo.
—Entonces seguiremos buscando —dijo.
Y esa palabra, “seguiremos”, cayó entre nosotros como un pequeño hechizo propio: simple, sutil… pero cálido.
Yo también abrí otro libro. Por primera vez en horas, sin que me doliera tanto la cabeza.
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Se vienen varios capítulos seguidos porque sí.
Yo creo que dije que quería terminar esto este año pero he estado escribiendo como loco, las cosas se salieron de las manos y he decidido que voy a alargar el final un poco más para hacer esto el triple de épico (no lo va a ser, pero en mi mente es la polla con cebolla).
Sé qué probablemente ni su puta madre me responda, pero igual, por si acaso pregunto: ¿Qué les parece la dinámica entre Mikey y Diana hasta ahora? A veces siento que lo estoy escribiendo como el culo.
¿Tú qué opinas, Mikey?
Me la suda. Viva Lucifer.
Sí... Debí crear un protagonista edgy que tiene un harem o algo así. Este weon es insoportable.
Yo fui F Green, su escritor anónimo de confianza. Me lees en el próximo capítulo.
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El Primer, Único e Inigualable Brujo
FanfictionEs conocimiento común que las brujas son solo mujeres. No hay muchas en el mundo actualmente, pero son las únicas capaces de controlar la energía sobrenatural conocida como magia, o eso se creía hasta la llegada de un peculiar chico a Luna Nova, una...
