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Vi a Namgoong Ryuchung apenas salí del edificio. Estaba apoyado contra una columna con los ojos cerrados, pero fijó su postura en cuanto sintió que me acercaba.
—¿No te has acostado? —le pregunté, sorprendida por lo oscuro que estaba.
—Vamos. —Incluso el gran Namgoong Ryuchung parecía un poco exhausto.
Caminamos juntos por la calle tranquila. Como ya todos estaban dormidos, las únicas personas que vimos en el camino fueron los guardias que patrullaban de vez en cuando. Tendré que comprobar mañana lo que le pedí a Haryeong.
Me detuve para mirar a Namgoong Ryuchung. —Puedes llegar a tu habitación un poco más rápido si vas por ese lado. Yo iré por este lado —dije. Cruzar este jardín le permitiría legar a su habitación más rápido—. Deberías ir a descansar un poco también.
Cuando me di la vuelta y crucé una puerta circular, Namgoong Ryuchung me siguió por detrás. Cuando vio mi expresión perpleja, dijo: –Me iré cuando te deje.
—Esta es mi casa.
—¿Casa? —Pude percibir su tono condescendiente incluso con esa única palabra.
Me rasqué la cara y dije: —Tendrás que dar un buen rodeo.
—Está bien.
Cuando vi lo decidido que estaba, me di por vencida y me di la vuelta. Una vez que entramos al jardín, todo lo que podía escuchar eran nuestros pasos en el oscuro camino de piedra. Después de caminar un rato, abrí la boca para hablar primero. —Gracias.
—¿Por qué?
—Simplemente... todo.
—Sólo hice lo que tenía que hacer.
—Bueno.
Me sentí agradecida de que no hiciera ninguna pregunta. Debía tener curiosidad después de haber presenciado todo ese alboroto. Justo cuando estaba pensando esto, Namgoong Ryuchung preguntó: —Pero tengo una pregunta.
—¿Qué es?
—¿Cómo lo hiciste?
—¿Hmm?
—¿Cómo salvaste al joven maestro Myung de la desviación de qi? Ni siquiera tu tío pudo hacerlo.
—Mm... —¿En qué estaba pensando? No pensé que me preguntaría sobre artes marciales. Pensé que me preguntaría sobre mi familia. Bueno, eso era típico de él. Extendí mi mano hacia Namgoong Ryuchung. La agarró de inmediato. Su mano estaba tibia. Entré en pánico y dije: —N-no, no quería que la agarraras.
—¿Y luego qué?
—N-no importa.
Como ya me llevaba la mano, decidí arrastrarlo. Lo llevé a un pequeño pabellón que me llamó la atención y lo senté dentro. En cuanto se sentó, inmediatamente apartó la mano.
¿Eh? ¿No fue él quien me agarró la mano primero? Si hubiera estado soleado afuera, habría sabido que sus mejillas y orejas estaban completamente rojas.Pero yo no me di cuenta de eso, así que extendí mi mano nuevamente y dije: —Canaliza un poco de fuerza vital hacia mí.
—¿Qué, aquí?
—Sí.
Namgoong Ryuchung abrió un poco la boca y suspiró. Quería decir algo, pero se contuvo. Me agarró la muñeca ligeramente y empezó a canalizar su fuerza vital. Con mis ojos dorados, pude ver que la energía de color marfil se filtraba lentamente en mi interior. La energía subía por mi brazo, cruzaba mi hombro y bajaba hacia mi cuerpo.
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Yeon
FantasiaMe convertí en la nieta despreciada de una poderosa familia de artes marciales *Esta historia no es mía, yo solo la traduzco.
