—Baengri Euiran, ¿por qué la señora Kwak fue a verte en secreto en ese momento? —preguntó el tío Euimook en tono dudoso.
—B-bueno... —La tía Euiran me miró con enojo. Era como si me estuviera culpando por hacer esa pregunta. Simplemente ladeé un poco la cabeza, como si sintiera curiosidad por saber qué quería decir. La tía Euiran se mordió el labio y le dijo a la señora Kwak: —¡¿Cómo voy a saberlo?! ¡Señora Kwak, di algo!
La señora Kwak la miró a regañadientes, pero pronto apretó los dientes y respondió: —Antes de que me dieran un tiempo libre, recordé que la señorita Euiran se estaba quedando con Lady Woo, así que fui a verla.
—¡E-es cierto! ¡Ah! Le mencioné antes de darle tiempo libre que me quedaría en casa de Lady Woo. Así que probablemente vino a verme para informarme de lo que había sucedido el clan...
De repente se me escapó una carcajada e hice todo lo posible por recuperar la compostura. El tío Euimook interrumpió a la tía Euiran. —¿Crees que soy un tonto? —gritó.
—E-Euimook
—¡Si sabías que Euiran se estaba quedando en casa de Lady Woo, deberías haber ido a verla antes! —El tío Euimook señaló a la señora Kwak—, ¿Cómo se supone que debo comprender esta situación en la que ella no fue a verte mientras Myung se estaba muriendo, pero luego va tan pronto como surge una oportunidad para salvarlo?
Vi que su rostro se contraía por la traición y aparté la mirada. El rostro pálido de mi padre y sus labios fuertemente cerrados mostraban que estaba atormentado. Era evidente que ni siquiera mi padre había pensado que la tía Euiran llegaría a tales extremos.
Giré la cabeza hacia mi abuelo. Me sorprendió un poco. En lugar de mirar a la tía Euiran, a la abuela o al tío Euimook, me estaba mirando a mí. ¿Cuánto tiempo llevaba mirándome? Nuestras miradas se cruzaron por un momento. Su tez habitual y su expresión inmutable no coincidían con la situación en cuestión. Pero por alguna razón, sentí mucha tristeza en sus ojos. Bajé la mirada de nuevo.
El tío Euimook se tambaleó hacia la tía Euiran y agarró su prenda delantera. —¿Cómo... cómo pudiste? —tartamudeó antes de rugir—: ¡Myung es tu sobrino! ¿Cómo pudiste hacerle eso?
—¡Suéltame! —La tía Euiran agarró las muñecas de mi tío y se lo quitó de encima. Después de sufrir tantos trastornos físicos y mentales, sin mencionar que casi cayó en un estado de desviación de qi, el cuerpo del tío Euimook estaba en muy mal estado. La tía Euiran lo apartó fácilmente. —¡Te dije que no fui yo! —gritó.
El tío Euimook parecia estupefacto. —¡¿Aún lo niegas incluso en esta situación?!
—¿Qué hay de esta situación? ¿Tienes pruebas? —Se arregló la prenda con mucha frustración—. Simplemente planeé encontrarme con la señora Kwak en casa de Lady Woo. ¿Cómo iba a saber que había cometido un acto tan atroz?
—¿Q-qué?
Mientras el tío Euimook se quedaba sin palabras ante su descarada respuesta, la abuela le dijo: —Euimook, cálmate. No hay pruebas de que Euiran lo haya hecho.
—¿Madre? ¿Cómo puedes decir eso en esta situación?
—Simplemente lo siento así. ¡No hay forma de que Euiran hubiera hecho eso!
—Madre, ¿e-e-estás...? ¿Podría ser...? —El tío Euimook miró a la abuela con incredulidad antes de empezar a reír como si estuviera trastornado—. Ja, ja, ja. ¡Ja, ja, ja! Tú... Tú lo sabías desde el principio, ¿no es así, madre? Por eso has estado del lado de Euiran.
—No sé de qué estás hablando —dijo, mirándole preocupada al tío Euimook–. Creo que estás en estado de shock. Yo me encargaré de todo, así que vete a descansar. —Era la viva imagen de la benevolencia.
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Yeon
FantasyMe convertí en la nieta despreciada de una poderosa familia de artes marciales *Esta historia no es mía, yo solo la traduzco.
