Capitulo 54:

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Capitulo 54:

Narra Roberta:
En realidad no tenía ni idea de cómo iba a hacer para explicar el por qué de esa fotografía. Estaba en verdaderos problemas, porque siendo una figura pública... esto simplemente iba a ser escandaloso.

Salí de la cama inmediatamente, mientras intentaba decir las palabras adecuadas para calmar a las tres bestias enojadas dentro de mi habitación.

Martin: ¿Qué es lo que vas a explicar, Roberta? Yo no lo puedo creer! Pensé que te habías alejado de ese... tipo.
Roberta: Yo ya no tengo nada que ver con él, papá. (me defendí)
Martin: ¿Ah, no? Porque esa fotografía no dice lo mismo! (me gritó)
Roberta: No me grites que ya no soy una nena de 16 a la que le podés manejar la vida! (esta vez grité yo) Y si les digo que les puedo explicar todo, es porque puedo hacerlo...

Mi mamá se acercó a mi, e intentando mantener la calma, murmuró:

Alma: Bueno hija, si es como vos decís; explicanos por favor.
Roberta: Ayer, cuando se armó todo el alboroto a la salida del teatro, Diego apareció en mi camarín.
Martin: Ese delincuente... no sé cuánto nos lo vamos a poder sacar de encima..
Roberta: No es un delincuente. (murmuré)
Martin: ¿Y ahora lo vas a defender?
Dixon: Estaría encantado de que terminaras de explicar lo que pasó y después sigas la pelea con tu papá, si no es mucha molestia.

Yo asentí, mientras mi papá lo miraba con cara de molestia, pero sin poder decirle nada.
Sé que para él, que estaba tan acostumbrado a mandonear a todo el mundo; no debía ser fácil tratar con un tipo como Dixon, que tiene alma de líder, básicamente.

Roberta: Bueno, él me sacó del camarín, me ayudó a escapar del peligro. Después de eso, me llevó con la moto hacia un lugar seguro donde pasar la noche y supongo que nos tomaron la fotografía en ese momento...

Eso último fue una completa mentira. Pero no les iba a decir que si, que tenían razón, que Diego estaba metido en cosas ilegales...
No sé por qué me empeñaba tanto en defenderlo todavía, pero simplemente me salía así.

Dixon: Claramente eso no le podés decir a la prensa..
Roberta: ¿No podemos ignorarlos y listo?
Dixon: Esto no es un pequeño chisme, es grave, porque estas carreras en las que te vincularon, son ilegales.
Roberta: Bueno, yo.. puedo llamar a Diego y..
Martin: Vos no vas a volver a tener contacto con ese tipo, Roberta.
Roberta: Dejame terminar de hablar!
Alma: Ella tiene razón, quizás la idea sea buena..
Roberta: Puedo llamarlo y pedirle que aclare todo esto, frente a las cámaras.
Dixon: No, es mejor que no se te vuelva a vincular con él; prefiero aclararlo yo y se terminó..
Roberta: Per...
Dixon: Basta, Roberta. Ya vamos a arreglar esto, vos ahora preparate que tenés ensayo...

Salieron los tres de mi habitación, dejándome completamente sola.

Me llevé las manos a la cara y solté un largo suspiro.

Todavía podía sentir los labios de Diego sobre los mios, era imposible borrar de mi cabeza los besos de la noche anterior; y esta noticia de la foto me cayó de la nada, sorprendiéndome por completo.

Me metí dentro del baño para quitarme el sueño de encima y luego, antes de ir para abajo para desayunar y demás; llamé a Mia por teléfono.

Mia: Buenos días...
Roberta: Hola.. te llamo porque..
Mia: Por lo visto necesitas algo urgentemente, no? Digo, por lo cortante que estás..
Roberta: Perdón por eso, pero necesito que me hagas un favor..
Mia: Si, decime.
Roberta: Quiero el número de teléfono de Diego.
Mia: ¿Qué? No, para qué lo querés? Roberta, ya habíamos quedado en que lo mejor que podías hacer era olvidarte de él..
Roberta: Ya lo sé, pero de verdad lo necesito..
Mia: Te lo paso por mensaje, si? Pero no hagas estupideces de las que después te arrepientas..
Roberta: Si, lo prometo. Te quiero, y gracias.
Mia: Yo también te quiero.

Cortó y segundos después, me llegó el mensaje con el número de Diego. Lo agendé rápidamente y luego presioné el botón verde para llamarlo.

Sabía que ni Dixon ni mis padres querían que lo llamara, pero de todos modos mi lado de "chica rebelde" lo quería hacer igual.

Es imposible negar que quizás, no solo estaba llamándolo por lo de la foto en el diario... una parte de mi se moría por volver a verlo y escucharlo sin importar nada de lo que haya pasado.

Esperé pacientemente hasta el cuarto tono, cuando atendió el teléfono, con una voz de dormido impresionante.

Diego: ¿Hola?
Roberta: Hola, Diego.. soy Roberta.
Diego: Estrellita.. (murmuró) Me despertaste...
Roberta: Si, me imaginaba que te iba a despertar..
Diego: Es raro que me estés llamando. Pensé que después de lo de anoche las cosas habían quedado bastante claras entre nosotros..
Roberta: Nada quedó claro entre nosotros, Diego; pero ese no es el punto.
Diego: ¿Y entonces?
Roberta: Ayer, cuando estáb...

En ese momento escuché la voz de una mujer. Me quedé completamente dura y sin decir ni una palabra. Ella murmuró con voz de dormida un "¿Diego? ¿Dónde estás?" Y yo no necesité más detalles para saber lo que estaba pasando en ese lugar...

Mis ojos se llenaron de lágrimas antes de que tuviera tiempo de evitarlas; no importaba el tiempo, siempre, pero siempre, me iba a doler verlo con otra mujer..

Además sabía que la misma noche que se fue a la cama con ella estuvo conmigo; y eso hacía que mi estómago se revuelva del asco.

Diego: ¿Estás ahí, estrellita? ¿O ya cortaste?
Roberta: Estuve... estuve acá mucho tiempo, pero ya no más.
Diego: No entiendo.. me estabas diciendo una cosa y después..
Roberta: Estoy cansada.
Diego: Pero vos me llamaste!
Roberta: Ni siquiera sé para qué te busco, si lo único que hacés es lastimarme..

Corté el teléfono sin esperar a que me responda, y luego me tiré boca abajo en la cama, llorando como una nena de cinco años.

Entonces la puerta se abrió y escuché la voz de Dixon, quien sorprendió en mi momento de debilidad.

Dixon: Hey, ¿qué te pasa?
Roberta: Na-nada.. (sollozé, secándome las lágrimas con las manos)
Dixon: Estás llorando..
Roberta: Son cosas mias...

Me senté en la cama y luego de asegurarme de que me había secado todas las lágrimas, lo miré, con los ojos completamente irritados, por supuesto.

Dixon: Cuando estábamos en Europa te veías más feliz.
Roberta: Quizás fue un error volver, no te parece?
Dixon: O quizás estás un poco triste por algo que te acaba de pasar y solo decís esto por eso..
Roberta: Es que.. el único motivo por el que quería volver, ya no existe..
Dixon: Ese motivo es él?.. (me mostró la foto de Diego que estaba en la hoja del diario que aparentemente acababa de arrancar)
Roberta: (asentí) Igual no quiero hablar de eso..
Dixon: ¿Lo llamaste?
Roberta: Si.. (murmuré)
Dixon: ¿Y te dijo algo feo?
Roberta: No.. no exactamente...

Él se sentó al lado mio en la cama y me abrazó. Claro que yo comencé a llorar otra vez, porque cuando estás llorando y alguien te abraza, las lágrimas parece que salen con más fuerza todavía.

Entonces volvió a sonar mi teléfono. Los dos miramos la pantalla al mismo tiempo, y se trataba de Diego.

Dixon: ¿Lo vas a ignorar?
Roberta: Si, no quiero hablar con él.
Dixon: Contestale Roberta, te morís por hacerlo.
Roberta: No.

Apreté el botón rojo para rechazar la llamada y luego apagué el teléfono.

Roberta: Yo quiero hablar con Diego, pero con el Diego que dejé atrás hace cuatro años, no a la basura de persona que es ahora. (me levanté) Vamos, tengo un largo día de ensayo por delante..

Continuará...

Don't Forget MeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora