Sexto Curso - Pt.2

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Es la actualización más rápida que he hecho en mucho tiempo. Quedó muy atrás la época en la que actualizaba los lunes y los jueves.

Disfruten, ya quiero terminar esta historia que llevo como cuatro años escribiendo. O más, ya ni me acuerdo.

Pd: Me fue re mal en la competencia, neta mejor ni hubiera ido.


Una mañana, mientras Sienna desayunaba junto a Calum, llegó una lechuza que ella jamás había visto junto con una carta. Mientras Sienna tomaba la carta, la lechuza picó su cereal.

—¡Lira me envió una carta! —exclamó contenta Sienna. La leyó atentamente, y se puso triste con su jornada de nueve horas diarias de estudio intensivo. Lyra le contó que ya le estaban haciendo estudiar diez horas diarias porque la siguiente semana iría al ministerio para que se le aplicaran los TIMOs. Y después seguiría estudiando para mantener el nivel—. Pobrecita, está igual de aplastada que nosotros.

—Ella es la hija de Sirius Black ¿verdad?

—Sí, pobrecita —se lamentó Sienna. Había una nota extra donde le entregaba una llave que parecía una copia de alguna original, ya que estaba brillante. Y otras llaves extras que igualmente parecían copias—. Tengo que buscar a Harry.

—¿Harry Potter? —preguntó Calum viendo las llaves confundido—. ¿Qué tiene que ver Harry Potter con Lira Black?

—Sirius era padrino de Harry. Él heredó la otra mitad de la fortuna de los Black —le explicó Sienna—. Te alcanzo más tarde. Vamos, Cygnus —le dijo Sienna a la lechuza que se subió a su hombro mientras Sienna salía del Gran Comedor para buscar a Harry. 

Ella conocía una ruta para llegar a la torre de gryffindor, donde chocó con Harry.

—¡Te encontré! —exclamó Sienna.

—¿Me buscabas? —preguntó el azabache con tono de cansancio.

—No voy a quitarte mucho tiempo. Ten estas llaves —dijo entregándoselas y él las tomó sin entender—. Esta es de la cámara de Gringotts de los Black, y esta es de Grimmauld Place y todas sus habitaciones. 

—¿Por qué?

—Lira me pidió que te las entregara, ya que ambos comparten la herencia...

—Pero si ella es la verdadera Black...

—En el testamento de Sirius están los dos... Y te cedió a Kreacher porque ella no lo quería.

—Yo tampoco lo quiero... pero de algo me sirve aquí —repuso Harry.

—Bueno... Estas llaves son tuyas y Lira no tiene intención de recibirlas si decides devolverlas.

—Entiendo... Gracias, Sienna.

—Por nada ¿Te gustaría mandarle alguna carta a Lira?

—Eeeeeeh...

—¿O no tienes nada que decirle?

—En realidad no —reconoció Harry.

—Descuida, te preguntaba para saber si dejarte su lechuza o enviarla de regreso. ¿Vas a pociones? Te acompaño —se ofreció Sienna empezando a caminar. Calum miró horrible a Harry a verlo llegar con ella. Aunque a medida que avanzaba la clase, se le pasó.

Días después, el día del partido Sienna y Calum amanecieron enfermos de fiebre. El veredicto de Pomfrey fue el mismo que le había dado a varios alumnos que habían llegado a la enfermería antes de ellos: intoxicación. Aparentemente durante la cena algún alimento no se había cocinado bien y varios alumnos habían aparecido desde la madrugada con dolores de estómago, y hasta fiebre. La enfermera les dio pociones y les recomendó descansar todo el día. Aunque jugaba Hufflepuff, Sienna y Calum acordaron no ir al partido, seguros de que de todas formas perderían ante Gryffindor. Caminaron hasta sus habitaciones por sus útiles escolares y pergaminos, y luego caminaron hasta la biblioteca, a donde llegaron jadeando y arrepentidos de no haberse quedado en su sala común.

La Hija de SnapeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora