Mi corazón se despierta antes de mi cuerpo como cuando tienes un mal sueño y esa sensación amarga se te instala en el pecho incluso todavía dormida.
Cuando eres madre se te despierta un nuevo instinto el cual te acostumbras a despertarte de golpe cuando sientes que algo no está bien, pues esta mañana me he levantando así.
Toco el lado de la cama que estas últimas semanas a pertenecido a Oliver pero está vacío, habrá madrugado pienso a pesar de la mala sensación de mi pecho.
Me pongo algo de ropa antes de abrir la puerta de la habitación que da al salón, el cual está todo revuelto sobretodo el mueble de la televisión donde había una caja.
Mierda.
¿Dónde demonios está la caja?
Doy vueltas por el salón buscando la vieja caja de películas de dibujos que utilizaba cuando Vi era más pequeña y me daba miedo que se hiciera daño jugando con los dvds.
El tiempo se detiene.
Veo los sobres por el suelo.
La puerta de la habitación de Oliver está entreabierta.
Sigo el rastro de las cartas hasta la habitación de Oliver.
La mayor pesadilla de mi vida sucede ante mis ojos, Oliver sentado en la cama de su habitación con la caja sobre ella, leyendo las cartas que le escribí durante el tiempo que estuvimos separados.
Veo cuál es la que tiene en su mano.
La carta que escribí el día que Violet empezó el colegio.
Todo lo demás sucede como en flashes, el tiempo se detiene cuando Oliver une su mirada con la mía, tiene la cara empapada en lágrimas y me mira con una mirada que jamás me había dedicado a mí. Se la había visto en el instituto cuando discutía con algún abusón que se metía conmigo o también la vi con Charly el día del ensayo.
Es una mirada de rabia.
El amor de mi vida me está mirando como si me odiara.
Quiero hablar, de verdad que quiero pero estoy completamente bloqueada, las palabras se me atascan en la garganta. Quiero disculparme y justificar mis hecho pero no puedo porque en el fondo sé que tiene motivos para mirarme así.
Se lo fantástica que es nuestra hija y lo bien que se llevan desde que se conocieron, le he arrebatado años de convivencia y de amor pero tan solo era una niña asustada.
El siguiente flash es Oliver levantándose de la cama y caminando hacia mí con la carta arrugada en su mano, me duele porque ahí estaban plasmados mis sentimientos y aunque las escribiera en parte para él eran mi refugio.
-¿Tanto rencor me tenías? *dice*
No esperaba que eso fuera lo primero que saliera de su boca así que no sé qué contestarle, pero no me deja mucho margen para pensar.
-¿Todo fue por no creerte en la fiesta?
Se da la vuelta y empieza a recoger todas sus cosas apresuradamente las va metiendo en una mochila, me acerco un poco a él pero responde apartándome con un brazo.
-No te acerques a mí, no puedo ni mirarte.
Las lágrimas se deslizan por mis mejillas, las manos me tiemblan de la impotencia de que mi garganta no quiera soltar las palabras que mi corazón está gritando.
-Solo era una niña...
Oliver me mira, por unos segundos creo que se va a calmar pero no dura mucho, vuelve a girarse para guardar las últimas cosas que le faltan.
-Me voy a casa de mi madre, por favor no se te ocurra pasarte por allí.
Vuelvo a intentar acercarme pero me vuelve a apartar.
-Creía que tú eras diferente Lila pero eres exactamente igual que las chicas que solías criticar en el instituto.
Auch.
Estoy justo en la entrada de la habitación así que para poder salir tengo que quitarme de en medio pero no quiero hacerlo, quiero que se quede y no se vuelva a marchar.
Que no me vuelva a dejar.
-Tenía mucho miedo Oliver, tú ya te habías marchado cuando me enteré.
Lo miro pero es como si lo viera por primera vez, no veo ni rastro de mi mejor amigo en estos momentos. Parece a punto de explotar y el miedo a que esto le afecte en su recuperación se apodera de mi.
-Hay una cosa que se llama teléfono, con un simple mensaje de estoy embarazada me abría servido.
+Yo lo habría dejado todo por...
No continúa porque la voz se le entrecorta, agradezco que no termine la frase porque se lo que va a decir y eso me rompería más el corazón.
Me hago un lado para dejarlo pasar, camina directo hacia la puerta ni si quiera vuelve la mirada.
-Intenté contártelo una vez...
Se para en seco y se da la vuelta para mirarme de nuevo.
-Fui al concierto que hiciste en la ciudad, en el que decidiste llamar a Delia con el mismo mote que me llamabas a mí.
Veo el dolor en su rostro igual a sido un golpe bajo pero es la realidad, él tampoco me puso fácil el hecho de que le contara que iba a ser padre.
Él estaba de gira mundial y era yo la que estaba sola en la ciudad embarazada.
-De eso no hace tanto tiempo, te callaste que tenía una hija más de un año.
La puerta de Violet se abre justo en ese momento. La niña sale adormilada frotándose los ojos, quizás la hemos despertado por la discusión.
Cuando se aclara los ojos me mira a mí primero y luego mira a Oliver
Se da cuenta de que Oliver lleva sus cosas y veo como se le nubla la vista, viene corriendo hacia mí y se me agarra a la pierna.
-¿Dónde vas mejor amigo?
Siempre la había mirado con cariño pero la mirada que le dedica Oliver a nuestra hija es una mierda que jamás le había visto.
La mira como si fuera la primera vez que la ve en su vida y en parte es así, se está buscando en ella es algo que yo misma suelo hacer, ver los detalles que comparten.
Como el color de sus ojos, la sonrisa y la peca en forma de corazón que ambos tienen en la nuca. Su amor por los cereales de miel y su pasión por la música, sobretodo por las canciones de la banda.
Oliver da un paso hacia Violet pero termina reculando para apartarse, veo la confusión en su cara. Está hecho un lío y no lo culpo yo misma lo estuve en su momento.
-Oliver...
Le veo derramar una lágrima que rápido se obliga a borrar, creo que no quiere preocupar a la niña porque finge una sonrisa para la pequeña y le pone de excusa que va a ir a visitar a sus padres.
La niña se queda medio convencida y va a sentarse al sofá a esperar que le sirva el desayuno como toda las mañanas, pero hoy no es una mañana cualquiera.
-Por favor...
-No digas nada más Lila, esta vez no hay solución.
+Lo nuestro es imposible.
Imposible.
Lo nuestro es imposible.
No hay lugar para el...
NOSOTROS.
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Quizás un nosotros
RomanceMejor amigos desde siempre. Oliver Anderson es un chico popular, guitarrista y cantante de una banda la cual está apunto de comenzar su gira por Europa. Su mayor inspiración su novia Delia. Lila Thomas la chica despistada, creativa que siempre sueña...
