El cuerpo entumecido.
Manos frías.
Ropa desaliñada.
Esas tres frases podrían definir perfectamente las últimas semanas de vida, las únicas veces que la vida mejora son cuando estoy con mi hija. Mi deber como madre es actuar con normalidad frente a ella y cuando me pregunte por su mejor amigo mi única respuesta sea una sonrisa.
Le he dicho que está en casa de Angie y que está bien, no le miento ya que es lo único que se, mamá me comentó que llegó hecho una furia el otro día y que su amiga la llamó angustiada. Tenía miedo de que fuera una recaída, el mismo miedo que llevo teniendo yo estas semanas.
Que recaiga por mi culpa.
He seguido yendo a trabajar aunque eso también sea bastante incómodo ya que no puedo fingir demencia y olvidar la confesión de mi compañero de trabajo, Jadson me mira de reojo de vez en cuando y veo la pregunta en sus ojos. Quiere que una respuesta la cual no puedo darle todavía, sé que me quiere y que tendría una buena vida con el pero no es el hombre que ocupa mi corazón.
Esta mañana cuando estoy sacándome el tercer café del día veo que se acerca por la espalda, fuerzo una sonrisa y lo miro. Como siempre va de punta en blanco, con su pelo bien peinado y su bonita sonrisa que haría que cualquier mujer en el mundo perdiera la cabeza.
-El juego de miradas es divertido los tres primeros días pero empiezo a aburrirme.
Se me escapa una sonrisa.
-Lo siento Jad....
Me posa dos dedos en los labios para callar mis palabras.
-Estoy aquí Lila, para lo que necesites.
Asiento porque todavía tiene los dedos sobre mis labios, me llega a la nariz el olor de su colonia
Después de eso coge el café que me estaba preparando y se lo lleva pero de repente tengo la boca seca y tampoco me apetece tanto esa taza.
Un pensamiento sobre un futuro diferente al que siempre había soñado se instala en mi mente pero rápido lo aparto a un lado.
Tengo demasiadas cosas que hacer.
Después de un par de horas de trabajo recojo a Violet de la escuela y llegamos juntas a casa, todo se siente demasiado familiar ya que había sido nuestra realidad durante sus primeros años de vida.
No entiendo porque echo de menos tanto los últimos meses cuando nuestra vida había sido esta durante tanto tiempo, extraño algo que ha sido pasajero pero no puedo evitarlo.
Echo de menos esos ojos color miel que nos recibían a la vuelta todos los días, que ya tenía la merienda medio a hacer para su mini mejor amiga.
Voy a abrir la puerta de la entrada cuando me doy cuenta de que ya está abierta, mi corazón se acelera creyendo que quizás a vuelto.
Que quizás quiere arreglar las cosas.
Pero no.
Lo único que encuentro cuando cruzo la puerta es a la loca de mi mejor amiga embarrada de una extraña masa, tiene el pelo pelirrojo enmarañado y las mejillas llenas de harina.
-SORPRESA.
Grita en cuanto se da cuenta de nuestra presencia.
Mi hija sale corriendo a abrazarla pero cuando llega a su altura ve el desastre y se separa un poco arrugando la nariz.
-Tía Ava estás muy cochina.
Aguanto la risa.
-Ya lo sé bichito, estoy intentando hacer tortitas.
Violet grita de alegría al escuchar eso, me acerco a ellas y sonrío a mi amiga ya que yo tampoco pienso abrazarla en ese estado.
Entre las tres hacemos la tortitas y cuando la pequeña se queda dormida en el sofá después de un buen atracón de sirope de chocolate, se que tenemos una conversación pendiente.
-¿Que tal está Luisa?
-Me he tenido que enterar por internet.
Vaya... directa al grano.
-A pasado todo tan rápido que ni yo misma he sabido cómo explicarlo.
-Pues ya puedes empezar señorita, porque tengo muchas preguntas.
Le hago un resumen detallado sobre los últimos meses de mi vida, mi amiga se enfada bastante conmigo por no haberla puesto al corriente antes.
-¿Y porque no le das una oportunidad a Jadson?
De todas las preguntas que me ha hecho esta es la que menos me esperaba, Ava siempre había creído que mi futuro sería junto Oliver, desde pequeñas, pasando por la adolescencia pero se ve que en la adultez su punto de vista a cambiado.
-Porque estoy enamorada de Oliver.
-¿Estas segura de eso?
-Si
Mi mejor amiga asiente pero no continúa hablando, se lo que piensa que el camino fácil sería irme con Jadson o quizás que mi historia con Oliver está tan revuelta que es mejor empezar de cero junto a otra persona.
Me paso toda la tarde terminando algunos asuntos de la escuela de Violet y algún que otro encargo de la galería.
Cuando me quiero dar cuenta ya es la hora de la cena, debo alimentar a mis chicas ya que las tortitas es la única receta que sabe hacer mi mejor amiga, me pongo a cortar unas verduras cuando el timbre de la puerta de la entrada suena.
-VOY
Grita mi mejor amiga desde el salón que es donde se encuentra ayudando a Violet con un trabajo manual de la escuela cosa que no se le da muy bien pero al menos lo intenta.
Mi hija está feliz de tener a Ava en casa, es como tener una hermana mayor enrollada que le proporciona azúcar y ataques de risa. Mi mejor amiga siempre ha sido la más risueña de las dos, desde pequeña la ha caracterizado esa sonrisa que tiene.
Aunque..
Ahora mismo mientras se acerca a mí su expresión es de verdadera tristeza o rabia, no sé muy bien descubrirlo, solo sé que tiene el rostro pálido mientras sostiene una carta.
Cuando me la pasa puedo leer en el sobre.
"FREDERIC WALTER, ABOGADO DE FAMILIA"
Abro el sobre extrañada la par que nerviosa, me tiembla las manos porque me estoy viendo venir lo que contiene esta carta.
Y no me equivoco cuando leo el encabezado del escrito.
RECLAMO DE CUSTODIA.
Oliver Anderson reclama la paternidad...
Dejo de leer en ese momento.
Tantos años temiendo que esto sucediera, escondiendo la verdad por temor a que esta carta llegara y al final callar no sirvió de nada porque mi pesadilla se hizo realidad.
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Quizás un nosotros
RomanceMejor amigos desde siempre. Oliver Anderson es un chico popular, guitarrista y cantante de una banda la cual está apunto de comenzar su gira por Europa. Su mayor inspiración su novia Delia. Lila Thomas la chica despistada, creativa que siempre sueña...
