SEGUNDA PARTE DE THE CRASH
Ha pasado un año y medio desde el incidente. Desde que estos dos chicos se vieron forzados a renunciar al otro. Dylan y Kyle intentan seguir con sus vidas separadas, a pesar de que en el fondo, el corazón de ambos sigue añ...
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Kyle
No llevaba mucho tiempo esperando cuando observó a Dylan salir del hospital. A pesar de que quería que sus miradas se encontraran, Kyle tuvo que bajar la suya, considerando que se sentía un poco apenado por cómo había dejado el apartamento de Isaac.
Lo cierto es que había actuado como un niño. Se había ido por puro capricho, a pesar de que era consciente de que no estaba en sus mejores condiciones. Su novio le recordó que por su brazo no debía esforzarse mucho y él lo ignoró. Maldijo por lo bajo cuando el dolor comenzó a ser más intenso apenas unos minutos luego de salir del edificio, pero eso no hizo que regresara.
Su intención había sido simplemente ir a dar una vuelta, mientras que se le enfriaba la cabeza y ya luego regresar a hablar con Dylan. Sin embargo, considerando que no había salido mucho del apartamento desde que regresó del hospital, las calles llenas de personas se le hizo muy abrumador, por lo que, para cuando se dio cuenta, se encontraba frente a su propio edificio.
No era que no se había dado cuenta antes, pero hasta ese momento realmente sintió la añoranza por su apartamento. Los últimos días, en casa de Isaac, las cosas habían sido un poco incómodas, pero ¿cómo no serlo si cada vez que se encontraban dentro, Kyle no podía parar de pensar en lo que sucedió ahí con su mejor amigo? No era que sus momentos juntos con Isaac siempre rondaran en su cabeza, porque cuando estaba simplemente cerca de Dylan, su cabeza se llenaba de él. Sin embargo, era un poco incómodo saber que, apenas un par de meses antes, Kyle y su mejor amigo se estaban besando necesitadamente en el mismo sofá en donde se encontraba sentado con su actual novio.
Quería regresar a su propio lugar tanto para evitar esos recuerdos y situaciones incómodas, como por el hecho de que el mejor lugar para mejorarse, siempre era su casa propia.
Sin embargo, aunque quiso subir para encerrarse en su propia habitación, sintió que no era lo mejor. No era como si realmente creyera que no iba a poder volver a su apartamento, pero tal vez entrar de golpe y sin estar preparado podía generarle emociones muy intensas. Por eso mismo terminó llamando a la puerta de Sally, quien se sorprendió de verlo y tras un par de preguntas para averiguar lo sucedido, dejó que se quedara el resto de la noche.
No había hablado con Dylan y se sentía terrible por eso. Así que ese día, a sabiendas que iba a estar en el hospital, decidió ir a buscarlo en persona.
Levantó la mirada hasta que supo que su novio se encontraba frente a él.
—Dylan, lamento lo que... —comenzó a decir, pero antes de que pudiera enterarse de nada, sintió los labios de su novio sobre los suyos.
Al principio solo fue un beso apretado, pero a medida que pasaban los segundos, este se profundizó un poco, mientras que el castaño se acomodaba mejor en la banca a su lado. Kyle lo tomó del rostro y continuó el beso un poco más, hasta que ambos se separaron por aire.