Narra Ash
Llamaron a la puerta y salí de mis pensamientos, seguía sentada en el suelo y habia dormido un par o dos de minutos, me levanté, enjuagué mis lágrimas y abrí la puerta.
-¿Como te encuentras, hija? -entró mi padre a la habitación.
-Bien... -mentí. -¿Hay alguna novedad?
-Nada nuevo... -contestó. -Escúchame, he de ir al despacho un momento, ¿necesitas que te traiga un café o algo de comer?
-No papá, estoy bien. -le abracé y entré en la habitación contínua.
Irina seguía en el mismo estado en el que la dejé, me senté en la cama a su lado. El único sonido que se escuchaba eran su respiración y el pitido de las máquinas que le tomaban las pulsaciones.
Decidí tumbarme a su lado, estar en aquella situación me estaba deprimiendo mucho, agarré su mano y la besé.
-¿Cuanto más vas a estar así? -pregunté al aire. -Quiero volver a verte sonreír... Volver a abrazarte y que tu tambien lo hagas... Quiero volver a sentir tus labios sobre los míos... -mis lágrimas cayeron sobre sus mejillas.
Sequé las lágrimas que habían caído sobre ella, su piel estaba ardiendo, cogí rápidamente un paño húmedo y lo posé en su frente.
-Señorita, la paciente hace tiempo que debiera haber despertado... -un doctor entró en la habitación.
-Ya lo sé. -dije fríamente.
-Se que esto le va a doler, pero creo que desconectarla y dejar que vaya a un lugar mejor. -soltó descaradamente.
-¿¡QUE!? -grité.
Narra Irina
-¡NO PIENSO DESCONECTAR A IRINA! -escuché una voz algo lejana, pero muy familiar.
-¿¡ASH!? ¿¡DÓNDE ESTÁS!? -grité.
-Señorita, la paciente no va a despertar, ¿no cree que sería mejor dejarla morir? -una voz masculina salió de las sombras junto con unos pitidos molestos.
-¿¡Quien es ese fulano!? ¿¡Y porque quiere dejarme morir!? -no parecía llegarle mis gritos.
-¡No se acerque! -Ash parecía estar forcejeando con él.
Se escuchó un golpe, algunos pasos acelerados y los pitidos cesaron. Empecé a notar como mi cuerpo brillaba, me ardía, la oscuridad que me rodeaba se había tornado luz.
Abrí los ojos, estaba en mi antigua habitación y un hombre tenía agarrada a Ash por las muñecas, forcejeando, no sé cómo lo hice, pero levanté al hombre por el cuello, sin tocarlo.
Mis ojos ardían, me lloraban descontroladamente y no había ningún motivo para que lo hiciesen.
-Fuera. -fueron las únicas palabras que salieron de mi boca.
Hice un gesto con la mano y la puerta se abrió, choqué al tipo con ella y lo lancé fuera para luego volver a cerrarla.
Ash estaba en el suelo arrodillada, llorando mientras se tapaba la boca, parecía una mezcla de felicidad y nostalgia.
Me arranqué los cables que tenía en la muñeca y la cabeza, de algunos empezaron a salir sangre, de otros un liquido transparente y con muy mal olor.
Me levanté y me acostumbré a caminar, di varios pasos bastante difíciles, pero al final logré llegar a donde estaba Ash.
-Te he echado de menos... -dije antes de abrazarla.
Ash no dijo nada, tan solo rompió a llorar sonoramente en mi hombro, aferrándose a mi.
-Dijeron que no saldrías del coma... -susurró. -Que no volverías a abrir los ojos...
-Mentiras, todo mentiras. -dije.
Me fije en la esquina de la habitación, había un pequeño gato blanco, su pelaje parecía esponjoso y brillante.
Me guiñó el ojo, yo seguí consolando a Ash hasta que quedó dormida, y antes de poder siquiera ver mas de cerca al gato, desapareció.
-¿¡ASH!? -un hombre alto, de pelo blanco y ojos grises entró en la habitación.
Era el mismo hombre que me salvó, quedó totalmente impactado al vernos a las dos en el suelo, yo abrazando a Ash y ella dormida en mis brazos.
-No sabes las ganas que teníamos de que despertases. -sonrió.
Pasé una mano por las piernas de Ash y la otra tras su espalda, me levanté y la llevé a su habitación, no sin antes cruzar un par de palabras con el hombre.
-Gracias por haberme salvado. -dije sonriendole tímidamente.
-Por la familia lo que sea, Irina. -no entendí bien lo que quiso decir con aquello, así que me fuí.
Entré en la habitación de Ash y todo estaba exactamente como lo recordaba, una cama grande frente a la puerta, el armario empotrado en la pared izquierda, la puerta del baño en la pared del fondo y un mueble con una televisión al lado de la puerta. Sonreí como una tonta al verlo todo igual, dejé a Ash en la cama y me acosté junto a ella, quería ser lo primero que viese al despertar.
Fuera estaba totalmente oscuro, era de noche, pero no tenía sueño, así que me quedé observando a Ash hasta que despertase.
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Hibridos
Fantasi♡[Historia con contenido Girl×Girl]♡ ♡Si no es de tu agrado; no lo leas. ♡ El amor lo puede todo, y esto es lo que tendrán que demostrar Irina y Astrid, una mujer pantera y una científica recién licenciada. ¿Las acompañarás en su aventura?
