Cap. 55

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-¿Todo va bien?-Pregunto con inocencia. Me quede examinando en silencio.-¿Qué pasa, amor? -¿Por qué tienes esa cara?

Con despreocupación, bebía su café.

No queria creerlo. Después de todo, sabia que Cher estaba loca, pero mentirosa, eso no era algo propio de ella.

-No, no es... es que... debo ver a mi hermana, ya sabes...

-oh, bien.... Entonces... me ire.-Paso por mi lado, tomo su remera, y me beso la frente.-Te amo.

Salio sonriente y feliz. Quise no adelantarme a los malditos hechos con pruebas circunstanciales, pero mi estomago ya estaba hecho un nudo.

Camine por horas, sin sentido ni camino. Camine sin rutas o algun plan... solo... camine y espere que en medio de ese caminar, alfo, lo que fuese, se activara, me diera luz verde, me hiciera encender el foquito o algo. Nada.

Entre mis temores de que Cher hubiera enloquecido, tenia mas miedo de que tuviera la razón.

Lo peor era que mi estado mental de luna de miel aun no habia empezado y ya se venia la tormenta de mis preocupaciones. De haber sido traicionada.

Luego, recordaba todo aquello que el me decía, como me trataba, como me miraba, como me hacia sentir... sonreí.

Quede pensativa con ese sabor dulce de sus labios, cuando oi el sonido de un teléfono, y no era el sonido del mio.

La musical melodía de alguna banda de otro sitio del planeta (y no detectaba cual) cantaba animadamente una especie de balada.

Mire el numero, no estaba agendado, pero no me inmiscuiría en la privacidad de Hikari. El no lo haría... ¿o si?

Camine de lado a lado, viendo el telefonito sonar en la mesa de luz... al final, la enloquecedora música paro, solo para recibir un mensaje. Un Whatsapp.

¿Deberia leerlo?

¿Deberia dejar todo como estaba?

¿Confiar en el o no?

Me cruce de brazos, como si fuera un chaleco de fuerza que me impidiera hacer lo que queria.

Me fui a la cocina y lave las tazas, luego fregué la mesada, lave el pizo, ordene la cama. Pero celular seguía llamándome.

Mi mano acaricio la pantalla. La quite de inmediato.

-No lo hagas, no lo hagas, no violes su sagrada vida electrónica... no...-Al final, después de ir y venir como una loca, tome el teléfono, quite el sencillo protector que hasta un infante podría desbloquear y vi la notificación.

Ahora, imaginen esto como si fuera en cámara lenta, yendo a la aplicación, abriendo estúpidamente por supuesto, y luego mostrando la imagen poco visible de un sujeto con anteojos de sol.

"Has logrado algo???"

"Porque dejame decirte que se por buenas fuentes que ella aun no se decidió a seguir adelante..."

"Da igual, de cualquier forma, creo que es momento de involucrarme. Cambia el plan, convencela de que debemos regresar, solo hazlo. Solo yo podre convencerla, la conozco mejor que nadie."

"Por cierto, luego de que vuelva a mi, deberas alejarte para siempre de ella. Y el dinero será tuyo. Cumple tu parte y estaremos a mano."

Parpadee. No podia habar tanta semejanza, y aunque no entendía por completo los textos, parecía hablar de mi.

Fui directo a la foto, la amplie y entonces lo reconoci. Reconoci al egocéntrico sujeto que posaba sobre un auto de lujo en alguna playa, con una bebida en mano, mostrando su barriga y su frente extensa. Solo una persona podría tener tanto egocentrismo: Sergio.

Tropece con una pantufla y luego choque la puerta. Era como si estuviera soñando. Dentro de mi, no cabia la idea de que fuera cierto.

Llegue hasta una esquina del departamento, me deje caer debajo de la ventana principal del living de rodillas con peso muerto.

-No es cierto...-Musite.-No es verdad... No lo es... no lo es...-Mire el teléfono de nuevo, una y otra vez, los mensajes los leia en voz baja pero eran ecos en mi mente que me aturdían.

Las manos comenzaron a temblarme.

No era dueña de mi misma, cuando arroje el teléfono contra la pared en una ataque de ira.

El cristal se rajo ni bien dio contra el cemento, y los pedazos volaron hacia todas partes.

Mi respiración estaba agitada, mi cuerpo entero estaba palpitando.

Acune mi rostro entre ambas manos, dejando salir un gemido cargado de frustración y dolor.

No puedo retratarlo tal cual, pero si estuvieran allí, dentro de mi, era la colision de muchos sentimientos y recuerdos desde el primero al ultimo que me habían lastimado.

Un especie de aullido animal salió de mi pecho, llanto e ira mezclados con la impotencia.

Juro, que lo poco que quedaba dentro de mi, que supongo que es bondad, humanidad, corazón, la idea del bien y el amor, se acabo.

Estaba como seca, como si no tuviera mas nada que perder, porque me habían asesinado, en cuerpo y alma, y asi como si nada, las lagrimas se secaron. Y deje de llorar...

Muy VIEJA para tanto DRAMAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora