Cae la noche. La luz se muda a un terrible mañana que traerá el alba, mientras en mi habitación se escucha el tenue murmullo de una suave voz, que como cobarde, empieza a cultivar en mí, un temor que se esfuma entre los acordes, que produce el caminar engalanado de una fémina que no puedo ver; sus tacones están en armonía con los latidos de mi corazón, un aroma, dulce como las flores, domina la habitación, la danza entre el viento y la cortina de mi ventana, toma otro matiz; las luces propias de la noche reflejan la lujuria de esa flor que se siente y no puedo ver, mi cama se hace una prisión y mis cobijas, las cadenas en las cuales me refugio con algo de temor; una sombra empieza a seducir las paredes; de pronto siento en mi oído la cálida humedad de una lengua, que como serpiente, empieza a hurgar con gran clase y silencio mi ser, quedó petrificado, no hay nada en mi cabeza; en mi corazón solo un ritmo acelerado y mi cuerpo siente escalofríos inexplicables.
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Lamento De Lykos
Thơ caLamento de Lýkos es un viaje poético apartado de los almidonados conceptos de la poesía tradicional, esta propuesta llamada "Poesía Filosófica" está repleta de peculiaridades y trasfondos de naturaleza metafísica, pues el autor propone un...
