Desearía poder dejar tu recuerdo en libertad, no apresar tu inexistente presencia contra mi pecho, no aferrar mi vida a la piel del ayer, ni murmurar tu nombre, cuando el silencio me cuente que no estás. Quisiera siquiera tener la autonomía para decidir no soñar con tu caminar; quisiera poder bañarme de coraje y dignidad, lavar el olor de tu ser impregnado en mi piel. Quisiera explorar algo diferente al relieve de tu silueta, dibujada en mi memoria. Quisiera escribir algo más que tu nombre, en cada fantasía; navegar en lo profundo de otra mirada, envenenar mis mañanas con otra esperanza, una que no me pida verte, al terminar el día.
Poder convivir con la inmensidad de mi cama, sentirla llena de algo, que no sea ausencia de ti. Desearía verte volar, sin querer inútilmente surcar ese cielo, sin perderme en tu recorrido por el firmamento; sin pararme desprevenido en el abismo donde se despeñan mis oportunidades, sin anidar en un nido lleno de recuerdos, esperando tercamente tu regreso. Me gustaría escapar de tu silencio, no maquillarlo con acordes del ayer, reproducidos en mi memoria; ser capaz de disfrutar la prisión llamada libertad, sin siquiera desear volver, a las cadenas de tu presencia. Desearía no tener el vano deseo de timonear mis instintos en tus caderas; ni querer nadar en la pasión de tus encarnados labios; ni navegar en el suave terciopelo de tu rostro; ni enredarme de nuevo en tu cabello; disfrutar de su olor y de su danzar, al ritmo del viento.
Desearía no querer entregar otra sonrisa, cada vez que invoque tu nombre, como himno nacional; cada vez que recuerde tu rostro, deformado por la felicidad; tus ojos iluminados de un cosmos de sueños, tu voz rasgando mi tranquilidad, tu sonrisa exiliando mi razón. Me encantaría arrullar mi vida con un sueño, que no esté coescrito con vos; que no tenga su razón de ser, en la utopía de tenerte; que no sea tan imposible, como enredarme en tu alma; que no palpite al ritmo de tu corazón, que no ilumine sus noches con la luna de tu alma; un sueño vertido en otros estanques, unos más individuales; más convenientes, mas míos, menos colectivos; con aroma a paz. Desearía no seguir deseándote, no seguir queriendo hacerte a un lado, no querer incitar mi coraje a olvidarte; no vestirme de absurdas intenciones de desnudarte de mi vida.
Desearía no intentar exiliar de mi vida tu presencia, sin antes cerrar el archivo; pues aunque te vayas de mi vida, tu recuerdo sigue bailando con mi ser; y es una pieza que quiero llegue a su final y aun así, no paro de bailar.
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Lamento De Lykos
PoetryLamento de Lýkos es un viaje poético apartado de los almidonados conceptos de la poesía tradicional, esta propuesta llamada "Poesía Filosófica" está repleta de peculiaridades y trasfondos de naturaleza metafísica, pues el autor propone un...
