No comprendía su caída, pero me dolía, estaba desnuda pero vestida de amarguras, su silencio competía con el de la inerte noche; yo intentaba buscar algo que le devolviera su sonrisa; me miraba y simplemente, tras su pena se escondía; buscaba retazos de mi vida, pensaba que quizás con ellos lograría darle algo de lo cual pudiese sujetarse; los demonios del viento preguntaban sarcásticamente:
¿Quién es la mujer que agoniza?; yo no lo sabía, no le conocía, ignoraba su ser, eso me llevaba a la duda, a preguntarme: ¿por qué me preocupa si no sé quién es?, mientras me perdía en dudas ella soltaba el papel, o al menos eso creí, lo que hacía era cambiarlo por su piel, se desnudaba en cuerpo y alma, ya el papel quedaba en el olvido, lanzó la pluma al aire, la cual fue conducida por el viento lejos de allí; se alejaba en una sin igual danza, ella solo observaba el adiós de su pincel; me llamaba, me hacía caer en el vil y mundano pensamiento de mortal; quizás en ese vano estimulo pudiese hallar la respuesta, solo eran delirios intentando justificarse a sí mismos, sonrojado me acerqué, dejando esparcido el carcomido pudor, al que tanto tiempo tercamente me aferré.
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Lamento De Lykos
PoesiaLamento de Lýkos es un viaje poético apartado de los almidonados conceptos de la poesía tradicional, esta propuesta llamada "Poesía Filosófica" está repleta de peculiaridades y trasfondos de naturaleza metafísica, pues el autor propone un...
