Axel, hace año y medio.
Como me solía pasar cada noche abrí los ojos súbitamente y con el corazón algo acelerado, me acurruque entre las mantas evitando sacar los brazos por el frio y negándome a mirar el despertador.
- No, otra vez no – murmure y me tape completamente con las mantas.
Cinco segundos después comenzó a sonar el despertador y solté una gran cantidad de insultos en japonés.
Me levante rápido y me acerque al mueble donde lo tengo situado estratégicamente para obligarme a levantarme si quiero apagarlo, y esta costumbre cumplía de sobras su cometido, que era despertarme, lástima que en invierno implicaba entumecerse de frio.
Me senté en la punta de la cama durante unos segundos mirando al infinito ignorado el frio que sentía en los pies por pura pereza, comencé reflexionar acerca de los últimos acontecimientos que me habían pasado y por unos segundos me sentí especialmente extraño, mire en mi escritorio y vi mi uniforme para ir a la preparatoria, me acerque a él extrañado.
- ¿el escudo de Kaijo? – me pregunte extrañado a mí mismo - pero si hace un momento yo estaba en...
En ese momento escuche de fondo una conversación en japonés entre mi madre y una voz femenina que me resultaba muy familiar, acto seguido escuche como se perdía la voz de mi madre a lo lejos y como se cerraba la puerta de entrada.
Comencé a sentir como el latido de mi corazón se aceleraba y como poco a poco buscaba la forma de salirse de mi pecho, entonces la puerta de mi habitación se abrió poco a poco y ella asomo su cabeza buscándome.
- ¡Vamos! – escuche que me decía la voz de Satsuki – sé que estas despierto, he escuchado como apagabas tu despertador.
Me quede completamente sorprendido al verla, sentí como por un segundo mi corazón estallaba al verla y me quede inmóvil, ella entro al fin en mi habitación y abrió la gruesa cortina de mi ventana que impedía que entrara el sol.
En los cuatro pasos que tuvo que dar para acercarse a mí cortina me pareció ver como un ángel caminaba ante mí, sentí esa sensación que ya había olvidado por verla, sus piernas, su cabello y su rostro...
- ¿estás bien honey? – me pregunto mientras estiraba de las cuerdas para abrir las cortinas
El sol de invierno entro de forma suave a través de la ventana y provoco que viera mucho mejor a Satsuki, "¿con el uniforme de Kaijo?"
- ¿Qué pasa? – me dijo ella observándome de arriba abajo – ...que mono estas cuando estas recién levantado – me dijo con una sonrisa en la cara y desabrochándose el lazo azul del uniforme.
Satsuki se rio por mi expresión al ver que hacia ese gesto tan sencillo pero tan significativo.
- Hoy no honey, ya acordamos que no volveríamos a fallar a clase por hacer esto – me dijo mientras me guiñaba un ojo
Me sentía completamente fuera de lugar al verla tan de cerca y sentir que era tan real
- Yo no debería estar aquí – le dije cuando volví de mi mundo – debería estar en Barcelona.
- ¿Barcelona? – Satsuki pareció muy confundida ante mi comentario – anda vístete que llegaremos tarde y conseguiremos que todo el mundo piense mal de nosotros.
Me acerque al uniforme y acaricie el escudo durante un momento "¿esto es un sueño? O "¿todo lo de Barcelona era el sueño?", gire mi cabeza para mirar a Satsuki que continuaba mirando desde la puerta.
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El baloncesto de la generación de los milagros - segunda temporada
FanfictionLa generación de los milagros se ha separado por completo, rota, desintegrada, pero todos ellos siguen atados los unos a los otros por el juramento que le hicieron a su capitán, y otros, simplemente porque el destino quiere que se vuelvan a encontra...