Pabellón nacional de Tokio
Carlos
La única opción que tenemos para ganarle a Rakuzan es que yo pase por encima de Akashi y de esta forma crear un efecto dómino en todos sus compañeros, de lo contrario, si dejamos que se hagan enfrentamientos individuales ninguno de ellos podrá ganar a su rival, tal vez Axel... no, ninguno de ellos.
Rakuzan respondió a mi tercera canasta seguida e intento reaccionar a toda velocidad, es lo evidente, cuando sientes que pierdes tus posibilidades de ganar por cada canasta que te anotan tus nervios y tus ansias aumentan de forma exponencial, pero actuar de forma precipita te hace más previsible.
Akashi tardo poco en pasarle el balón a Kotaro que a su vez sin pensarlo demasiado busco el pase a Nebuya, sin embargo Axel que también olía el estrés de Rakuzan anticipo el pase y lo corto con suma velocidad y antes que me pudiera dar cuenta yo ya estaba en la línea de triples de Rakuzan con el balón en las manos.
- Nunca me dejaran de sorprender los pases que hace Axel – le dije a Akashi que una vez más me intentaba defender.
Akashi no se inmuto con mi comentario que solo le dije con el fin de meter aún más el dedo en la herida que le estaba haciendo.
- ¿No deberías de cambiar la defensa? Es evidente que tú no puedes conmigo.
La expresión de Akashi se endureció, podía ser el famoso emperador de Japón, un dios en la pista pero nunca dejaría de ser un humano más.
Bote a mi derecha, hice un semi reverso para aprovechar mi peso y fuerza sobre él y en menos de un segundo, antes de que tan siquiera Akashi pudiera ver que me había movido ya estaba en la línea de tiros libres tirando.
Ni Akashi, ni Nebuya ni Reo que estaban bajo la canasta fueron capaces de reaccionar a mi movimiento súper rápido, canasta.
En cuanto el balón paso por la anilla todo Karasuno bajo a defender nuestra anilla en completo orden, ocho a cero y ya pasaban dos minutos del inicio del partido, los jugadores de Rakuzan parecían discutir entre ellos... salvo Akashi que miro a su ayudante en la banda y ambos se hicieron unos gestos.
- ¿Esos dos no estaban enfadados por lo que hizo Sofía con Axel? – susurré a la vez que buscaba con la mirada a mi amigo - ¿Todo bien enano?
Llamé a Axel por el sobrenombre que sabía que no le gustaba, pero necesitaba que espabilara de una vez.
- Claro que si – me dijo adelantándose a la defensa para esperar en el medio campo a Akashi.
Inspiré hondo y me golpeé el pecho con ambas manos, no tenía pensado bajar el ritmo en ningún momento del partido, si tenía que anotar todas las canasta yo solo lo haría, si era necesario jugar solo lo haría, pero hoy, el mejor equipo de Japón durante los últimos diez años caería a mis pies.
- "Derrótalos a todos, sin piedad" – repetí.
Horas antes en la ciudad de Sedai
Kumiko
Aparqué mi coche delante del bloque de pisos donde vive Madoka Yachi (la madre de Hitoka) y me puse a mirar mi teléfono, una llamada perdida de Carlos y otra de Madoka. Miré por el retrovisor y me fije también en el gran edificio donde vive mi amiga Marcela (la madre de Axel).
- Como se entere Marcela de todo esto rodaran cabezas por todos lados... - susurré intranquila, con un poco de ansiedad por lo que estaba haciendo.
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El baloncesto de la generación de los milagros - segunda temporada
FanfictionLa generación de los milagros se ha separado por completo, rota, desintegrada, pero todos ellos siguen atados los unos a los otros por el juramento que le hicieron a su capitán, y otros, simplemente porque el destino quiere que se vuelvan a encontra...