9.22 Too Vs Karasuno

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En la residencia donde se hospedan los tres mejores equipos de Tokio y Karasuno

El sol asoma por encima de las montañas que rodean la residencia intentado calentar en vano un día de principios de invierno, la fría brisa que baja atravesando los arboles augura, aún si cabe más, un día helado, pero sin importar el frió que hiciese, un jugador en concreto de la generación de los milagros le arde la sangre, sus deseos locos de volver a jugar lo mantienen caliente a pesar del frio, pero por encima de todo, la oportunidad de volver a medirse a un jugador que valía la pena derrotar.

Mientras tanto en el interior de la residencia decenas de jugadores de baloncesto, managers y entrenadores de los diferentes equipos comienzan el día en el comedor común desayunando fuerte, muchos de ellos alborotados y otros tantos emocionados porque precisamente hoy se jugaba uno de los amistosos más esperados de estas convivencias, posiblemente el motivo por el que se invito a Karasuno a la residencia junto a los tres mejores equipos de Tokio, el enfrentamiento entre Too y Karasuno, o lo que era lo mismo, el monstruo de la generación de los milagros contra el hijo prodigo de Europa, el demonio de ojos azules.

- ¿Estás bien Carlos? – pregunto Axel sentándose a su lado mientras dejaba en la mesa una bandeja llena de comida – hacía tiempo que no te veía tan concentrado.

Carlos observo a su amigo como comenzaba a comer, o más bien a engullir, antes si quiera de escuchar su respuesta.

- Si te soy sincero, tu amigo me inspira mucho respeto – dijo Carlos bebiendo un poco de zumo de frutas mientras buscaba con la mirada a ese monstruo de piel morena– quiero jugar al cien por cien contra él, quiero que valga la pena el sacrificio que hacemos.

En la mesa donde se sentaban se hizo el silencio, todo el equipo de Karasuno observo a Carlos tras su respuesta, posiblemente extrañados por lo que decía.

- Contamos contigo para aguantarlo como mínimo – dijo Kai desde el otro lado de la mesa – aunque estamos seguros de que ere mucho mejor que él.

El temor se hizo con los jugadores de Karasuno pese a las palabras de su capitán, todos habían escuchado hablar del increíble Aomine, de sus canastas imposibles, de su velocidad endemoniada, del efecto que sabían que causaba a sus adversarios tras derrotarlos.

- Yo quizás si midiera veinte centímetros más de alto podría con él – dijo Axel con la boca llena de galletas, casi como un hámster.

- Deberías primero terminar de comerte las que tienes en la boca antes de echarte más – le medio riño Yuu a su compañero – te vas a ahogar.

- Tu tranquí - le respondió Axel mientras se daba unos golpecitos en el pecho – ahora bebo un poco de leche y pasa todo.

Carlos se distrajo mirando la escena cómica de su amigo, el cual no paraba de acumular galletas en la boca y de pasarlas con leche, "Se va ahogar seguro", pensó Carlos medio sonriendo, hacía tiempo que no veía a su amigo haciendo el tonto, sabía que Axel era un humorista, un cómico, alguien que siempre tenía un sonrisa en la cara a cada momento pero ahora que parecía estar bien con sus dos amigos de la infancia, estaba más que alegre, desprendía alegría.

- Te necesitamos al cien por cien este medio día – dijo Kai muy serio – para nosotros sería una dosis de confianza importante poder salir de aquí ganando a Too.

- Lo sé capitán – dijo Carlos algo distraído y poco convincente – te aseguro, que ganaremos.

Carlos se sentía extraño al ver a su amigo tan recompuesto después de todo lo que habían pasado, se alegraba por Axel, pero ahora que lo veía seguir adelante pese a sus problemas él se planteaba la misma pregunta. ¿Estoy avanzando?

El baloncesto de la generación de los milagros - segunda temporadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora