Muy buenas a todos/as!
Agradeceros mucho el animo y los comentarios del anterior capitulo, de verdad, cosas así son las que motivan a personas como yo a continuar escribiendo y sobretodo compartiendo las historias que tenemos en nuestras mentes.
No olvidéis votar si os ha gustado el capitulo, comentar cualquier cosa o expresarme vuestras opiniones!
Muchas gracias por todo!
***
Axel en la actualidad
Después de excusarme delante del equipo de voleibol, de intentar pedirle disculpas a Shimizu y de intentar explicar de alguna manera el comportamiento que tuvimos en su momento en Teiko, eche a andar colina abajo en dirección a la estación de trenes cabizbajo y apenado por cómo tuvo que acabar saliendo todo.
Mantuve escondidas las manos en mis bolsillos e inspire aire profundamente, sintiendo como el frío aire de invierno de la montaña penetraba por mis pulmones, luego lo deje salir poco a poco y mientras lo hacía me gire durante un instante para ver donde estaba el equipo de voleibol.
- No se mueven – murmure tristemente - parece que están intentando evitarme
Negué con la cabeza, continúe caminando y lamentándome por todo aquello, "¿Cómo era posible que se torciera todo de forma tan drástica?", era una verdadera lástima, me hubiese gustado poder haber sido amigo de todos esos chicos, pero después de mi gran entrada, sería más complicado.
En pocos minutos llegue al final del camino que baja por la pequeña montaña y a diferencia de por la mañana que pase distraído junto a Carlos, me di cuenta que era un pequeño pueblo con cuatro edificios mal puestos y una pequeña tienda de víveres muy típica de la Japón profunda, con puertas correderas de madera y papel, un gran cartel pintado y una pequeña máquina expendedora de chicles de bola.
La tienda me llamo especial atención, a esas horas de la noche era la única abierta, y posiblemente la única de todo el pueblo, y desde fuera podía ver a un dependiente que daba un aspecto de estar asqueado y aburrido de estar ahí dentro, es más, fumaba dentro de su propia tienda y llevaba el pelo hacia atrás en una clara señal de querer cambiar y no conseguirlo.
Por un momento me sentí tentado de entrar a comprar algo para comer, me acerque hasta la puerta pero en cuanto me vio ese extraño dependiente alzo su mirada y su expresión de matón hizo que saliera corriendo de allí.
- Solo me faltaba eso... que un tipo me diera una paliza por mirarlo mal...
Salí corriendo de ese decadente pueblo y no pare hasta llegar a la estación de trenes, agotado por la carrera y aún algo asustado, valide mi ticket y me senté en uno de los bancos que estaban situados en el andén, deje mi bolsa de deporte a mi lado y eche la cabeza para atrás.
- ¿Qué más puede salir mal? – dije en voz alta ignorando por completo a las cuatro o cinco personas que estaban por allí - ¡qué más puede salir mal!
Alce mucho más la voz, tenía ganas de gritar, de desahogarme y de dejar salir toda la rabia y frustración que tenía acumulada desde hace meses, y me daba igual quien me estuviera mirando, yo solo quería que las cosas me salieran bien por una vez, que dejaran de dar tantas vueltas como hasta ese momento.
- Hace poco menos de dos años vivía en Tokio... – comencé a hablar solo mirando el cielo oscuro - jugaba en el mejor equipo de instituto de baloncesto de Japón, tenía un mejor amigo que nos conocíamos de pequeños, una novia preciosa y me encantaba mi vida...
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El baloncesto de la generación de los milagros - segunda temporada
أدب الهواةLa generación de los milagros se ha separado por completo, rota, desintegrada, pero todos ellos siguen atados los unos a los otros por el juramento que le hicieron a su capitán, y otros, simplemente porque el destino quiere que se vuelvan a encontra...