*Muy buenas a todos, os ponga esta nota al principio de este capítulo porque si yo, que soy el escritor me he perdido con el eje cronológico de los sucesos por culpa de las pausas y de que intento hacer que sea el propio capitulo el que se situé... no quiero que os perdáis en la historia por eso.
Así que creo que la forma más fácil, es ponerlo y por días de la semana, que desde de la cena de navidad en mi historia no han pasando más que unas pocas horas.
Viernes noche, cena de navidad entre el equipo de baloncesto y de voleiball, donde todos sabemos cómo acabo para Axel y Hitoka.
Sábado por la mañana, Axel se marcha a Tokio junto con el resto de integrantes de Karasuno, presentación al medio día de los equipos en el pabellón nacional y encuentro con sus ex compañeros de Teiko, por la tarde el partido entre Too y Seirin. Charla entre Sofía y Axel.
Domingo por la mañana... al medio día se dará el encuentro entre Rakuzan y Karasuno.
***
Ciudad de Sedai – Domingo por la mañana
Hitoka
Hacía poco que acababa de amanecer y aunque estaba nublado entraba un poco de luz por mi ventana, esa ventana en la que la noche anterior Axel miraba como se acercaba una tormenta y vi en él unos ojos que me extrañaron, esos ojos negros tan contrarios al color verde que suele tener.
<<¿Será que tiene otra personalidad?>>, moví mi cabeza de lado a lado, eso era demasiado de serie americana y seguro que fueron ilusiones mías, aunque lo mío con él estaba resultado demasiado de serie televisiva. Me acurruqué entre las mantas y apreté mis rodillas contra mi pecho mientras las recogías con mis manos.
- Demasiado de seria... - susurré.
Tenía la sensación de que apenas nos conocíamos aunque a la vez que estaba muy conectado a él, las miradas, nuestras palabras y la sensación de bien estar que siempre sentía cuando estaba con él.
Me moví un poco dentro de la cama y abracé a mí almohada, dominada por la pereza, dejando que el tiempo pasara y recordando cada segundo de esa noche que pase con Axel, pero fue nada más recordar cómo se marchó a la mañana siguiente para esconder mi cabeza bajo las mantas y querer desaparecer.
El día que se fue a Tokio, el día de ayer me lo pase sintiéndome extraña, una mescla entre estar enamorada, preocupada por alguien y a la vez sentir que mi cuerpo estaba diferente, <<Claro que estaba diferente, fue mi primera vez y no paraba de ir al baño>>, pero sobre todo por esa nota que me dejo confesándome que estaba enfermo del corazón y que me pedía por favor que no hiciera nada.
- Enfermo del corazón – dije en voz alta, como si solo así entendiera la gravedad de la situación, de lo delicada que era la petición de Axel.
<<Si se muere, ¿Seré cómplice de suicidio?>>
Me levanté y me puse delante de mi ordenador, busqué por interné para que servían esas pastillas exactamente.
- Como casi todo en interné... provocan cáncer – me llevé la mano a la cara y busqué una fuente más fiable –... para detener la desincronización entre el cerebro y el corazón.
Ladeé la cabeza confundida, la consecuencia más grave de su enfermedad es que no llegue la sangre suficiente al cerebro durante mucho tiempo y muera, las pastillas se encargaban de que no sucediera pero tienen como efecto secundario que su corazón no puede aumentar de ritmo cardiaco, impidiéndole cualquier actividad de esfuerzo... ahora entendía esos entrenos extraños que estaba haciendo el gimnasio de baloncesto.
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El baloncesto de la generación de los milagros - segunda temporada
FanfictionLa generación de los milagros se ha separado por completo, rota, desintegrada, pero todos ellos siguen atados los unos a los otros por el juramento que le hicieron a su capitán, y otros, simplemente porque el destino quiere que se vuelvan a encontra...