¡Muy buenas a todos/as!
Os traigo un nuevo capitulo que espero que os guste tanto como a mi escribirlo y antes de dejaros el capitulo me gustaría pediros un minutos de vuestro tiempo para leer mis negritas.
Quiero deciros que este capitulo ocho tendrá dos últimas entregas antes de comenzar el nueve que girara entorno a lo que creo que todos estamos esperando, esas convivencias que se mencionan casi en cada capitulo, donde se cruzaran casi todos los personajes y tendrán que solucionar sus problemas.
Por ello quiero deciros que estos dos capítulos ya los tengo escritos, y los publicaré el viernes 12 a lo largo del día y el último el siguiente día 19.
Aunque si este capitulo llega a las 30 estrellas, lo publicare en ese momento y lo mismo con el siguiente.
Sin más, os dejo con el capitulo!
***
Carlos en la actualidad
No era sencillo resistirse a las insinuaciones que me lanzaba Kumiko, mientras cenábamos intento varias veces que tomara vino y de descuidarme seguramente lo hubiese conseguido, y cuando ella ya llevaba alguna copa de más encima, no solo flirteaba conmigo de forma descarada sino que buscaba el contacto físico, primero una caricia bajo la mesa con la pierna, algún roce se sus manos en mis rodillas, no me desagradaba que lo hiciera, pero tenía la sensación de que solo estaba jugando y que en gran medida lo hacía por la cantidad de alcohol que ha bebido.
Después de cenar, ambos nos sentamos en el sofá del comedor, continuamos con la charda distendida y yo procuraba que no superara mi defensa, aunque me resultaba muy difícil resistirme a sus insinuaciones, pero la situación no era tan sencilla, no podía simplemente dejarme llevar y enrollarme con ella como cada átomo de mi cuerpo me pedía, debía tener en cuenta que Kumiko es una mujer casada con dos hijos pequeños, tal vez infeliz, pero a final de cuentas casada, y además, no podía obviar que en mi mente la marca que dejo Mireia aún continua caliente.
Pero como Kumiko no lo sabía o no tenía en cuenta todo esto mientras tenia alcohol en la sangre, ella continuaba con sus gestos encantadores y su intento de seducción.
- Pero aun no entiendo porque en lugar de ir directamente a los Estados Unidos has venido aquí – me dijo Kumiko dejando por un momento de intentar tocarme y recostándose en el sofá sin dejar la copa de vino
Desde que paso a recogerme al instituto hace unas cuatro horas hasta ahora ya era la tercera vez que me lo preguntaba, parecía que sabía que le ocultaba algo y pese a mis explicaciones para ella no eran suficientes.
- Es la tercera vez que me lo preguntas Kumiko
- Y en las dos veces anteriores me has explicado cosas diferentes, ¿Qué me explicara ahora señor Carlos?
- ¿Señor Carlos?
- Bueno si quieres te llamo como te conocen en tu mundo de baloncesto... señor demonio de ojos de hielo... sois tan graciosos con ese tema... – Kumiko rio un poco mientras daba otro sorbo a su copa de vino tinto – vamos puedes explicármelo... no le diré nada a nadie sobre tu gran secreto.
Que Kumiko se riera de mi problema, más que hacerme en enfadar me hizo relativizarlo, en el poco tiempo que llevaba aquí he tenido la sensación de estar dentro de una burbuja pero una burbuja extrañamente familiar.
- No te parece suficientemente verídico lo que te he explicado hasta ahora.
- Estoy segura que todo lo que me has dicho es verdad, solo que no me explicas toda la verdad
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El baloncesto de la generación de los milagros - segunda temporada
FanfictionLa generación de los milagros se ha separado por completo, rota, desintegrada, pero todos ellos siguen atados los unos a los otros por el juramento que le hicieron a su capitán, y otros, simplemente porque el destino quiere que se vuelvan a encontra...