10.7 One to One - Primera parte

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Preparatoria Karasuno

Axel

Media mañana en la preparatoria Karasuno, hora del descanso, muchos aprovechaban para salir al patio a tomar un poco el aire, otros para charlar en clase y alguno para repasar, tal y como hacia Hitoka con esos dos energúmenos del equipo de vóley. "Creo que empiezo a odiar a ese pelirrojo".

Después de que Shimizu me pidiera salir de mi clase para charlar la seguía caminando a su lado en silencio, todos los demás chicos de primero se apartaban y prácticamente alucinaban, aunque no sé si era por verme con ella o por si realmente esta chica era tan hermosa como todos decían. A mí me costaba verla de esa manera tras el muro de amenazas y caras serias que levanto el primer día que hablamos, pero tengo que reconocer que es hermosa y a mis ojos resultaba aún más atractiva después de verla en ropa interior.

Llegamos a la azotea del edifico principal en completo silencio, tan siquiera una mirada, ni una palabra de cortesía, solo ella, yo y un silencio que incluso me resulto agradable ante la compañía de una chica como ella.

Shimizu se apoyo en la barandilla y perdió su mirada en el horizonte, me puse a su lado y busque el mismo vacio que parecía mirar ella. Varias decenas de estudiantes se movían y correteaban en el patio, a unos centenares de metros se veía el gran portón de entrada y al final, por supuesto, el gran valle que descansaba a los pies de nuestra preparatoria.

- No me mal interpretes – me dijo ella al fin dirigiéndose a mí – no tengo ningún interés en ti.

Sonreí ligeramente, me lo imaginaba, sabía lo que hacía con Sugawara a escondidas, pero que una chica de la categoría de Shimizu te dijera eso siempre dolía.

- Te puedo asegurar que me lo imaginaba – le dije buscando con mi mirada sus negros ojos.

- Perdona – me dijo ella sonriendo y acomodándose el pelo a un lado – no pretendo ser grosera, solo es que no quiero que pienses mal.

No sentía nada por Shimizu, resulta más que evidente que mi corazón late por otra chica, pero su sonrisa fue tan cálida que llego a quitarme la sensación de frio que tenía en ese momento, y de solo imaginar que podría llevar la misma ropa interior que le vi la otra noche me hizo sentir cosquillas en el estomago.

- ¿Y bien? – le pregunté intentando desviar mis pensamientos a otra cosa.

- Solo quiero decirte dos cosas.

- Claro, adelante.

Shimizu se volvió a girar y se apoyo en la barandilla de espaldas, esta vez centrándose en el inmenso cielo azul que nos rodeaba.

- Cada año, por estas fechas los clubes deportivos de Karasuno salimos una noche todos juntos aprovechando las vacaciones de navidad – Shimizu me miró antes de terminar la frase – este año como el equipo de vóley y el de baloncesto tienes varios miembros, hemos pensando en que podríamos salir juntos... ambos equipos digo.

Moví mi cabeza confundido.

- ¿Eso no tendrías que decírselo a Kai? – le pregunté confundido – él es el capitán del equipo de baloncesto.

- Claro que se lo diré – me dijo medio riendo – pero estoy segura de que si yo no te invito directamente, no vendrás.

Asentí con la cabeza, lo más probable es que me hubiese quedado en mi casa teniendo en cuenta mi pésima relación con el equipo de vóley.

- Iré – le confirme – no faltare, aunque ahora no entiendo el interés en que asista.

- Estupendo – dijo animada – lo que me lleva al segundo punto.

El baloncesto de la generación de los milagros - segunda temporadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora