Salgo furiosa, camino rápido y cabreada con todo. ¿Qué pasa? ¿Les divierte verme así? Putos sádicos. Si supieran lo que duele, si supieran por lo que estoy pasando. Todo es culpa suya. Todo.
- Oh, hola.
Pelo largo ondulado, alta, delgada. Ojos verdes y una voz seductora. Un brazo abraza su pecho, cruzando desde el hombro hasta las últimas costillas. Una rubia asoma la cabeza detrás de ella con una sonrisa y un rubor que se extiende por todo su rostro, casi parece estar en éxtasis.
Giro la cabeza, como si no hubiera visto nada. Pero tengo su imagen grabada en la mente a fuego, la veo o, mejor dicho, las veo cada vez que cierro los ojos al parpadear.
- Mana, esp... - Noto como me agarra del antebrazo, pero yo tiro con fuerza.
- ¡Ni Mana ni ostias! - Al mover el brazo tan drásticamente, la rubia aparta a Sharon de mi de un tirón y se pone entre nosotras. Sharon se lo permite, no hace nada para evitarlo. Claramente aquí hay alguna relación. - Estoy harta, desaparece de una vez. Se te empieza a dar bien.
Me pongo los cascos y continuo mi camino. No me lo puedo creer. ¿Cómo se atreve a volver así? No, ni siquiera se podría clasificar como volver, me ha saludado como si fuera la vecina y nos hubiéramos cruzado por la calle cuando iba a comprar el pan. ¿Y la rubia? De nuevo, otra rubia. ¿Haba estado divirtiéndose con varias hasta ahora? Seguro que sí, he sido una estúpida preocupándome por ella, deseando que volviera, rezando por verla... No merece la pena.
Ojalá no hubiera vuelto...
Una semana después
Bien, ya he acabado de hacer el horario de la próxima semana para estudiar para las recuperaciones. Giro la cabeza y miro a Malec.
- Creo que lo voy a conseguir.
- ¿El qué?
- Las recuperaciones. Creo que las voy a hacer bien.
- Yo solo tengo una y voy bastante bien, también.
- Si necesitas ayuda, yo podri... - Escucho desde detrás.
- No necesito ayuda de alguien que las ha suspendido todas. - Digo mordazmente.
Malec mira a Sharon y a su nuevo compañero de mesa. Nada más llegar a clase después de ver a Sharon y a su nueva lapa, imagine que volvería a clases así que le pedí al compañero de Malec para cambiar de sitios. Pensé que tendría que convencerlo, pero parece que estaba contento de sentarse junto a Sharon. Eso me dio un poco de rabia, pero decidí pasarlo por alto.
Cada día, Sharon intenta hablar conmigo, juntarse conmigo en los descansos o acompañarme a casa. La rubia esta siempre junto a ella, y cuando digo siempre es SIEMPRE. Espera fuera cuando tenemos clases, en los descansos entra y se queda junto a Sharon, va detrás de ella siempre, incluso la sigue cuando Sharon intenta acompañarme a casa. De momento la esquivo bastante bien, pero lo que más me extraña es el caso que Sharon le hace a la rubia. En ocasiones, ella le susurra o le tira del brazo y Sharon le hace caso sin rechistar. Desde luego eso no lo hacía conmigo.
Cuando llego la rubia toda la clase perdió la cabeza, pero acabo instaurándose que era una estudiante de ucrania que ahora vivía con Sharon. Obviamente, es mentira. Pero yo no pienso decir nada.
- ¿No estas siendo un poco dura? - Me susurra Malec.
- ¿Es que acaso no has visto a la rubia de fuera?
- ¿De eso va todo esto? ¿Cuernos?
- No solo eso, ya lo sabes. Desapareció sin decir nada, y ahora vuelve como si nada. Ni de coña. No pienso pasar por esto. - Cruzo los brazos y pego mi espalda a la silla.
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La chica nueva
Teen FictionNunca un boli bic habia sido tan peligroso. Al menos no hasta que la chica nueva mato a un hombre clavandoselo en el ojo. Manna sabia que la nueva era rara, pero aun asi no cabia en si de gozo, era el dia en el que por fin iba a cambiarse ese nombre...
