-Esta vergüenza es tu castigo. Ahora vamos, tienes que contarme muchas cosas.- Dice y tira de mí. Yo miro a Sharon de reojo mientras me dejo llevar por Jayden. Está enderezando la moto y subiéndose encima, mira hacia atrás, hacia la carretera y los coches que circulan detrás de ella. Después gira la cabeza y me mira. Mi corazón da un vuelco cuando lo hace, incluso estando a varios metros de mí puedo sentir la sensación subiendo por mi espalda.
Le sonrío automáticamente, y una de sus comisuras se eleva creando una sonrisa de medio lado completamente seductora. Mi pulso se desboca, esa sonrisa junto con la moto y sus ojos.... Podría causar un accidente por distracción. Vuelvo a mirar a Jayden, quien sigue tirando de mi mano. Si supieras todo lo que ha ocurrido, hermanito. Sonrió un poco al pensarlo.
-¿No tenías...?- Empiezo a hablar mientras Jayden y yo salimos de los límites de la escuela, aun con todos los alumnos mirándonos fijamente.
-Ni lo intentes.- Me dicen sin mirarme.- No voy a dejar que cambies de tema. ¿Dónde has estado? ¿Por qué has ido? ¿Dónde has dormido, y sobre todo, con quien?- Dice rápidamente. A mí se me descuelga la mandíbula por la última pregunta y tardo unos segundos en encontrar la voz. Por un momento pienso que sabe lo de Sharon. Pero sé que no, es imposible.
-¡Jayden!- Le digo completamente indignada. Él me enseña su sonrisa burlona.
-Estaba de broma.- Suspiro y seguimos caminando de la mano. De verdad, a veces Jayden es demasiado directo. Si no fuera porque se cuanto se ha preocupado por mí, me enfadaría por esa pregunta. Mi sobreprotector hermano mayor... Probablemente no haya dormido demasiado pensando en donde podría estar. La verdad es que cuando me pongo en su lugar le comprendo, aunque a veces me sorprende todo el cariño que me tiene.
Por fin pasamos el umbral del instituto. Adelanto un par de metros y camino a su lado en vez de ir detrás de él. Jayden tarda en seguir hablando, lo que me hace mirarle extrañada.- Pero de verdad estaba preocupado por ti.- Me mira a los ojos fijamente y con la expresión seria. Justo lo que pensaba, no parece haber dejado de pensar en ello, y habrá dado vueltas en la cama toda la noche, pensando.
-Sabía que era algo importante, te lo note cuando hablamos.- Continua hablando.- Por eso he venido lleno de preocupación. Y enfado, pero sobretodo preocupación. Y cuando te he visto salir tenía miedo de ver tu cara. Pensaba que algo iba muy, muy mal y que estarías destrozada... - Mira al frente y sonríe. Después me mira y suelta mi mano aun sonriendo. Me alborota el pelo con ganas y me pone el brazo sobre los hombros. ¿Por qué? ¿Por qué siempre tiene que atacar mi pelo? ¡Es difícil desenredarlo después! Pero aun así sonrió, significa que Jayden se encuentra bien. - Estabas bastante feliz. Me alegra eso, pero ahora me mata la curiosidad. Así que, ¿a dónde fuiste?
-Jayden...
-Hermanito.- Dice cortándome y clavándome una mirada pétrea.
-Hermanito... - Me muerdo el labio. ¿Cómo le digo a mi súper protector hermano mayor que he ido a una zona de discotecas sola, a la noche y buscando a una chica que ya en sí es peligrosa? Querrá matarme... O pero, vendrá conmigo a todas partes. ¿Cómo voy a tener citas con Sharon con él?
-Como me digas que es complicado, te juro que te acompaño a clase todos los días y te recojo cuando salgas.- Me dice mirándome fijamente y levantando el dedo índice.- No me obligues a ponerme creativo.
-Está bien... Tuve un problema con una... amiga. Pero ahora todo está bien.- Me encojo de hombros tratando que no se note mi nerviosismo.- Solo fue un malentendido y... me quedé a dormir en su casa.
-¿Qué problema?
- Ahora todo está bien.- Repito. El me mira fijamente.
-¿En serio vas a dejarme así? Vas a tener que darme algo más y lo sabes.- Le aguanto la mirada pero Jayden no va a dar su brazo a torcer. Al menos no cuando se trata de saber cosas sobre mí. En serio, debería mirárselo. Y sobre todo, debería TRATARSELO.
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La chica nueva
Novela JuvenilNunca un boli bic habia sido tan peligroso. Al menos no hasta que la chica nueva mato a un hombre clavandoselo en el ojo. Manna sabia que la nueva era rara, pero aun asi no cabia en si de gozo, era el dia en el que por fin iba a cambiarse ese nombre...
